Bahía Blanca blinda su puerto: más de 240 cámaras, control en tiempo real y monitoreo 24/7 en una red que no deja puntos ciegos
El Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca profundiza su estrategia de seguridad con un sistema de monitoreo integral que ya alcanza unas 240 cámaras activas, cobertura en múltiples terminales y capacidad de crecimiento continuo. Desde el Centro de Control Operativo, el jefe de Seguridad, Gustavo Vera, detalló cómo funciona una red que hoy permite seguir en tiempo real desde accesos y muelles hasta la trazabilidad de camiones y operaciones.
“Esto se desarrolló hace cuatro o cinco años y funciona con una plataforma de videovigilancia modular”, explicó Vera al describir el corazón del sistema. La clave, según señaló, fue la integración: “Antes las cámaras estaban dispersas; hoy están todas centralizadas en este centro”.
El esquema no solo permite observar, sino también gestionar eventos en tiempo real. Las cámaras (ubicadas en accesos, áreas públicas, zonas de protección y muelles) se complementan con lectores de patentes, alarmas distribuidas y una guardia operativa permanente. “Tenemos cobertura las 24 horas, con procedimientos definidos y un móvil disponible ante cualquier incidencia”, indicó.
La articulación institucional también juega un rol central. Ante una consulta sobre la intervención de fuerzas federales, Vera fue claro: “Prefectura tiene acceso al sistema. Lo que nosotros vemos, ellos también lo pueden ver desde su dependencia”. Esta interoperabilidad permite acelerar la respuesta ante eventos y mejorar la coordinación en un nodo logístico clave.
El sistema, además, trasciende la seguridad estricta. “No es como antes, donde alguien miraba una pantalla todo el tiempo. Hoy la información puede ser utilizada por distintas áreas”, explicó. Ingeniería, por ejemplo, monitorea el avance de obras, mientras que operaciones sigue en vivo las tareas de carga y descarga. “Se crean perfiles de usuarios para que cada área acceda a lo que necesita”, agregó.
La red cubre un entramado portuario de gran escala: Ingeniero White, Puerto Galván y Puerto Rosales, a lo largo de unos 93 kilómetros. A eso se suman puntos estratégicos externos, como playas logísticas donde se ordena el flujo de camiones antes de su ingreso. “Se hace toda una trazabilidad del circuito del camión y de la carga”, precisó Vera, en referencia a nodos como Loma Paraguaya, donde los vehículos esperan la habilitación para operar en muelle.
En paralelo, cada terminal concesionada mantiene su propio sistema CCTV. Si bien no existe un intercambio total entre privados, el Consorcio accede a puntos críticos. “Tenemos acceso a sectores que nos interesan, como los muelles, para verificar que las operaciones sean seguras”, explicó.
Uno de los aspectos más relevantes es la incorporación de analítica inteligente. Las cámaras permiten detectar movimientos, delimitar zonas sensibles y generar alertas automáticas. “Marcamos áreas de interés y, por ejemplo, si alguien accede por agua durante la noche, el sistema dispara una alarma”, detalló. Esa alerta activa el protocolo: el centro de control notifica y el personal en campo verifica la situación.
El crecimiento del sistema es constante. “Año a año se hacen previsiones y se amplía según la necesidad. La idea es no parar de crecer”, sostuvo Vera. La arquitectura modular de la plataforma facilita esa expansión sin perder integración.
El desafío no es menor, especialmente en contextos de alta afluencia. Durante eventos masivos en el paseo portuario, la infraestructura de seguridad se pone a prueba. “Hemos tenido entre 60 y 70 mil personas por día en algunos eventos. Todo se planifica en conjunto con otras áreas, como emergencias e ingeniería”, indicó.
En ese esquema, el Centro de Control Operativo se consolida como un nodo neurálgico no solo para la seguridad, sino también para la gestión integral del puerto. Con tecnología, interoperabilidad y monitoreo continuo, Bahía Blanca avanza hacia un modelo donde la visibilidad en tiempo real se vuelve un activo estratégico para la operatoria y la protección de una de las principales puertas de salida del comercio exterior argentino.










































