Acto de apertura de la Carrera de Especialización en Ingeniería Portuaria
Estuvimos en el inicio del curso de la Carrera de “Especialización en Ingeniería Portuaria”, de la Escuela de Graduados en Ingeniería Portuaria -EGIP-, dependiente del Departamento de Transporte de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires.
Cabe recordar que La Carrera se basa en tres áreas de estudios, el área de Estudios Básicos, de Ingeniería Portuaria y de Vías Navegables y está orientada a Ingenieros Civiles o Ingenieros de especialidades afines, o a cualquier profesional de otra especialidad con interés en la actividad portuaria.
Durante el acto de apertura de comienzo del curso, el director de la EGIP, Ing. Raúl Escalante, señaló que “poder llevar adelante la carrera es realmente un esfuerzo muy grande y me preguntaba si la Argentina tiene problemas en puertos y vías navegables que merezca el esfuerzo, y la respuesta es definitivamente que sí” enfatizó.
En tal sentido agregó “vemos problemáticas que tenemos asociadas a los puertos y las vías navegables; también está el Puerto de Buenos Aires que hoy es algo que tenemos que resolver; propuesta de nuevos canales como el Magdalena que tanto se discute; también se ha visto una multiplicidad de actores que tienen incumbencia sobre los problemas; y todo eso indudablemente requiere de un apoyo técnico muy significativo.”
También planteó el interrogante, de si tenemos profesionales con suficiente capacitación portuaria como para enfrentar esos problemas. Y la respuesta es “pocos profesionales”. Por eso, según Escalante, los egresados de la Escuela cumplen un papel fundamental en ese aspecto. “Hoy tenemos 60 egresados que están distribuidos en muchos organismos nacionales, provinciales, empresas privadas, en cargos importantes, eso demuestra que estamos obteniendo buenos profesionales.”
También dijo que existe requerimiento de profesionales de la carerra en otros países, que ellos tienen casos de graduados que han conseguido trabajo en consultoras en España en temas portuarios, también hay interés por parte de Holanda. “Lo que quiero decir es que nosotros necesitamos ingenieros, pero el mundo también necesita ingenieros portuarios”
Otro aspecto que recalcó es que el funcionamiento de la Escuela de Graduados de Ingeniería Portuaria les permite tener reunido en la carrera un cuerpo docente de excelencia, “ y eso es realmente un activo muy importante”.
En lo que respecta al programa de estudio, comprende clases de lunes a jueves de 8 a 14 hs. y la misma tiene una duración de dos cuatrimestres si se la realiza completamente en dicho período, pudiendo optarse por cursar algunas materias por año, empleando dos o tres años para finalizar el curso. También pueden cursarse solo las materias de interés.
Por último el vicedecano de la Facultad de Ingeniería, Ing. Raúl Bertero, también hizo uso de la palabra y como es costumbre en este acto, realizó la entrega al mejor promedio de egreso.
En su alocución destacó que “el destino es lo que nosotros hagamos con los recursos que tenemos, y la fuerza de voluntad es lo que nos lleva a determinado lugar. En ese marco el transporte y la infraestructura es lo que necesitamos para el desarrollo del país.” En cuanto al potencial de la Argentina explicó que “la capacidad que tenemos de exportar gas natural en forma de Gas Natural Licuado (GNL), o viento en forma de hidrógeno, es fenomenal, entonces naturalmente van a venir a buscar no sólo el hidrógeno sino la producción de Argentina, pero para todo eso se necesita de puertos. Las posibilidades que tiene Argentina, les aseguro que no las tiene nadie, pero el desarrollo depende de nosotros. Estoy muy contento con la Escuela porque ha tenido la voluntad de seguir adelante con estos cursos, y poder entregar este premio a Agustín Padovani -quien estudió en el Carlos Pellegrini, en la Facultad de Ingeniería en la UBA- y ahora es egresado con honores en esta carrera.”
Al recibir el premio Padovani destacó que “faltan ingenieros portuarios, somos pocos, así que quiero alentar a los chicos a que estudien, porque se les van a abrir muchos puertas con desafíos muy interesantes y acá en el país hay mucho por hacer. Para mi ha sido un proceso muy fructífero en el cual aprendí mucho.”












































