“La hidrovía hay que analizarla dentro de un marco productivo integral”
Para Ángel Elias, master en logística y gestión portuaria, se trata de una herramienta clave que puede potenciar un modelo de desarrollo integrador. "Hoy aparece como una necesidad pensar en una hidrovía más federal, con la debida transparencia y con cuestiones ambientales que deben ser cuidadosamente implementadas", destacó en una entrevista con Comex Online.
¿Cómo analiza el panorama de la hidrovía en la actualidad?
Ángel Elías: La gran noticia del año portuario fue la finalización del contrato de concesión que llevó a una renegociación del contrato. En ese aspecto hubo un momento importante, con la presencia del ex Ministro de Transporte, Mario Meoni, quien le dio una impronta y relevancia especial al tema, sobre todo porque lo ubicó en la agenda pública. Pero además cambió el concepto considerando que la hidrovía tiene que ser un eje estratégico de desarrollo. Lo que hizo Meoni fue por un lado realizar una gran convocatoria que no se había hecho antes, de lo que se llamó el Consejo Federal de la Hidrovía, en donde se tomaron algunas acciones inmediatas que fueron muy importantes.
¿Cuáles fueron esas acciones?
A.E.: La primera fue convocar a las universidades nacionales, que nunca habían participado en la hidrovía, para hacer los estudios necesarios del tema ambiental y respecto a la economía de transporte, es decir los cálculos para hacer la fórmula del peaje. Pero además de eso, es de destacar, que se le dio una importancia muy grande a poder tener una mirada federal, es decir, para que sean las provincias también las que se pueden beneficiar con el desarrollo hidroviario; y no solamente la zona de los puertos de Rosafé. Eso implicaba la idea de una hidrovía más federal y que los gobernadores de las siete provincias involucradas pudieran tener una presencia en la discusión. Además lo relevante, de esta concepción, es que la hidrovía tiene que servir a un modelo de desarrollo. Me parece que eso es vital porque no se puede discutir la hidrovía solamente como un camino por donde pasan determinados actores, sino que hay que hacerlo como un modelo de desarrollo integrador del país.
¿La cuestión ambiental juega un papel clave en las posibilidades de desarrollo de la vía?
A.E.: Si, la cuestión ambiental es muy importante. Hay que tener en cuenta que la hidrovía se hizo en un momento en donde no existían los estudios ambientales, porque la legislación ambiental en el país es de 1994, así que ahora el otro gran tema que se incorporó a este análisis por el futuro de la hidrovía es sin dudas el cuidado del medio ambiente.
Esos estudios no se habían realizado a fondo cuando se inició con la hidrovía, pero hay una situación absolutamente distinta hoy. Y ahora ese tema hay que tenerlo muy en cuenta. Lo mismo respecto a todo lo relacionado con el calentamiento global y cuestiones referidas a la protección de los humedales, al mantenimiento de la navegabilidad para tratar de dañar lo menos posible el ambiente. Por lo tanto, hoy no es lo mismo llevar adelante el proyecto que cuando se hizo la hidrovía, porque requiere de un proceso muy cuidadoso de análisis ambiental y eso es una novedad, por eso hubo que pasar para adelante el tiempo de la ejecución para concretar el contrato.
Otra necesidad que se incorpora en la confección de los Pliegos tiene que ver con los reclamos por falta de transparencia. Ese es otro capítulo muy interesante que se incorpora sobre reclamos que se fueron dando, que aparecieron en esta época. Como respuesta a esa demanda se hizo un acuerdo con la Organización de Cooperación de Desarrollo Económico para incorporar el tema de la transparencia dentro del Pliego de Licitación. Eso fue otro gran avance.
Asimismo un factor para pensar es el de la bioeconomía, ya que plantea un modelo de desarrollo sobre la base de los recursos naturales con un respeto absoluto por el ambiente y que permite un desarrollo económico. Eso se adapta a esta agenda verde, que casi todos los países están teniendo que empezar a transitar, teniendo en cuenta del cambio climático alertado por Naciones Unidas respecto a la situación grave en la que nos encontramos en la actualidad, ya que si no ponemos en marcha estos cambios, vamos a tener problemas muy graves con el ascenso de la temperatura del planeta, que ya lo estamos vivenciando con las sequías, la bajante del río, etc.
