Puerto Rosales suma capacidad frigorífica y gana protagonismo en la logística pesquera

Puerto Rosales comienza a consolidar un nuevo perfil operativo vinculado a la cadena pesquera. El arribo de langostino para su almacenamiento en las instalaciones frigoríficas de CONARPESA marca un hito para la terminal bonaerense, que amplía su infraestructura y busca diversificar su actividad más allá del movimiento energético.


20 de mayo de 2026

La operatoria se apoya en una inversión iniciada en 2022 que permitió construir dos cámaras de frío con capacidad para almacenar 1.000 toneladas cada una, una infraestructura que ahora empieza a mostrar impacto concreto en términos logísticos y comerciales.

El movimiento de productos pesqueros representa un paso significativo para la actividad portuaria local. No solo por el ingreso de nuevas cargas, sino también por el efecto multiplicador que genera en servicios, transporte, empleo y dinámica operativa dentro del hinterland portuario.

Desde el entorno de Puerto Rosales destacan que la incorporación de capacidad frigorífica abre nuevas oportunidades para integrarse a circuitos vinculados a la exportación pesquera, en un contexto donde la demanda de infraestructura especializada gana relevancia para acompañar el crecimiento del sector.

La llegada del langostino y su conservación en las nuevas instalaciones aparece además como un símbolo del proceso de transformación que atraviesa la terminal, históricamente asociada al movimiento de hidrocarburos y ahora enfocada también en ampliar su matriz operativa.

En paralelo, el desarrollo de infraestructura logística vinculada al frío fortalece el posicionamiento estratégico del puerto dentro de la provincia de Buenos Aires, especialmente por su cercanía con el polo petroquímico y el sistema portuario de Bahía Blanca.

El proyecto contó con acompañamiento del gobierno bonaerense y del Consorcio de Gestión de Puerto Coronel Rosales, en una articulación que buscó generar condiciones para atraer nuevas inversiones y potenciar actividades complementarias.

La puesta en funcionamiento de las cámaras frigoríficas refleja además una tendencia cada vez más visible en el sistema portuario argentino: la necesidad de diversificar cargas y sumar valor agregado a partir de infraestructura específica, capaz de responder a las exigencias de mercados internacionales y nuevas cadenas logísticas.

Con esta incorporación, Puerto Rosales busca posicionarse como un actor con mayor peso dentro de la logística regional, apostando a un crecimiento sostenido basado en infraestructura, actividad privada y expansión operativa.