Energía en marcha: el ferry eléctrico “China Zorrilla” supera un hito clave antes de cruzar el Río de la Plata
El nuevo catamarán de Buquebus, íntegramente propulsado por baterías, encendió por primera vez sus sistemas en el astillero Incat y avanza hacia las pruebas de mar.
El proceso de puesta a punto del ferry eléctrico más grande del mundo dio un paso decisivo. El “China Zorrilla”, el catamarán que unirá Buenos Aires con Colonia, completó con éxito su primera energización eléctrica y el ensayo inicial de sus motores en las instalaciones del astillero Incat Tasmania, en Hobart, Australia.
La maniobra marca el inicio formal del programa de pruebas del buque, una etapa crítica previa a las evaluaciones en navegación. Por primera vez, el sistema de propulsión 100% eléctrico a baterías fue activado en conjunto, validando la integración de los equipos principales y el funcionamiento inicial de los motores.
Con 130 metros de eslora y diseño de casco perforante, el “China Zorrilla” fue concebido específicamente para operar en el exigente cruce del Río de la Plata. En términos operativos, tendrá capacidad para transportar hasta 2.100 pasajeros y 225 unidades equivalentes de carga (CEUs), consolidándose como una pieza central en la oferta fluvial de alta frecuencia entre Argentina y Uruguay.
El corazón tecnológico del buque está dado por su sistema de almacenamiento energético, con una capacidad cercana a los 40 MWh. Esta energía alimenta ocho waterjets, cada uno con una potencia de 2.200 kW, configuración que permitirá alcanzar una velocidad de servicio estimada de entre 24 y 25 nudos, sin emisiones directas durante la operación.
El proyecto no siempre tuvo este perfil. En su concepción original, la nave estaba pensada para funcionar con gas natural licuado (GNL). Sin embargo, el diseño fue reformulado y evolucionó hacia una solución totalmente eléctrica, en línea con las tendencias globales de descarbonización del transporte marítimo y fluvial.
La concreción de esta primera energización posiciona al “China Zorrilla” como un caso testigo para la región en materia de innovación tecnológica aplicada al transporte de pasajeros. A medida que avance el calendario de pruebas y certificaciones, el sector logístico y de transporte sigue de cerca un desarrollo que promete redefinir los estándares de eficiencia y sustentabilidad en el tráfico fluvial del Cono Sur.






































