Hidrovía: tras un largo proceso licitatorio, el Gobierno adjudicó la concesión y abre una nueva etapa

Después de más de un año de estudios técnicos, consultas públicas, mesas de diálogo, evaluaciones de ofertas e impugnaciones, el Gobierno nacional adjudicó finalmente la concesión de la Vía Navegable Troncal al consorcio integrado por Jan de Nul y Servimagnus, poniendo fin a uno de los procesos licitatorios más observados de los últimos años.


18 de junio de 2026

La resolución de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) confirmó la preadjudicación realizada semanas atrás y cerró formalmente una instancia que mantuvo en vilo a usuarios, exportadores, provincias, puertos, sindicatos y empresas vinculadas al principal corredor logístico del país.

 

El camino hasta la definición no estuvo exento de controversias. La licitación atravesó etapas de consulta pública, audiencias ambientales, participación de organismos internacionales como la UNCTAD y un extenso proceso de observaciones al pliego. En la recta final, la belga DEME, que quedó segunda en el orden de mérito, desplegó una intensa estrategia para cuestionar la evaluación oficial e incluso presentó un documento en el que sostuvo que podía ofrecer condiciones económicas más competitivas que las contempladas en la adjudicación.

 

Como publicó Comex On Line el pasado 12 de junio, la compañía también puso el foco en diferencias vinculadas al tratamiento del IVA y a los mecanismos de actualización tarifaria previstos para la futura concesión, argumentos que fueron rebatidos por distintos actores del sector.

 

Sin embargo, tanto la comisión evaluadora como los organismos intervinientes y finalmente el Ministerio de Economía consideraron que la evaluación se ajustó a los criterios previstos en los pliegos y ratificaron el resultado del proceso.

 

Según informó el Ministerio de Economía, la propuesta adjudicada permitirá una reducción estimada del 13,5% en los costos logísticos respecto del esquema vigente, además de habilitar futuras obras de profundización y mejoras tecnológicas orientadas a incrementar la seguridad y eficiencia de la navegación.

 

Con la adjudicación ya definida, el foco comienza a desplazarse hacia lo que viene. La Hidrovía moviliza cerca del 80% de las exportaciones argentinas y constituye una infraestructura estratégica para la competitividad del comercio exterior, la industria agroexportadora y la logística regional.

 

Superada la etapa de las disputas licitatorias, el desafío pasa ahora por la ejecución. La profundización de canales, la modernización del sistema de señalización, la mejora de la navegabilidad y la incorporación de nuevas inversiones aparecen como los principales objetivos de una concesión que tendrá impacto directo sobre la competitividad de la economía argentina durante las próximas décadas.

 

La discusión sobre quién administraría la principal vía de salida de las exportaciones argentinas parece haber quedado atrás. A partir de ahora, la atención estará puesta en la capacidad del nuevo concesionario para concretar las obras comprometidas y responder a las demandas de un sistema logístico que resulta clave para el desarrollo productivo y exportador del país.