Bahía Blanca consolida su perfil récord y acelera inversiones para sostener el crecimiento portuario
Con más de 35 millones de toneladas movilizadas y perspectivas de repetir o incluso superar esa marca durante 2026, el Puerto de Bahía Blanca atraviesa un período de fuerte actividad operativa y de reactivación de obras estratégicas. Así lo señaló el subgerente general del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca, Alberto Carnevali, en una entrevista exclusiva concedida a Comex en el propio ámbito portuario.
El directivo explicó que el desempeño del complejo portuario estuvo marcado por un año exigente pero finalmente positivo. “Fue un 2025 intenso y muy cambiante. Tuvimos un primer semestre complejo, pero en el segundo semestre la productividad del puerto empezó a recuperarse tanto en graneles sólidos como en líquidos”, afirmó.
Según detalló, el mayor movimiento de buques vinculados a las exportaciones de granos y al sector energético impulsó la actividad durante la segunda mitad del año. “El uso de la vía navegable por parte de buques de petróleo y de granos aumentó, y eso obviamente genera más trabajo”, indicó.
Ese repunte permitió cerrar el año con cifras históricas. “Terminamos con más de 35 millones de toneladas y todo indica que este año podría igualar o incluso superar ese récord”, señaló Carnevali, al tiempo que remarcó que los primeros meses de 2026 ya muestran un ritmo elevado de operaciones.
“Enero y febrero fueron también meses intensos, por lo que las perspectivas son buenas”, agregó.
En paralelo al crecimiento de la actividad, el Consorcio avanzó con un ambicioso programa de inversiones orientado a modernizar infraestructura clave. Entre las principales iniciativas se destaca el proceso de renovación de muelles históricos.
“Estamos haciendo un “revamping” de todos los muelles. Hay estructuras que tienen más de 100 años y necesitan ser actualizadas”, explicó el funcionario.
Las obras comenzaron en la posta de Inflamables y continuarán en los sitios sin crucero de Puerto Galván, además de intervenciones en los muelles de servicio de la zona de Meso Carranza. Se trata de trabajos complejos que deben ejecutarse sin interrumpir la operatoria portuaria.
“Las obras sobre muelles no pueden suspender la operación, por lo que hay que planificar muy bien cada etapa y coordinarla con el ingreso de los buques”, explicó Carnevali. En ese marco, estimó que la renovación de la posta de Inflamables demandará alrededor de 18 meses de trabajo, mientras que los trabajos en los sitios 5 y 6 de Puerto Galván podrían extenderse durante aproximadamente un año.
Además de las obras intraportuarias, el puerto también impulsa mejoras en los accesos terrestres, una cuestión clave para sostener el crecimiento logístico.
“Todos los cambios que se están produciendo dentro del puerto tienen que estar acompañados por infraestructura en los accesos”, señaló el subgerente. En ese sentido, destacó el trabajo coordinado con distintos organismos y autoridades.
“Ha habido una alineación importante entre todos los actores que intervienen en estas obras, con el acompañamiento de Vialidad Nacional y de otros organismos”, indicó.
El desarrollo de nuevas inversiones energéticas también aparece como un factor que podría dinamizar aún más la actividad regional. Carnevali destacó particularmente el impacto que tendrá la ampliación anunciada por Transportadora de Gas del Sur (TGS).
“Va a significar un movimiento grande para Bahía Blanca, no solo para el puerto”, afirmó. Y agregó que el proyecto implicará nuevas demandas laborales y especialización técnica.
En ese contexto, el Consorcio viene impulsando programas educativos orientados a formar mano de obra calificada. “Hace más de dos años que trabajamos junto con distintos sistemas educativos para desarrollar cursos técnicos vinculados a la actividad portuaria”, explicó.
El objetivo es que esas capacitaciones se traduzcan en oportunidades concretas de empleo para los habitantes de la ciudad. “Toda esa gente que hizo esos cursos ahora puede tener una salida laboral vinculada a estas nuevas inversiones”, sostuvo.
Carnevali también remarcó que el puerto promueve activamente la participación de empresas locales en los proyectos en marcha. “En nuestro reglamento de contrataciones damos prioridad a las empresas de la zona”, señaló.
Uno de los ejes centrales de la actual gestión es profundizar la integración entre el puerto y la comunidad. El directivo explicó que, a diferencia de décadas anteriores, hoy el complejo portuario busca consolidar una relación mucho más abierta con la ciudad.
“Hace más de 30 años, el puerto estaba completamente alambrado y se tomaban decisiones solo pensando en el puerto”, recordó. “Hoy la visión cambió: entendemos que todo lo que hacemos tiene que pensarse junto con la comunidad”.
Esa política se refleja en iniciativas de apertura institucional, programas educativos y espacios públicos que permiten a los vecinos acercarse al frente portuario.
“Tenemos un puerto abierto, con espacios de recreación y una plaza que suele estar llena de gente mirando la ría”, explicó.
Al mismo tiempo, la actividad se desarrolla bajo estrictos protocolos de seguridad. El complejo cuenta con un sistema de más de 200 cámaras que monitorean permanentemente las instalaciones y trabaja de forma coordinada con la Prefectura Naval.
“Logramos integrar el uso público con las condiciones de seguridad necesarias para una operación portuaria”, sostuvo.
El vínculo con el sistema académico también forma parte de la estrategia de desarrollo. El Consorcio mantiene acuerdos con universidades locales y busca profundizar la interacción con estudiantes e investigadores.
“Tenemos universidades de altísimo nivel en la ciudad y queremos fortalecer los convenios para trabajar juntos en distintos proyectos”, explicó Carnevali.
En ese marco, el puerto organiza visitas educativas y recorridos por la ría para estudiantes de distintos niveles. El programa incluye charlas sobre la actividad portuaria y navegaciones por el frente marítimo.
La iniciativa comenzó con escuelas primarias, pero pronto generó interés en otros sectores de la comunidad. “Nos dimos cuenta de que los chicos contaban en sus casas lo que habían visto y después empezamos a recibir pedidos de adultos para hacer las mismas visitas”, relató.
Para el funcionario, ese efecto multiplicador refleja el creciente interés de la sociedad por conocer el funcionamiento del sistema portuario.
De cara al futuro inmediato, el mantenimiento del canal de acceso seguirá siendo una prioridad operativa. El puerto realiza campañas periódicas de dragado para asegurar las condiciones de navegabilidad.
“Tenemos una campaña de dragado del canal principal que abarca unos 23 o 24 kilómetros y se realiza aproximadamente cada 14 meses”, explicó Carnevali. Esos trabajos demandan entre 45 y 50 días de operación.
En paralelo, se ejecutan campañas semestrales de mantenimiento en los sitios de muelle, mediante técnicas de chorro de agua.
El monitoreo de profundidades se realiza con equipos propios del Consorcio. “Tenemos nuestro equipo que realiza las batimetrías para saber exactamente cómo están las condiciones del canal”, detalló.
Con una actividad creciente, inversiones en infraestructura y una estrategia de integración con la comunidad, el Puerto de Bahía Blanca busca consolidarse como uno de los principales nodos logísticos y energéticos de la Argentina. “La idea es que gane toda la comunidad”, resumió Carnevali.








































