Herramientas que ofrece la Zona Franca ante la falta de espacio y roleos de carga
Desde hace varios meses, debido a la falta de espacio, roleos y falta de contenedores, los importadores argentinos sufren quiebres en sus líneas de producción o de comercialización.
A esto se le suman las dificultades para conseguir las licencias de importación, los serios problemas de espacio y falta de contenedores que demoran los embarques.
Definitivamente, esto afecta los stocks de los importadores locales, interrumpe procesos productivos y demora los comerciales.
Para evitar esto, la Zona Franca tiene una herramienta muy eficiente: mercadería la sólo efecto de su almacenaje. Este régimen permite a una empresa extranjera depositar en consignación su mercadería en la Zona Franca. Así, el depósito / usuario es solamente el depositario; el titular de la mercadería sigue siendo la expresa extranjera.
La mercadería ingresa a Zona Franca con una factura proforma, y al momento de realizar la venta, el proveedor extranjero emite una factura definitiva. Con esta última se realiza el despacho a plaza de importación para consumo.
Básicamente esto permite al proveedor tener un pulmón o stock en destino a un costo verdaderamente bajo. A cambio de esto, el proveedor obtiene ventajas competitivas en relación a otros proveedores.
Lo más importante es que, a las pocas horas de que el importador confirme la compra, el proveedor extranjero puede liberarle la carga al importador en pocas horas.
Obviamente, al tener un stock en Zona Franca, le evita al importador todas las demoras para embarcar y conseguir equipo. Además, ahorra todo el tiempo de tránsito y esto evita los quiebres de inventario.
En resumen, la Zona Franca, además de ser útil para cargas problemáticas, también ofrece múltiples herramientas para situaciones operativas y comerciales.






































