Luis Augusto Huergo: a 113 años de su muerte, el debate portuario que marcó a Buenos Aires
El 4 de noviembre de 1913 falleció Luis Augusto Huergo, primer ingeniero civil graduado en la Argentina. Su propuesta para el Puerto de Buenos Aires y su visión de las vías navegables mantienen vigencia en los debates sobre infraestructura y planificación logística.
El 4 de noviembre de 2026 se cumplen 113 años del fallecimiento de Luis Augusto Huergo, nacido en Buenos Aires el 1 de noviembre de 1837. Considerado el primer ingeniero civil graduado en la Argentina, Huergo dejó una huella decisiva en la historia de la infraestructura y de la ingeniería portuaria nacional.
Entre sus trabajos se destacaron las obras vinculadas con la navegación del Riachuelo y su participación en el debate sobre cómo debía construirse el puerto de la capital. A fines del siglo XIX, la discusión enfrentó dos concepciones: el proyecto promovido por Eduardo Madero, basado en diques sucesivos, y la propuesta de Huergo, con dársenas abiertas y muelles dispuestos en forma de peine.
La solución impulsada por Madero fue la elegida para el puerto construido en aquella etapa. Sin embargo, el posterior desarrollo de Puerto Nuevo retomó características del esquema de dársenas abiertas que Huergo había defendido, aunque no debe confundirse aquel proyecto posterior con una ejecución literal de sus planos originales.
El contraste entre ambos diseños, reflejado en los planos históricos, permite comprender que las decisiones sobre infraestructura portuaria condicionan durante décadas la operatoria, el acceso de los buques y la integración con las redes de transporte.
Más de un siglo después, el legado de Huergo invita a revisar cuestiones que siguen presentes en la agenda argentina: planificación a largo plazo, accesos terrestres, mantenimiento de vías navegables, dragado y capacidad de adaptación de los puertos a las necesidades del comercio exterior.
La conmemoración no es solamente un homenaje a un pionero de la ingeniería: es también una oportunidad para discutir cómo se proyecta hoy la infraestructura que necesitará el país en las próximas décadas.







































