"El Gobierno tiene una oportunidad de poder definir la política portuaria para los próximos años" 

En una entrevista en exclusiva con Bruno Porchietto, CEO de Tecplata, se refirió a la incertidumbre que existe respecto al futuro del Puerto de Buenos Aires ya que las concesiones vencen en Mayo del año próximo. 

Por otro lado, destacó el nuevo servicio de contenedores que comienza a operar entre Santa Fe y TecPlata. 


27 de agosto de 2021  | Fuente: Comex-Online

¿Santa Fe volverá a operar con contenedores en un servicio con TecPlata ?
Bruno Porchietto: El trayecto de unir Santa Fe con TecPlata fue una idea nuestra y la verdad que está respondiendo muy bien porque hay mucho interés. Santa Fe es un puerto que llevaba mucho tiempo sin funcionar y por parte de las autoridades de esa provincia encontramos predisposición para poder impulsar este servicio. Así que pudimos montar un grupo de trabajo interesante, también con Newport que es el brazo operativo en Santa Fe, la autoridad portuaria, la gobernación de la provincia.  Me parece que va a ser muy bueno poder impulsar este servicio que además puede fomentar más paradas. Por el momento preferimos que sea exclusivo, empezar con este tramo Santa Fe - Tecplata. La alternativa que estamos manejando es la de conectar Tecplata luego con Montevideo, porque eso además nos daría la posibilidad de conectar con otras navieras oceánicas que las que ya tenemos.

¿Este servicio ya está en funcionamiento o está en período de prueba? 
B.P: En realidad lo único que falta es la habilitación del Puerto de Santa Fe, que está en trámite por parte de Aduana.
Como estuvo parado mucho tiempo también necesitaba tramitar la habilitación y también están tratando de traer una grúa más moderna al puerto, que en un primer momento se alquilará y luego ya veremos cómo lo resolvemos una vez que ésto tenga éxito, porque el grupo está interesado en ese puerto.  
Estamos pensando que podríamos empezar a operar a fines de septiembre o principios de octubre. Esa la fecha que estamos manejando.
La semana próxima tenemos planeado estar ahí con el equipo comercial, directamente vendiendo el trayecto a potenciales clientes.Ya tuvimos varios contactos con gente de la zona porque hay mucho interés.

¿Cómo valoran el potencial del hinterland; porque también tienen Rosario para potenciar las terminales y trabajar con contenedores y río abajo otros puertos interesantes como San Pedro, Zárate, Campana?
Si el potencial es bueno, tengo pendiente una cita con el Gobernador Perotti para conversar sobre las posibilidades porque a la provincia le interesa mucho reactivar el puerto y ofrecer este servicio. Como yo estuve varado en España y estoy recién llegado al país, no se pudo concretar ese encuentro, que estimo  se podrá llevar a cabo próximamente. 

Por otro lado, también el Gobernador de la provincia de Buenos Aires manifestó en estos días la intención de finalizar obras de accesos pendientes, entre ellas la Ruta 6, que es importante para TecPlata. ¿Qué expectativas hay con eso?
B.P.: El tema de las obras, en realidad yo creo que se van a reactivar solas, en el momento en que arranque la gran operación del puerto y toda la zona productiva a su alrededor,  porque en el momento que las cargas de Tecplata empiecen incrementarse, es inevitable que dentro de un tiempo será necesario otra infraestructura.  

A pesar de que nosotros ya medimos la capacidad de absorción de carga que tienen la rutas y es de hasta 600,000 Teus, que es más de la capacidad de la terminal. Pero es cierto que una vez que tengamos medio millón de Teus va a ser necesario completar las obras que faltan. Pero muchas veces es mejor hacerlo una vez que se genera primero la necesidad. Por lo tanto entiendo al gobierno provincial desde ese punto de vista, en el contexto que estamos además con un presupuesto acotado para detinar a este tipo de obras. Es decir no es una obra urgente, la terminal puede funcionar muy bien con los accesos que tenemos. En realidad esa fue una idea que se intentó posicionar en el mercado para hacerle daño a Tecplata, de que esas obras no sólo eran útiles, sino que eran absolutamente necesarias para que Tecplata pueda operar; pero quedó demostrado que eso no era cierto. Incluso nosotros podemos empezar a operar una escala muchísimo más grande que la que estamos operando ahora

¿Cómo está viendo el proceso del Puerto Buenos Aires; y cuál es la posibilidad de TecPlata de captar armadores que están con incertidumbre respecto al futuro?
B.P.: Bueno este tema si me preocupa más, en este caso creo que se habla muy poco de la situación del puerto de Buenos Aires, cuando es muy urgente lo que ocurre ahí, porque estamos hablando del principal puerto del país cuyas concesiones están caducando, y no parece estar entre los temas prioritarios de la agenda. La verdad, que debería haber algo más concreto a esta altura, porque las concesiones caducan en mayo del 2022, y ya se fueron prorrogando mucho más allá de lo que decían los contratos. Creo que eso no debería ser más posible y la forma que tiene el Gobierno de seguir adelante con la concesión es a través de una licitación, que es la que le brinda el marco para que se puedan realizar inversiones.

Además, ahí hay una oportunidad fantástica por parte de este Gobierno nacional de poder definir la política portuaria por los próximos 30 años, y eso es una posibilidad que no sucede en general y que deberían aprovechar porque les coincide con el vencimiento de las concesiones. Entonces la oportunidad es muy grande, porque se podría mover la carga de Buenos Aires, como ocurre con todas las ciudades del mundo que buscan trasladar los contenedores a 50 o 100 km de la ciudad, sus puertos y aeropuertos.

