Panamá puede superar los 10 millones de TEUs fortaleciendo su sistema logístico integral

Panamá moviliza cerca de 10 millones de TEUs anuales, de los cuales aproximadamente 89% corresponde a carga de transbordo. Esta realidad convierte a nuestro país en un hub altamente especializado, donde la eficiencia, la continuidad operativa y la coordinación institucional no son opcionales: son estructurales.

Por René Gómez

04 de marzo de 2026  | Fuente: La Prensa Panamá

La reciente transición operativa implicó momentos de ajuste y disrupciones iniciales, como es natural en procesos de esta magnitud.

Sin embargo, es importante destacar que las operaciones fueron restauradas en un tiempo relativamente corto y prudente, permitiendo retomar la estabilidad del sistema sin una afectación estructural a la conectividad del país. En otras jurisdicciones, migraciones de sistemas como un Terminal Operating System (TOS) pueden tardar meses — incluso más de un año en estabilizarse.

Aquí, gracias a la coordinación entre operadores, trabajadores y autoridades, se logró recuperar el flujo operativo con rapidez. Ese esfuerzo técnico y humano merece reconocimiento.

La estabilización fue el primer objetivo. Ahora el reto es consolidar una ventaja estructural.

Gobernanza basada en datos y supervisión mensual

El siguiente paso natural es fortalecer un modelo de gestión apoyado en indicadores técnicos claros y monitoreo periódico.  Entre los KPIs estratégicos que deben formar parte del seguimiento mensual se encuentran:

- Productividad de grúa

- Productividad por buque

- Tiempo de estadía

- Dwell time de transbordo

- Tiempo promedio de camión

- Utilización óptima de patio

- Puntualidad operativa

- Metas progresivas de reducción de emisiones

Estos indicadores no solo miden eficiencia; miden competitividad internacional.

En esa línea, hemos remitido comunicación formal a la Autoridad de Innovación Gubernamental (AIG), suscrita por el Consejo Empresarial Logístico (COEL), la Cámara Marítima de Panamá (CMP), la Asociación Marítima Nacional de Panamá (MAPA), la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE) y el Georgia Tech Panama Logistics Innovation & Research Center, con el objetivo de trabajar de manera articulada en la implementación de estos KPIs y desarrollar paneles de control con visibilidad digital.

La evolución natural de un hub moderno es pasar de la supervisión reactiva a la supervisión basada en datos en tiempo real.

Interconectividad digital: el nuevo músculo del hub

La eficiencia portuaria no depende únicamente del operador de la terminal. Depende del ecosistema completo. Es fundamental robustecer la infraestructura digital de instituciones clave como la AMP, ACP, Aduanas, Migración, MIDA, MINSA, SENAN y los sistemas vinculados al atraque y despacho de buques, garantizando interoperabilidad, trazabilidad en tiempo real y validaciones anticipadas.

Un hub del siglo XXI no puede operar con sistemas fragmentados. La logística moderna es digital, integrada y predictiva.

Infraestructura vial, rendimiento operativo y capacidad futura

La competitividad portuaria tampoco termina en el muelle. Las carreteras de acceso forman parte integral del sistema logístico nacional.

En el caso de Colón, la avenida Randolph y la interconexión vial asociada a los puertos impactan directamente los indicadores de rendimiento del sistema, especialmente el tiempo que demora un contenedor en trasladarse hacia su siguiente etapa logística.

Cuando existen deficiencias en esas vías deterioro, congestión o limitaciones estructurales el tiempo de salida del contenedor se extiende.

Esto afecta directamente indicadores como:

- Dwell time

- Tiempo promedio de camión

- Rotación de patio

- Productividad global del sistema

Ahí es donde se genera el verdadero cuello de botella. Si un contenedor tarda más en salir por limitaciones terrestres, se reduce la capacidad efectiva del sistema, incluso si el puerto tiene capacidad instalada disponible.

Por el contrario, si se invierte en mantenimiento oportuno, ampliación y modernización de la infraestructura vial estratégica especialmente en accesos como Randolph el sistema gana fluidez. Y cuando el sistema gana fluidez, gana capacidad.

Panamá hoy mueve cerca de 10 millones de TEUs anuales. Pero si eliminamos fricciones terrestres, marítimas y administrativas, esa cifra puede crecer. Porque la logística no es únicamente marítima. Es un ecosistema interconectado que incluye:

- Sistema terrestre

- Sistema marítimo

- Sistema aéreo

- Ferrocarril

- Plataformas digitales

- Autoridades regulatorias

La logística es una red. Y su eficiencia depende del eslabón más débil. Invertir en infraestructura vial no es un gasto; es una inversión productiva.

Cada contenedor adicional que el país logra mover genera ingresos, empleo y actividad económica. Y esos ingresos fortalecen la capacidad del Estado para sostener y repagar la inversión pública en infraestructura. Es un círculo virtuoso.

Fortalecer la capacidad técnica del Estado

Finalmente, consolidar la ventaja competitiva exige fortalecer la capacidad técnica y fiscalizadora de la Autoridad Marítima de Panamá. Una autoridad con acceso a datos operativos, capacidad analítica y revisión mensual de KPIs puede anticipar desviaciones, supervisar cumplimiento de metas, evaluar desempeño ambiental y social y garantizar estándares internacionales.

Los hubs más competitivos del mundo combinan operadores eficientes con autoridades técnicamente sólidas. Panamá no compite únicamente por ubicación geográfica. Compite por confiabilidad operativa. Y la confiabilidad se construye con datos, infraestructura adecuada, coordinación público-privada y visión estratégica de largo plazo.