Exporta Simple: El cambio que puede alterar el mapa exportador PYME

El Gobierno eliminó los topes para exportaciones sin retenciones dentro de Exporta Simple y amplió el acceso a estímulos exportadores. Aunque parece una modificación técnica, el impacto operativo puede ser mucho más profundo para muchas PyMEs e industrias argentinas.

Mg. Yanina S. Lojo  - Titular de Consultora Lojo Por Mg. Yanina S. Lojo - Titular de Consultora Lojo

20 de mayo de 2026

Hay normas que pasan casi desapercibidas cuando salen publicadas en el Boletín Oficial, pero que con el correr de las semanas empiezan a mostrar un impacto mucho más grande de lo que parecía inicialmente. Y probablemente eso es lo que ocurra con la nueva Resolución General Conjunta 5846/2026 que modifica el régimen Exporta Simple.

Durante años, Exporta Simple funcionó como una herramienta útil para canalizar pequeñas exportaciones con menos burocracia. En muchos casos permitió que emprendedores, pequeñas industrias y nuevos exportadores pudieran empezar a vender al exterior sin tener que ingresar directamente al esquema tradicional de destinaciones aduaneras, mucho más complejo y costoso.

Pero el propio crecimiento de muchas empresas terminaba generando un problema. El régimen tenía límites que rápidamente empezaban a quedar chicos para quienes lograban escalar operaciones.

Hasta ahora cualquier empresa que utilizara Exporta Simple debía respetar dos topes muy claros: un máximo anual de USD 600.000 FOB y un límite de USD 15.000 FOB por operación. Y esos límites aplicaban a todas las empresas sin importar el tipo de bien que exportaran. Podían ser: manufacturas industriales, productos tecnológicos, diseño o determinados bienes regionales. La nueva normativa cambia completamente esa lógica.

A partir de la entrada en vigencia de la resolución —prevista para mediados de junio— los bienes con derechos de exportación del 0% dejarán de tener límites de monto dentro del régimen simplificado. Es decir: podrán exportarse sin tope anual y también sin límite por operación. Y ahí aparece el verdadero cambio de fondo.

Porque Exporta Simple deja de quedar limitado exclusivamente a microexportaciones y empieza a posicionarse como un canal operativo potencialmente mucho más atractivo para empresas que buscan exportar con menos burocracia, menos carga administrativa y mayor agilidad logística.

Un cambio silencioso, pero con impacto real

La modificación parece técnica, pero puede tener consecuencias bastante concretas para muchas industrias y PyMEs argentinas. Hasta ahora, varias empresas daban sus primeros pasos exportando bajo este esquema simplificado. Pero cuando comenzaban a crecer, automáticamente chocaban contra mayores exigencias operativas, más costos y más burocracia aduanera. El propio crecimiento las expulsaba del mercado que tanto les había costado conseguir. Con esta reforma, el Gobierno buscaría justamente evitar parte de ese salto abrupto entre una exportación simplificada y el régimen tradicional.

Y eso puede ser especialmente relevante para sectores como manufacturas industriales, economía del conocimiento, diseño, bienes creativos, productos regionales y pequeñas industrias exportadoras que muchas veces necesitan más flexibilidad operativa para poder sostener procesos de internacionalización.

En un contexto donde Argentina necesita ampliar exportaciones, sumar empresas exportadoras y diversificar mercados, la reducción de barreras operativas empieza a jugar un rol cada vez más importante.

Más acceso a reintegros y estímulos exportadores

La resolución además elimina una de las asimetrías históricas que existían dentro del régimen. Hasta ahora, ciertos envíos pequeños quedaban excluidos de beneficios a la exportación. Con la derogación del antiguo artículo 7°, todas las operaciones realizadas bajo Exporta Simple podrán acceder a estímulos exportadores conforme la normativa general vigente.

Esto puede mejorar considerablemente la ecuación económica para muchos pequeños exportadores, especialmente en sectores donde los márgenes son reducidos y los costos logísticos tienen un peso significativo.

Pero además aparece otro elemento que puede terminar potenciando todavía más este esquema para determinados perfiles exportadores. Hoy las personas físicas que exportan bienes ya no están obligadas a liquidar las divisas en el mercado de cambios, aunque sí deben ingresarlas al país. Y eso modifica parte de la lógica cambiaria que históricamente condicionaba muchas operaciones de menor escala.

La combinación entre mayor flexibilidad operativa, eliminación de topes para bienes sin retenciones y cambios en materia cambiaria empieza a construir un escenario bastante distinto para determinados exportadores.

La simplificación también tiene límites

Ahora bien, la liberalización no es total. Los bienes alcanzados por derechos de exportación continuarán sujetos a los límites históricos de USD 600.000 anuales y USD 15.000 por operación. En ese segmento no hubo modificaciones.

Pero más allá de eso, el mensaje regulatorio es claro: el Gobierno busca ampliar el alcance económico y operativo de Exporta Simple y convertirlo en una herramienta mucho más relevante para determinados sectores exportadores. Y eso puede terminar alterando bastante más de lo que hoy parece el mapa exportador PyME argentino.