Creo que los residentes de la ciudad preferirían mucho más tener una costanera con una terminal de cruceros, o un puerto deportivo, que los camiones y los contenedores que tienen hoy en día, entonces más allá de ver una oportunidad comercial porque hay un inversor que ya invirtió más de 500 millones de dólares en el país y todavía no tuvo ninguna oportunidad concreta, si pensamos en el interés de Argentina considero que debería ser un interés del país el de poder mover el puerto del centro de su ciudad. Construir infraestructura nueva es un poco absurdo porque ya existe un inversor que vino e invirtió 500 millones de dólares, entonces se podría aprovechar eso.

No es tampoco que Tecplata vaya a absorber toda la carga sino que se compartiría con otros operadores que ya hay en el mercado y que son eficientes como por ejemplo Exolgan, Zárate. Es decir, lo que existe hasta ahora es más que suficiente para poder llevar a cabo esa idea. 

¿No cree que Gobierno esté buscando con este vencimiento de concesiones también una oportunidad de poder impulsar otras nuevas inversiones más en el país?
B.P.: Pero si analizamos la posibilidad de inversiones en el país, teniendo en cuenta los operadores que ya están y las ganas que tienen de invertir, la verdad es que ya llevan muchísimos años sin invertir. Lo que sucede es que los operadores saben que en algún momento ese puerto se va a trasladar entonces es lógico también que un operador actual del Puerto Buenos Aires no decida realizar obras importantes de infraestructura. Además, el Gobierno dijo varias veces que quiere trasladar el puerto de Buenos Aires, entonces si finalmente se llegará a renovar contratos, es posible que se vayan a realizar inversiones, pero también se trata de inversiones mínimas, porque saben que no les queda mucho tiempo de vida al puerto en la ciudad. Al revés, en cambio a Tecplata todavía le queda la segunda parte de su inversión que no se ha realizado que son 200 millones de dólares. 
Por otro lado está la posibilidad de que el status quo continúe sin la posibilidad de que se realice ninguna inversión, porque nadie va generar una terminal nueva invirtiendo millones de dólares. Por lo tanto, es increíble que haya una oportunidad tan buena y que no se aproveche ahora el momento; y que todavía se esté pensando en qué es lo que hay que hacer.

¿Otra vertiente de esta ecuación está en cómo se está moviendo el mundo?
B.P.: Es que el mundo se va a seguir moviendo con o sin Argentina, porque Argentina además es la última recalada geográficamente de América Latina,  y eso es un punto débil para el país, porque si además no está está listo para recibir en el futuro buques de gran calado, o con instalaciones modernas, Buenos Aires se va a transformar lamentablemente en un destino feeder. Porque los buques se están haciendo cada vez más grandes, y si bien se ralentizó todo este proceso un año por la pandemia, pero ya este año las navieras volvieron a contratar a los astilleros y a ordenar nuevos buques de 24 mil contenedores. Es lo que se viene.
Entonces nosotros tenemos una hidrovía donde se puede dragar más, pensando además en el desarrollo del Canal Magdalena, que creo que ha sido un acierto esa decisión; y si se draga el Canal Magdalena entonces ahí sí Tecplata puede llegar a los 45 pies, porque nuestro puerto fue diseñado para esa profundidad, mientras el resto de las terminales de Buenos Aires no pueden llegar a ese calado porque deberían rehacer los puertos.
Por lo tanto hay una oportunidad muy grande de tener un puerto de aguas profundas en La Plata con infraestructura que ya está; y no convertir al país en un destino de feeder, pero si Argentina no se mueve en consecuencia los armadores van a recalar en Brasil o en Montevideo, que ellos siguen modernizando sus infraestructuras, y eso se va a traducir en mayores dificultades para los exportadores, más costos y tiempo.

Teniendo en cuenta los problemas con Bactssa, ¿cuál ha sido el diálogo de TecPlata con los armadores que ahí operan, que además hacen Oriente que es el tráfico con el que están operando ustedes?
B.P.: Nosotros obviamente intentamos comercialmente captar el servicio, y ahí creo que pagamos un poco el hecho de que los armadores de Oriente no quieren ser los pioneros y hacer nuevos experimentos,  y entonces nos costó convencerlos, a Cosco concretamente, porque la otra naviera Evergreen está dispuesta y muy interesada en venir a Tecplata. Pero no fuimos capaces de convencer a Cosco, y prefirieron cambiar de muelle, ir al muelle de enfrente y no tomar algo que desde China se percibía como un riesgo. Lamentablemente cuando esas decisiones se toman tan lejos de donde pasan los hechos, es muy difícil tener la fotografía real, y ahí nosotros perdimos una oportunidad y creo que ellos también. Y sobre todos los empleados de Bactssa que si bien siguen teniendo trabajo, están en una una terminal que no está operando y con mucha incertidumbre por delante, mientras nosotros hubiéramos podido absorber la mayoría de la mano de obra y los trabajadores, con un horizonte temporal además muchísimo más amplio, lo que le daría tranquilidad a la gente respecto al futuro que se merecen.

Ahí se firmó un contrato por un año, porque las navieras tampoco saben qué es lo que va a pasar en el Puerto de Buenos Aires, que ese es otro problema. Las navieras son las que más sufren toda esta gran incertidumbre. Entonces perdimos una oportunidad pero sigue estando abierta, porque al final los armadores se van a dar cuenta en dónde tienen mejor servicio, o pueden tener de verdad costos más competitivos y finalmente tomarán sus decisiones. Entonces yo creo que perdimos más una batalla, que la guerra.