La hidrovía del río Paraguay podría postergar su licitación hasta 2028 y abre una nueva incógnita para la logística regional

La concesión del tramo sur de la hidrovía del río Paraguay vuelve a quedar bajo un horizonte de incertidumbre. Mientras el Gobierno federal brasileño mantiene oficialmente 2027 como fecha para la licitación, el nuevo Plan Estratégico Institucional de la Agencia Nacional de Transportes Acuáticos (Antaq) incorpora un escenario diferente: el proceso podría concretarse recién durante el segundo semestre de 2028.


11 de agosto de 2026

La diferencia entre ambos cronogramas surge de la segunda revisión del PEI 2025-2028, aprobada por el directorio de Antaq en junio. El documento establece como objetivo “licitar hasta el segundo semestre de 2028 la hidrovía del Paraguay”, en lo que representa una nueva extensión de los plazos que acumula el proyecto.

La concesión había sido proyectada inicialmente para 2024. Luego fue trasladada a 2025 y posteriormente a 2027. Ahora, el propio organismo encargado de avanzar con el proceso contempla un nuevo desplazamiento que podría llevar la definición hasta 2028.

El escenario resulta especialmente relevante para la logística de la región porque la concesión comprende aproximadamente 600 kilómetros de la hidrovía paraguaya: unos 590 kilómetros entre Corumbá y la desembocadura del río Apa, en Porto Murtinho, además de otros 10 kilómetros correspondientes al canal de Tamengo, en Corumbá.

Pero la demora no responde solamente a cuestiones administrativas. El avance del proyecto está condicionado por una negociación internacional entre Brasil, Paraguay y Bolivia para definir aspectos vinculados con la gestión compartida de la vía navegable.

El acuerdo todavía no está cerrado y las diferencias entre Brasil y Paraguay complicaron aún más el escenario. Incluso si los tres países alcanzaran un entendimiento, el instrumento debería atravesar posteriormente los respectivos Parlamentos nacionales y ser ratificado por la comisión trinacional responsable de la gestión de la hidrovía.

Recién después de completar ese recorrido institucional Antaq podría avanzar definitivamente con la documentación necesaria para la concesión.

Un proyecto que todavía espera el aval del TCU

A la discusión diplomática se suma otro factor determinante: el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) mantiene interrumpido el análisis de la concesión desde el 21 de enero.

El nuevo cronograma de Antaq contempla completar durante el primer semestre de 2027 los ajustes solicitados por el organismo de control, además del análisis jurídico del pliego y del contrato de concesión. Una vez cumplidas esas instancias, el proceso podría ser remitido para su licitación.

El TCU dispone de hasta 90 días para emitir su dictamen una vez que se reanude la tramitación.

Con el objetivo de destrabar el expediente, Antaq intensificó durante las últimas semanas sus contactos con organismos del Gobierno brasileño. Los días 28 y 29 de julio, técnicos de la agencia mantuvieron reuniones con representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores, del Ministerio de Puertos y Aeropuertos y de la Secretaría Especial del Programa de Asociaciones de Inversiones (PPI).

Los encuentros estuvieron vinculados con la propuesta técnica para el acuerdo internacional sobre el río Paraguay. También se produjo una reunión institucional con un representante diplomático del Itamaraty.

La actividad refleja la necesidad de coordinar distintos frentes antes de que la concesión pueda ingresar nuevamente en una etapa decisiva.

Antaq recalcula sus propios plazos

La modificación del calendario no se limita a la fecha prevista para el eventual llamado a licitación. La revisión del PEI también trasladó una de las principales metas de la agencia: la conclusión de los estudios de la concesión, que originalmente debía producirse durante el primer semestre de 2025, pasó al primer semestre de 2027.

Antaq atribuyó la modificación a la necesidad de reprogramar los plazos debido a la extensión de las etapas finales de los estudios, principalmente aquellas relacionadas con los análisis jurídico-regulatorios y las decisiones que deben adoptar las distintas instancias institucionales.

La agencia también señaló que, si bien hubo avances en las fases iniciales e intermedias, todavía quedan etapas de mayor complejidad que requieren definiciones institucionales y pueden afectar los tiempos previstos.

El nuevo esquema apunta, según la documentación técnica, a reducir riesgos de discontinuidad, asegurar la consistencia de los estudios y adecuar los objetivos estratégicos a la capacidad operativa de la agencia.

La planificación fue incorporada a la segunda revisión del PEI 2025-2028 y a la primera revisión del Plan de Gestión Anual 2026, aprobadas por el directorio de Antaq el 11 de junio.

El organismo también justificó la actualización por cambios en las restricciones presupuestarias, modificaciones en el Plan Director de Tecnología de la Información y la evolución de sus proyectos estratégicos.

Una vía estratégica para el comercio regional

La futura concesión del tramo sur del río Paraguay tiene impacto directo sobre una de las principales alternativas para el transporte de cargas entre Brasil, Paraguay, Bolivia y otros mercados de la región.

El proyecto prevé inversiones por 64,8 millones de reales brasileños destinadas a tareas de dragado, remoción de afloramientos rocosos, señalización y mantenimiento de las condiciones de navegabilidad.

El objetivo es mejorar la infraestructura de un corredor considerado estratégico para ampliar el transporte hidroviario de cargas desde Mato Grosso do Sul hacia los países de la región.

Por eso, la diferencia entre los cronogramas adquiere especial relevancia: mientras el Ministerio de Puertos y Aeropuertos brasileño continúa señalando 2027 como el año previsto para la licitación, el documento estratégico de Antaq ya contempla que el proceso pueda extenderse hasta el segundo semestre de 2028.

De confirmarse este último escenario, la concesión del tramo sur de la hidrovía del Paraguay volvería a sumar un año de espera a un proyecto que ya atravesó sucesivas modificaciones en su calendario y que todavía depende de definiciones diplomáticas, regulatorias y jurídicas antes de llegar a una instancia concreta de licitación.