Luego del fallecimiento del Ministro, se ha dado un cambio político en cuanto a la concepción de la hidrovía. ¿Cuál es su opinión al respecto?
A.E.: Los trabajos de Meoni en la hidrovía fueron para poner en marcha justamente un modelo de desarrollo de la hidrovía que tiene estas características que comenté. Luego vino una especie de superposición de ideas, con conflictos de intereses. Creo que estamos en un momento en donde el Estado tiene que tener un protagonismo importante, porque además en la post pandemia la recuperación económica viene de la mano del Estado básicamente. Pero creo que también se han introducido en el debate algunas concepciones, que si bien son bien intencionadas, desconocen cuáles son las problemáticas centrales de la hidrovía. Incluso se comenzó a mezclar temas, atribuyendo a la hidrovía todos los males, de contrabando, narcotráfico, en fin, toda una serie de cuestiones que deben ser atendidas por el Estado a través de los organismos respectivos como por ejemplo son la Prefectura; la Aduana.También se incorporó el argumento de "resignación de soberanía" en relación a la hidrovía, que comenzó a aparecer, que es una confusión conceptual, porque la soberanía de un país hoy tiene más que ver con la autonomía que podamos tener para intervenir en los mercados internacionales con éxito y con poder lograr una inserción internacional que permita el crecimiento de la Argentina. Pero hoy no se puede hacer una contradicción entre soberanía y actores privados. Hay como una cuestión de que la hidrovía es algo del pasado, del modelo agroexportador y creo que hay que mirarlo con otros ojos.
También apareció el ambientalismo como fundamento pero de un concepto general que apuntaría a mantener todos los recursos intangibles, es decir que los recursos no se puedan tocar, cuando en realidad la Argentina hoy es un país que necesita crecer. A mi modo de ver, esa teoría del decrecimiento, que considera que no hay que aumentar el producto bruto, en todo caso es un razonamiento más para países europeos que ya avanzaron en el desarrollo industrial. Nosotros necesitamos potenciar nuestra producción. Allí es en donde veo que aparece una embestida de aquellos que ven en la hidrovía a los enemigos del capitalismo, y donde las exportaciones se ven como algo peligroso o malo, y todo lo que es pequeño y artesanal sería virtuoso.
Cuando en realidad nosotros necesitamos la gran empresa para generar la escala productiva que nos permita generar ingreso de divisas a través de las exportaciones que el país hoy necesita, y sobre todo hacerlo confluir con la necesidad de generar empleo en Argentina. Por eso creo que se inicia todo un desafío, que implica además trabajar con las energías renovables que es algo muy importante para el país, para tener un modelo económico de estas características. Pero no se puede separar a la hidrovía del modelo económico.
Esto significó también una gran ofensiva contra el dragado. Creo que el tema hay que tratarlo de otra manera. Me parece que nosotros tenemos que tener mucho cuidado en cuáles son los límites que tiene el dragado, pero que necesariamente hay que dragar para garantizar la navegación y no mezclar los tantos. Es decir, poder hacer confluir una visión de la hidrovía productiva con una concepción de economía limpia, lo más verde posible, que vaya a su vez hacia la digitalización y el desarrollo.
Ahora comenzó una nueva etapa en donde el Estado empezó a cobrar el peaje, también se habla de estatización de la hidrovía. ¿Cómo ve el futuro de la vía de navegación?
A.E.: Me parece que se viene un año muy importante donde creo que va haber discusiones en el sentido de que muchos estamos mirando la economía desde una perspectiva progresista, en el sentido que queremos una economía productiva donde la hidrovía es sin dudas un eslabón muy importante.
Coincidimos con la visión de Juan Carlos Smith (Sindicato de Dragado y Balizamiento) de que el Estado fue abandonando también sus responsabilidades, por lo tanto es muy difícil que ahora pueda asumir todas las tareas; y que el dragado ahora lo debe hacer una empresa que tenga experiencia. Por otro lado me parece que es interesante atender que también hay empresas privadas argentinas que podrían desarrollar un papel en una empresa mixta de acá en adelante, porque aunque no sé conozca demasiado al cluster de empresas dragadoras argentinas del sector privado, es más importante que el que existe en países como Uruguay o Paraguay.
