Mónica Litza: "Modernizar no es desregular sin límites"

En el marco del conflicto portuario que afectó la operativa del comercio exterior argentino, la presidenta del Consorcio de Gestión del Puerto de Dock Sud (CGPDS), Mónica Litza, planteó su posición frente al al debate sobre el futuro del sistema marítimo y fluviomarítimo del país.


05 de agosto de 2026

"El debate abierto a partir del Decreto 690/26 excede largamente la actividad de los prácticos. Lo que hoy está en discusión es qué modelo portuario y qué modelo de desarrollo queremos para la Argentina", sostuvo Litza, remarcando que si bien el sector requiere transformaciones profundas para ganar competitividad, las medidas no pueden tomarse a expensas de los estándares operativos. "Nadie puede oponerse a construir puertos más eficientes, más competitivos y preparados para los desafíos del comercio internacional. Esa también es nuestra convicción. Pero existe una diferencia profunda entre modernizar y desregular indiscriminadamente".

"Habitualmente hablamos de infraestructura física: muelles, dragado, grúas, accesos. Pero debemos incorporar una mirada más amplia: también son infraestructura la seguridad jurídica, la capacitación, los protocolos, la previsibilidad institucional, la seguridad de la navegación y la confianza que inspira un puerto. La competitividad de un puerto no se mide solamente por lo que cuesta operar. Se mide, sobre todo, por la confianza que genera", amplió Litza.

Asimismo, la titular del CGPDS advirtió sobre los riesgos derivados de desatender la especificidad del sector: "Los puertos no son un mercado cualquiera. Son infraestructura crítica. Por ellos circula buena parte de la riqueza nacional, nuestras exportaciones, nuestros combustibles y miles de puestos de trabajo. Un error de cálculo, un accidente o un derrame pueden provocar pérdidas económicas, ambientales y sociales infinitamente superiores al supuesto ahorro que persigue una desregulación apresurada".

Frente a este escenario, remarcó la necesidad de convocar a mesas intersectoriales de diálogo institucional que incluyan a la Prefectura Naval Argentina, las provincias portuarias, armadores, terminales, trabajadores y prácticos. "La Argentina no necesita menos Estado. Necesita un Estado más inteligente. Un Estado que impulse la inversión y la competitividad, pero que al mismo tiempo proteja la seguridad de la navegación, la soberanía sobre nuestras vías navegables y el interés estratégico de la Nación. Modernizar sí, competir también, pero nunca resignando aquello que hace estratégicos a nuestros puertos y protege los intereses de la Argentina", concluyó Litza.