La exportación de GNL argentino suma respaldo marítimo: grupo indio asegura servicios para el proyecto de Río Negro
La cuenta regresiva para el inicio de las exportaciones argentinas de gas natural licuado (GNL) continúa sumando hitos. Ahora, el proyecto Southern Energy FLNG, que se desarrollará en el Golfo San Matías, aseguró los servicios marítimos necesarios para su operación a través de un contrato de largo plazo adjudicado a un consorcio integrado por la compañía india Adani Harbour International y el grupo argentino Meridian.
El acuerdo tendrá una vigencia de diez años y contempla la prestación de servicios marítimos integrales para el primer proyecto operativo de exportación de GNL del país, cuya puesta en marcha está prevista para septiembre de 2027.
La adjudicación fue realizada por Southern Energy S.A. (SESA), sociedad conformada por Golar LNG y Pan American Energy (PAE), responsable del desarrollo de la terminal flotante que permitirá transformar gas natural proveniente del sistema troncal argentino en cargamentos destinados al mercado internacional.
La decisión marca además el desembarco de Adani Ports and Special Economic Zone (APSEZ) en América del Sur, ampliando la presencia global de uno de los principales operadores logísticos y portuarios de Asia.
El contrato prevé una inversión estimada en 70 millones de dólares y comprende la operación de remolcadores para la asistencia de buques metaneros, servicios de apoyo offshore, logística marítima complementaria y transferencia de tripulaciones. Para ello se desplegará una flota integrada por cuatro remolcadores de alta potencia, un buque de apoyo para maniobras especializadas y una embarcación destinada al transporte de personal.
La ejecución estará a cargo de Meridian Transportes Marítimos S.A., una sociedad conformada por Adani Harbour International FZCO y Meridian Group, que será responsable de garantizar la disponibilidad operativa de los servicios durante toda la vigencia del acuerdo.
Un eslabón clave para la cadena exportadora
Más allá del anuncio empresarial, el contrato representa un paso relevante dentro de la infraestructura logística que requiere la futura industria exportadora de GNL argentina.
La operación de unidades flotantes de licuefacción demanda una compleja coordinación marítima que involucra maniobras de ingreso y salida de buques, asistencia permanente, servicios offshore y protocolos específicos de seguridad. La contratación anticipada de estos servicios busca asegurar condiciones operativas estables para una actividad que funcionará de manera continua una vez iniciadas las exportaciones.
El proyecto Southern Energy utilizará el buque flotante de licuefacción Hilli Episeyo, que será instalado frente a las costas de Río Negro y procesará gas natural transportado a través del Gasoducto General San Martín.
En su primera etapa se estima una capacidad de producción cercana a 2,45 millones de toneladas anuales de GNL, equivalente a unas 28 cargas por año destinadas al mercado internacional.
Argentina e India fortalecen el vínculo energético
La participación de un operador indio en la cadena logística del proyecto también refleja el creciente interés de India por diversificar sus fuentes de abastecimiento energético.
Actualmente existen acuerdos para el suministro de hasta 10 millones de toneladas anuales de GNL argentino hacia ese mercado a partir de 2027, una perspectiva que posiciona a la Argentina como un potencial proveedor relevante dentro del mapa energético global.
En ese contexto, el desarrollo de capacidades marítimas especializadas adquiere un papel central. No sólo se trata de producir gas y licuarlo, sino también de garantizar que toda la cadena logística funcione con estándares internacionales para abastecer de manera competitiva a mercados ubicados a miles de kilómetros de distancia.
La adjudicación de este contrato confirma que el proyecto Southern Energy continúa avanzando en la construcción de la infraestructura complementaria necesaria para convertir al Golfo San Matías en uno de los nuevos polos energéticos de exportación del país. Para la Argentina, representa otro paso concreto en el objetivo de transformar los recursos de Vaca Muerta en una fuente sostenida de divisas y comercio exterior durante las próximas décadas.







































