Avanza la terminal offshore en Río Negro: dos buques noruegos ejecutarán las obras clave para exportar crudo

El proyecto en Punta Colorada entra en fase operativa con la instalación de monoboyas en mar abierto, un paso decisivo para canalizar la producción de Vaca Muerta hacia los mercados internacionales.


21 de abrol de 2026

La costa rionegrina se prepara para recibir un despliegue técnico de alto nivel que marcará un punto de inflexión en la logística energética argentina. La firma Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) activó la etapa de instalación de su terminal de carga offshore mediante la contratación de la compañía noruega DOF Group, que estará a cargo de montar dos monoboyas frente a Punta Colorada, en Sierra Grande.

El contrato, estimado entre 25 y 50 millones de dólares, prevé una ejecución de 250 días a lo largo de 2026, dividida en dos campañas operativas. La primera se desarrollará durante el segundo trimestre, mientras que la segunda se extenderá entre el tercer y cuarto trimestre del año.

El esquema elegido prescinde de infraestructura portuaria tradicional. En su lugar, las monoboyas permitirán la transferencia directa de crudo desde ductos submarinos hacia buques tanque en mar abierto, consolidando un nuevo nodo de exportación sobre el Atlántico.

Para concretar las tareas, el proyecto contará con dos embarcaciones especializadas que operarán de manera coordinada. El Skandi Hera, un buque de apoyo de 94 metros de eslora, estará enfocado en las maniobras de anclaje y remolque pesado. Equipado con sistemas de posicionamiento dinámico y una potencia de tiro de 300 toneladas, será clave en la fijación de las estructuras en el lecho marino.

En paralelo, el Skandi Patagonia funcionará como plataforma técnica y submarina. Con una eslora de 93 metros y capacidad para operaciones complejas, dispone de campana de buceo, grúas y tecnología para trabajos con vehículos operados remotamente. Su rol estará vinculado al montaje de los sistemas de tuberías y al acondicionamiento previo de las boyas tipo CALM.

La operación conjunta contempla la instalación de los sistemas de amarre y la conexión de los mecanismos de transferencia de petróleo, sobre la base de estudios previos realizados a una distancia de entre cinco y nueve kilómetros de la costa.

El despliegue también implica una fuerte movilización de recursos humanos. Entre ambas embarcaciones se concentrará una dotación cercana a las 130 personas, incluyendo tripulaciones marítimas, ingenieros, buzos especializados y técnicos en robótica submarina. Se trata de perfiles altamente calificados, necesarios para ejecutar tareas de precisión en entornos offshore.

Con este avance, el proyecto VMOS busca habilitar una salida directa para la producción de Vaca Muerta, reduciendo cuellos de botella logísticos y ampliando la capacidad exportadora del país. La puesta en marcha de la terminal en Punta Colorada se perfila así como una pieza estratégica dentro del esquema energético y de comercio exterior argentino.