Gente de Río opera con firmeza en San Nicolás, Villa Constitución y Ramallo.

La empresa líder en servicios portuarios del Complejo Agroexportador San Lorenzo - Puerto General San Martín

asienta y expande sus raíces sobre un terreno complicado atravesado por la pandemia.

Por Licenciada Nadia Colautti - Representante Rosario / Santa Fe
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25 de noviembre de 2021  | Fuente: Comex-Online

El contexto mundial y local que acompaña la actividad portuaria en nuestro país no es el mejor, sin embargo, dicha actividad es el motor de la economía, por lo tanto, nunca se frenó y continúa desarrollándose con resultados favorables.

Hernán López es el socio gerente de la empresa Gente de Río y cuenta con largos años de experiencia en el rubro, su labor empresarial

le aporta día a día a la actividad portuaria. Siempre es interesante compartir su punto de vista sobre la actualidad del sector. "En líneas generales, este año la actividad se desarrolló de manera normal a pesar de todo el contexto; poniendo en la balanza que fue un año de elecciones y demás. Puntualmente, en este período, bajó considerablemente, pero es habitual que en períodos como noviembre y febrero baje la intensidad de la actividad porque son meses bastante irregulares. En sí, este año estuvo dentro de la media en un contexto complicado por lo vivido con el tema pandemia que influyó en el comercio internacional y en el país; sin embargo, aplicando las medidas se pudo cursar de manera óptima", explicó Hernán.

Actualmente la empresa se expandió hacia otros puertos del país sumando sus servicios a localidades con gran presencia en el cordón industrial. "En San Nicolás, Ramallo y Villa Constitución, ya estamos operando. Hace varios meses que estamos con todo lo que es entrega de provisiones, de repuestos y demás. Por otra parte, hace un poco menos que también estamos trabajando con embarcaciones para lo que es amarre, traslado de personas y otros servicios portuarios. Todo lo que vamos proyectando se va poniendo en marcha, y en ese punto estamos más que satisfechos porque todo esto forma parte de un proyecto que nace desde antes de la pandemia, pero esta última hizo que se vaya dilatando. Hoy ya estamos posicionados, podemos ofrecer nuestro trabajo cumpliendo con nuestro principal objetivo que es brindarles a nuestros clientes un servicio completo en todos los puertos", detalló López sobre el posicionamiento de la empresa.

Con respecto al Río Paraná, protagonista por su bajante crítica, Hernán manifestó: "El río tuvo un repunte de un mes, con valores muy bajos, dentro de las bajantes normales, y ahora se espera para diciembre y enero una nueva bajante. Se estima que no llegará a valores negativos como estuvo hace un mes y medio atrás, pero si estando cerca de 0,40. Esto determina que es muy probable que siga en las mismas condiciones; como dije anteriormente tuvo un repunte de un metro y medio, pero en estos días ya está cayendo nuevamente. En este sentido, seguimos la lucha contra la bajante".

Los proyectos para el próximo año están orientados a reafirmar el trabajo que se estuvo realizando todo este tiempo. Entre ellos, poner en marcha una nueva embarcación, de última tecnología, que se sumará a la empresa y que estaría lista para operar en febrero, en principio en el Puerto de San Lorenzo; sumar además una nueva aplicación (ideada y creada por Gente de Río) al trabajo y comunicación interna del equipo, y seguir innovando para enriquecer y diferenciar el servicio. "Para el próximo año, la idea es asentar todo lo que vinimos desarrollando, todo lo que es el funcionamiento interno; la verdad es que lo que respecta al posicionamiento en San Nicolás, Ramallo y demás, requiere de mucho trabajo para hacer en la parte interna, para continuar siendo sólidos, organizados y buscar un funcionamiento que nos dé la rentabilidad necesaria que nos permita seguir creciendo. También detenernos a ver un poco cómo se comporta el mercado porque no sabemos cómo va a ser el próximo año", indicó López.

Concluyendo, el empresario se aferra al optimismo a pesar de las turbulencias contextuales y confía en las fortalezas que constituyen actividad. "La realidad es que somos una burbuja por el área en la que vivimos, y a su vez somos otra burbuja por la actividad a la que pertenecemos. Reflejo de esto fue la pandemia, durante la cual pudimos seguir trabajando. Por otro lado, hay mucha incertidumbre y hay situaciones que escapan uno, lo que pasa internacionalmente o a nivel local; también hay batallas que se dan que uno desconoce y afectan directamente en la actividad. Puntualmente en lo nuestro, cada año que va pasando es más complejo porque nosotros trabajamos con costos en dólares, entonces pagamos insumos en un dólar que no existe, y cobramos en un dólar que es el que rige en el mercado. Por lo tanto, los márgenes son cada vez más inferiores. No es menor destacar que nuestra actividad es el motor de economía, pero la incertidumbre constante nos genera un estado de expectativa permanente", sostuvo López.