Megainversiones energéticas y logística: el puerto de Bahía Blanca vuelve al centro de la escena
El anuncio de nuevas inversiones energéticas vinculadas al desarrollo de Vaca Muerta volvió a colocar al puerto de Bahía Blanca en el centro del mapa logístico del país. Para el sector privado que opera en la terminal bonaerense, el proyecto representa no solo un salto en materia de infraestructura energética, sino también una oportunidad concreta de generación de empleo y expansión de la actividad portuaria.
Así lo señaló Adrián Forte, uno de los directivos de Sea White, empresa líder en almacenamiento y servicios logísticos en la región, quien en diálogo con Comex valoró el impacto que tendrá la iniciativa recientemente anunciada en Estados Unidos y que contempla desembolsos superiores a los 3.000 millones de dólares.
“Son importantes noticias para Bahía Blanca y para el puerto. Se trata de una inversión muy importante, que supera los 3.000 millones de dólares y que va a llevar entre cuatro y cinco años de ejecución”, señaló.
El empresario destacó que la confirmación del proyecto genera un fuerte optimismo dentro del ecosistema portuario, especialmente luego de que otras iniciativas de gran escala no lograran avanzar en los últimos años.
“Para Bahía Blanca esto significa mucho. Veníamos de proyectos que se habían anunciado y después se cayeron. Esta confirmación nos llena de alegría, porque además implica muchas fuentes de trabajo para la ciudad”, afirmó.
Desde su perspectiva, el crecimiento de las inversiones energéticas consolida una transformación que el puerto viene atravesando desde hace años: dejar de ser un nodo exclusivamente cerealero para convertirse en un complejo logístico diversificado.
“El puerto hace mucho tiempo dejó de ser solo granario. Hoy se trabaja con gas, petróleo, fuel oil, productos químicos. Las postas están funcionando muy bien y los volúmenes siguen creciendo”, explicó.
Según señaló Forte, ese dinamismo ya se refleja en la operatoria diaria. “Hubo récord tanto en granos como en las postas y eso se ve en la actividad del puerto. Pero siempre hay que seguir avanzando, no podemos quedarnos con lo que ya tenemos”, agregó.
El directivo también consideró que el desarrollo energético que se está consolidando en la región debe pensarse como un sistema integrado que articule distintos polos productivos y logísticos.
En ese sentido, sostuvo que el crecimiento de Bahía Blanca es complementario con otros desarrollos que avanzan en la Patagonia, como los proyectos vinculados al área de Punta Colorada.
“Son proyectos que se complementan. Todo forma parte de la misma cadena de valor del gas y del petróleo. Nadie puede pensar en frenar ese desarrollo”, indicó.
Además del sector energético, el empresario señaló que otras actividades vinculadas al comercio exterior también muestran perspectivas de crecimiento, entre ellas el negocio de los fertilizantes.
“El fertilizante en la Argentina se va a seguir necesitando y cada vez más. En la medida en que el campo tenga condiciones para producir, va a seguir invirtiendo y utilizando fertilizantes para aumentar los rindes”, sostuvo Adrián Forte.
Desde Sea White, empresa que opera en almacenamiento y servicios logísticos dentro del puerto, el crecimiento del complejo portuario también se acompaña con inversiones propias.
“Nosotros apostamos siempre a la inversión. Es la única manera de crecer. Es una política que la empresa mantiene desde hace más de 25 años”, explicó.
La compañía participa en distintas actividades vinculadas a la logística portuaria, desde el almacenamiento hasta el procesamiento de minerales y fertilizantes destinados tanto al agro como a la industria energética.
Entre esos desarrollos figura el procesamiento de baritina (un mineral utilizado en la industria petrolera) que llega al puerto en buques de gran porte provenientes de Marruecos.
“La piedra llega en barcos de 30.000 o 40.000 toneladas, se descarga en el puerto y se traslada a nuestras instalaciones. Allí se almacena, se muele y luego se envía a los distintos pozos de Vaca Muerta”, explicó el directivo.
El producto procesado se distribuye desde una base logística ubicada en la región hacia los distintos puntos de operación de la industria petrolera.
Para el empresario, el verdadero desafío de los próximos años estará en fortalecer la infraestructura logística necesaria para acompañar el crecimiento del sector energético.
“Si pensamos en el desarrollo de Vaca Muerta, la logística es clave. Hay que abastecer de insumos a los yacimientos y también transportar lo que se produce”, afirmó.
En ese punto, el ferrocarril aparece como una pieza central del esquema.
“Para mí no hay Vaca Muerta sin tren. Las rutas no van a dar abasto para mover todo ese volumen. El ferrocarril es fundamental para abastecer de insumos a los distintos puntos de producción”, advirtió.
Según su visión, el desarrollo logístico debe contemplar la integración de distintos modos de transporte: marítimo, ferroviario y carretero.
“Hay tres patas que son fundamentales: el puerto, el camión y el ferrocarril. Todo eso tiene que funcionar de manera integrada”, sostuvo Forte.
También remarcó que el país necesita mejorar las condiciones de previsibilidad para que las inversiones en infraestructura logística puedan concretarse.
“Para que una empresa invierta en ferrocarril necesita previsibilidad y contratos de largo plazo. Sin seguridad jurídica es muy difícil que se hagan esas inversiones”, explicó.
De cara al futuro, el empresario cree que la clave estará en construir un sistema logístico articulado que conecte a Vaca Muerta con los distintos puertos exportadores.
“Hay que pensar en un triángulo logístico entre Vaca Muerta, Bahía Blanca y otros nodos portuarios. Si la logística funciona bien, todo el sistema energético puede crecer”, concluyó el director de Sea White.








































