Pilotaje en alerta: fuerte respaldo internacional y advertencias sobre la desregulación en un seminario clave en Buenos Aires
Buenos Aires se convirtió en el epicentro de un debate sensible para el sistema marítimo argentino. En el marco del seminario “IMPA Visita Argentina”, referentes internacionales y actores locales del practicaje y pilotaje encendieron señales de alerta frente a los cambios regulatorios en discusión y reforzaron el valor estratégico de la actividad para la seguridad de la navegación y el comercio exterior.
El encuentro, organizado por la Cámara de Actividades de Practicaje y Pilotaje en el Centro de Capitanes de Ultramar y Oficiales de la Marina Mercante, reunió a figuras de peso como Cap. Jorge Tiravasi, presidente del Centro de Capitanes de Ultramar; John Ryan, presidente de la Cámara de Practicaje; Italo D’Amico, especialista en seguridad marítima y portuaria; y representantes de organismos clave como la Prefectura Naval Argentina (entre ellos el prefecto principal Alfredo Zappa, de la Dirección de Tráfico Marítimo, y el prefecto mayor Guillermo O’Connors, jefe del Departamento Practicaje), además de autoridades de la Armada Argentina y del Servicio de Hidrografía Naval, con la participación del capitán de fragata Pereyra. También estuvo presente el capitán Javier Torres, en representación de la Asociación Civil de Prácticos.
La jornada estuvo atravesada por un contexto de incertidumbre regulatoria. Desde el sector se advierte que los cambios en análisis podrían impactar de lleno en los estándares de seguridad y en la organización del servicio, un eje que dominó buena parte de las exposiciones.
En ese marco, Pablo Pineda, representante de la Cámara de Practicaje, presentó los lineamientos del nuevo instituto impulsado por el sector, pensado como una herramienta técnica, académica y estratégica. “Son tiempos raros, con cambios violentos y proyectos que aparecen de un día para el otro. Tenemos que estar preparados para enfrentar esos escenarios”, sostuvo.
El dirigente hizo especial hincapié en el rol de la formación como pilar del sistema. “Elevar la capacitación y desarrollar estándares alineados con la OMI y la Prefectura es central. No se trata de hacer cursos aislados, sino de construir una institución con valores claros y compromiso con la seguridad de la navegación”, explicó.
Pineda también puso el foco en la necesidad de fortalecer la capacitación práctica y la inversión en medios operativos, en particular en las lanchas de prácticos y sus tripulaciones. A modo de ejemplo, recordó accidentes del pasado vinculados a fallas en procedimientos y entrenamiento, y advirtió: “Podemos invertir en tecnología, pero si la gente no está capacitada, los accidentes ocurren”. También cabe destacar el rol fundamental del presidente del Centro de Capitanes de Ultramar, Jorge Tiravasi, el cual brindó total apoyo al proyecto de capacitación del instituto.
La dimensión internacional del debate quedó reflejada en la exposición del capitán Ricardo Falcao, vicepresidente de la International Maritime Pilots’ Association (IMPA), quien aportó la experiencia comparada de Brasil. Allí, según explicó, el practicaje fue consolidado como “una actividad esencial orientada al interés público”, con un esquema regulatorio que prioriza la seguridad, la disponibilidad permanente del servicio y la estandarización operativa.
“El practicaje organizado e independiente es una arquitectura de seguridad. Si un Estado debilita ese sistema, aumenta la vulnerabilidad jurídica y operativa de todo el sistema portuario”, afirmó. En esa línea, remarcó que la función del práctico no es operar en condiciones normales, sino intervenir cuando “todo va mal”, aportando conocimiento local y capacidad de respuesta en situaciones críticas.
Falcao también subrayó la importancia de la institucionalidad y la comunicación con los decisores políticos. “La mayoría de la población no conoce nuestra actividad. Por eso, contar con un instituto permite explicar, formar y generar mejores marcos regulatorios”, indicó.
El cierre del seminario estuvo a cargo de Simón Pelletier, presidente de IMPA, quien dejó uno de los mensajes más contundentes de la jornada. Con más de 30 años de experiencia como práctico, el referente internacional cuestionó abiertamente los procesos de desregulación en el sector.
“Cuando se intenta abrir el mercado a personas que no están suficientemente calificadas, alguien se va a lastimar. Es un tema serio: llegar a un buque de forma segura no es un detalle menor”, advirtió.
Pelletier fue más allá al plantear que el practicaje no debe ser entendido como un servicio comercial, sino como un componente esencial de la seguridad pública. “El principal cliente del práctico es la sociedad. Su responsabilidad es proteger al Estado, al medio ambiente y a la gente”, señaló.
En términos de política pública, el titular de IMPA sostuvo que los sistemas más eficaces son aquellos con regulación clara, independencia operativa y mejora continua. Y cuestionó la introducción de competencia en un servicio que, por su naturaleza, funciona como un monopolio técnico: “La evidencia internacional muestra que la competencia en el practicaje genera más problemas que soluciones”.
El seminario dejó en claro que el debate sobre el futuro del pilotaje en la Argentina trasciende lo técnico y se proyecta hacia el plano institucional. Con la mirada puesta en los estándares internacionales y en la seguridad de la navegación, el sector busca posicionarse como un actor clave en una discusión que impacta directamente en la competitividad y sustentabilidad del comercio exterior.
En ese escenario, la visita de IMPA no solo funcionó como un espacio de intercambio, sino también como una señal de seguimiento internacional sobre la evolución del sistema argentino. Un dato que, en el actual contexto, no pasa inadvertido.












































