IT Park: Bahía Blanca busca posicionarse como un polo estratégico para la industria de los data centers
La creciente demanda de infraestructura digital impulsada por la inteligencia artificial, el almacenamiento de datos y los nuevos servicios tecnológicos abre una ventana de oportunidad para Argentina. En ese escenario, Bahía Blanca apuesta a convertirse en uno de los principales polos de desarrollo del sector mediante IT PARK, un proyecto impulsado desde la Zona Franca Bahía Blanca-Coronel Rosales que busca atraer inversiones en centros de datos de gran escala.
En diálogo con Comex On Line, el gerente general de la Zona Franca Bahía Blanca-Coronel Rosales, Pablo Amarelle, explicó los avances del proyecto, las ventajas competitivas de la región y los desafíos que enfrenta el país para cerrar la brecha existente en infraestructura digital.
Según el directivo, la Argentina parte de una situación de rezago respecto de otros mercados de la región.
"Hoy el país tiene entre 10 y 15 data centers operativos, con una capacidad total cercana a los 32 megawatts. Es una cifra muy baja para las necesidades que se vienen", señaló Amarelle.
El ejecutivo explicó que el crecimiento exponencial de la inteligencia artificial está modificando las escalas tradicionales de inversión. Mientras hace pocos años un centro de datos de 10 megawatts era considerado importante, actualmente los proyectos internacionales ya se miden en decenas o cientos de megawatts.
"La demanda de capacidad informática está creciendo a una velocidad inédita. Los grandes operadores globales están proyectando instalaciones de 100, 500 y hasta 1.000 megawatts. Argentina necesita acompañar esa transformación", afirmó.
Bahía Blanca y una combinación de ventajas difíciles de replicar
Para Amarelle, el atractivo de Bahía Blanca no responde a un único factor sino a la convergencia de condiciones que pocas regiones pueden ofrecer simultáneamente.
Entre ellas destacó el régimen de Zona Franca, la disponibilidad energética, la conectividad y la existencia de recursos humanos especializados.
"La Zona Franca aporta estabilidad jurídica, beneficios tributarios y aduaneros que son muy valorados por los inversores. Estamos hablando de un régimen consolidado, con más de tres décadas de vigencia, que brinda previsibilidad para proyectos de largo plazo", explicó.
A ello se suma el perfil energético de la región. Bahía Blanca se ha consolidado como uno de los principales nodos energéticos del país, con una fuerte presencia de generación renovable y cercanía a infraestructura de transporte eléctrico.
"Más de la mitad de la energía que consume la ciudad proviene de fuentes eólicas. Además, el clima más frío de la región reduce los costos asociados a la refrigeración de los equipos, un aspecto central para cualquier data center", detalló.
Otro elemento clave es la conectividad. La cercanía con Buenos Aires y con los principales puntos de acceso a redes internacionales permite garantizar niveles de latencia competitivos, una condición cada vez más demandada por las empresas tecnológicas.
Reducir riesgos para atraer inversiones
El proyecto ITPARK avanza con una estrategia orientada a disminuir las incertidumbres que suelen enfrentar los desarrolladores de este tipo de emprendimientos.
En ese sentido, Amarelle confirmó que ya se concretaron acuerdos vinculados al suministro energético y que continúan las gestiones para fortalecer la conectividad del predio.
"Nuestro objetivo es reducir al máximo la percepción de riesgo. Los inversores necesitan certezas respecto del acceso a energía, conectividad y condiciones operativas. Estamos trabajando sobre cada uno de esos aspectos", indicó.
Entre los avances concretos mencionó la firma de acuerdos con empresas del sector energético, la disponibilidad de terrenos específicamente zonificados para data centers, la realización de estudios ambientales y el desarrollo de infraestructura básica dentro del parque.
La caminería de la zona primaria, por ejemplo, quedará finalizada durante este mes. Paralelamente, la administración trabaja en la elaboración de los pliegos para el alambrado perimetral y el futuro pórtico de acceso.
"Son obras fundamentales para consolidar el proyecto y seguir generando confianza entre los potenciales inversores", sostuvo.
Amarelle también remarcó que la necesidad de almacenar información dentro del territorio nacional se está convirtiendo en un factor cada vez más relevante tanto para organismos públicos como para empresas privadas.
"La soberanía de los datos dejó de ser una discusión teórica. Cada vez más organizaciones buscan que la información crítica permanezca dentro del país por cuestiones de seguridad, control y continuidad operativa", explicó.
No obstante, reconoció que el sector también enfrenta desafíos. Entre ellos, mencionó el riesgo de sobredimensionar proyectos o de que la velocidad de la evolución tecnológica obligue a replantear diseños antes de que las obras estén concluidas.
"Es una industria que evoluciona muy rápido. Por eso es importante avanzar con planificación, infraestructura adecuada y una visión de largo plazo", afirmó.
Con la mirada puesta en la próxima década, desde la Zona Franca consideran que Argentina tiene la oportunidad de integrarse al mapa regional de infraestructura digital junto a países como Brasil, Chile, Colombia y México.
"Estamos construyendo las condiciones para que Bahía Blanca sea protagonista de ese proceso. La oportunidad existe y queremos que la región esté preparada para aprovecharla", concluyó Amarelle.








