Este gran debate tiene que darse y resolverse de la manera más racional posible. Yo prefiero ser optimista. Veo que hay mucha preocupación de parte de los actores interesados en participar. Me parece que el órgano de control que está por aparecer ahora, tiene que permitir la participación del Estado y del sector privado en los puntos importantes de la discusión del Pliego de Bases y Condiciones, en donde también se necesita que participen los usuarios, y me parece positiva esta idea de ir generando una especie de gobernanza para promover la hidrovía, para que realmente se pueda distribuir sus beneficios al conjunto de la Argentina.
Con respecto al peaje me parece prioritario que se garantice un dragado de calidad en el cual hay que tener en cuenta también cómo se previenen los costos ambientales. El sistema que se planteaba en el Decreto 949, en donde se le pagaba directamente al dragador, es un sistema que desde un punto de vista económico garantizaba de alguna manera la fluidez del dragado. Entonces si en una licitación larga ahora se plantean otras formas, por ejemplo que el pago se haga a través de una intermediación, existe la posibilidad de que algunas empresas levanten los costos de su oferta y entonces se pueda llegar a situaciones donde el dragado terminé saliendo más caro. Argentina necesita tener una logística eficiente, que la hidrovía garantizó muy bien durante todo este tiempo, con este sistema de acercar el barco cada vez más a la producción. Ahora estamos frente a un año en donde creo que vamos a discutir con altura y racionalidad, en el sentido de que el debate tiene que tener la calidad técnica necesaria.
La discusión que se dio entre la soberanía y la eficiencia de la hidrovía me pareció que estaba perdiendo el eje del debate, porque la hidrovía es un poderoso instrumento al servicio de la economía nacional y del desarrollo para generar un país que no tenga un 50 por ciento de pobreza, como tiene en la actualidad. Entonces es un elemento central para posibilitar el desarrollo de la economía Argentina.
¿Cómo se encuentra la situación con la bajante del río en estos momentos?
A.E.: La bajante en este momento es muy grave, pasó por varias etapas, pero hoy se pre-anuncia que para octubre o noviembre va a seguir esta situación de bajante del río, cuando hace un mes atrás pensábamos que iba a ir cediendo, porque lo que se notaba era que se había estabilizado. Sin embargo ahora parece que va a haber mayores picos.
Así que hay que analizar con mucha seriedad estos fenómenos y procurar que no se convierta tampoco al dragado en un enemigo. Hay que estudiar la Cuenca del Plata, defender los humedales, trabajar con todos los cuidados necesarios, pero no se puede decir que no se draga más. Sin dudas, el medio ambiente es muy importante y la Argentina tiene que subirse a la economía verde, pero no como una antítesis de que no hay que producir más para cuidar el ambiente.
Para finalizar, ¿cuál es su opinión sobre el proyecto de desarrollo del Canal Magdalena?
A.E.: El Canal Magdalena tiene un valor en el sentido de que cuando se lo ideó, hace un tiempo atrás, estaba vinculado también a la posibilidad de un puerto de aguas profundas. En ese caso, el canal es muy necesario, sobre todo pensando en poder recibir buques de gran calado a futuro, porque el Puerto de Buenos Aires tiene una limitante.
Pero en la coyuntura actual, ubicándonos en la Argentina de hoy, creo que no tiene la urgencia que demanda el tratamiento de la hidrovía. Por lo tanto hoy se requiere calibrar muy bien las necesidades que tiene el país y sobre todo centrándonos en cómo salimos en lo económico de la pandemia. Soy optimista, creo que hay sectores que están recuperándose y además los alimentos van a seguir siendo muy demandados en el mundo. Así que nosotros tenemos que prepararnos para agregarle valor a nuestras exportaciones.








































