APM Terminals activa plan de estabilización en Balboa y apunta a migrar la operación al sistema Navis N4
El Puerto de Balboa, pieza clave del engranaje logístico del Pacífico latinoamericano, atraviesa una etapa de transición operativa. APM Terminals confirmó el inicio de una fase de “estabilización” en la terminal panameña, con el objetivo de asegurar la continuidad del hub mientras se implementa un nuevo sistema operativo.
La compañía precisó que la prioridad inmediata es sostener la confiabilidad del puerto, minimizar impactos en el movimiento de contenedores y garantizar la seguridad de la carga y del personal durante el proceso de cambio tecnológico y revisión integral de la operatoria.
El plan contempla la instalación del sistema Navis N4 como plataforma de gestión de la terminal. La migración tecnológica se ejecutará en paralelo con tareas de auditoría, verificación, capacitación y ajustes operativos que permitirán retomar progresivamente los niveles habituales de actividad.
Desde la conducción local señalaron que el desafío es doble: preservar la conectividad logística de Panamá en el corto plazo y, al mismo tiempo, sentar las bases para una operación más eficiente y trazable en el mediano plazo. En ese sentido, la CEO de APM Terminals Panamá, Marliz Bermúdez, remarcó que el proceso exige rapidez y precisión para no afectar el rol estratégico de la terminal dentro de las rutas transpacíficas y del comercio intrarregional.
Para los actores del comercio exterior, el mensaje apunta a despejar incertidumbres: la terminal continuará operando durante la transición, con comunicación directa a clientes y seguimiento detallado de los avances.
Revisión integral de activos y procesos
Además del recambio del sistema operativo, la empresa anunció un diagnóstico exhaustivo de activos y una auditoría de procesos. La revisión abarcará protocolos operativos, maquinaria, contratos, acuerdos y documentación vinculada a la gestión de la terminal.
El objetivo declarado es identificar oportunidades de optimización y fortalecer los estándares de control, en un contexto donde la eficiencia portuaria es determinante para la competitividad de las cadenas logísticas.
Durante la etapa de estabilización, la operadora aseguró que se mantendrá la estabilidad laboral y la continuidad operativa, dos variables sensibles en escenarios de transición. La estrategia busca evitar disrupciones que puedan trasladarse a las navieras, los cargadores y los operadores logísticos que utilizan Balboa como punto de transbordo y redistribución regional.
Impacto regional
El Puerto de Balboa es uno de los nodos centrales del sistema portuario panameño y un eslabón crítico para el comercio entre Asia y América. Cualquier modificación en su dinámica operativa tiene repercusiones directas sobre tiempos de tránsito, costos logísticos y planificación de rutas.
Con esta fase de estabilización, APM Terminals procura asegurar que la transición tecnológica no comprometa la fluidez del hub. El éxito del proceso será determinante para consolidar la confiabilidad del enclave panameño en un escenario global donde la resiliencia operativa se convirtió en un factor competitivo clave.







































