Hidrovía: exportadores reclaman cerrar la adjudicación y despejar el debate sobre el IVA
La definición de la concesión de la Vía Navegable Troncal sumó en las últimas horas un nuevo pronunciamiento de peso. La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) solicitaron formalmente al Gobierno nacional que concluya de manera prioritaria y definitiva el proceso de adjudicación de la principal vía de salida de las exportaciones argentinas.
A través de una presentación dirigida al ministro de Economía, Luis Caputo, y al director ejecutivo de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, Iñaki Arreseygor, las entidades remarcaron que la Hidrovía constituye la infraestructura logística más relevante para la competitividad del complejo agroexportador argentino y advirtieron sobre la necesidad de otorgar previsibilidad al sistema.
Las cámaras empresarias sostuvieron que el marco normativo vigente ya establece la obligación de avanzar hacia una concesión definitiva y señalaron que la prolongación de esquemas transitorios genera incertidumbre regulatoria para operadores, usuarios e inversores.
El documento también incorpora un aspecto que en las últimas semanas cobró especial relevancia dentro de la discusión: el tratamiento tributario de los servicios de dragado y balizamiento.
CIARA y CEC solicitaron que el Poder Ejecutivo formalice la no aplicación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) sobre esas prestaciones, argumentando que se trata de servicios directamente vinculados con la operatoria exportadora y recordando que durante la concesión anterior existieron antecedentes administrativos en ese sentido.
Según las entidades, una definición clara permitiría evitar distorsiones económicas, reducir incertidumbres contractuales y brindar mayor seguridad jurídica al futuro concesionario.
El planteo llega en momentos en que la licitación atraviesa su etapa final, tras la preadjudicación realizada a favor del consorcio integrado por Jan de Nul y Servimagnus.
La presentación también coincide con la reciente ofensiva de DEME, la empresa belga que compitió en el proceso y que propuso una alternativa bajo el régimen de iniciativa privada, argumentando que podría ofrecer tarifas inferiores a las contempladas en la licitación. Tal como anticipó Comex On Line el pasado 12 de junio, la compañía intentó reabrir el debate sobre la concesión una vez conocida la preadjudicación, planteando una propuesta alternativa que prometía importantes ahorros para los usuarios de la vía navegable.
Sin embargo, distintas voces del sector comenzaron a cuestionar la consistencia de los cálculos utilizados para sostener esos supuestos beneficios. Entre las observaciones realizadas figuran diferencias en la consideración del tratamiento del IVA y en los mecanismos de actualización tarifaria previstos para la futura concesión.
Para los exportadores, más allá de esas discusiones, la prioridad pasa por otra cuestión: garantizar la continuidad operativa de una infraestructura por la que transita cerca del 80% de las exportaciones agroindustriales argentinas.
En ese contexto, el mensaje de CIARA y CEC parece apuntar a una definición rápida del proceso. La señal que llega desde los principales usuarios de la Hidrovía es clara: el sector reclama reglas previsibles, certeza regulatoria y la finalización de una licitación considerada estratégica para el comercio exterior argentino.








































