Modelo 5F: el proyecto ferroviario que busca subirse a la discusión de la próxima concesión y sumar a pymes, pasajeros y logística

En pleno debate sobre el futuro esquema de concesión ferroviaria en la Argentina, comenzó a tomar forma una iniciativa que pretende alterar la lógica histórica del sistema: el denominado Modelo Ferroviario Integrado 5F. Impulsado por actores académicos, empresariales y territoriales de 17 provincias, el proyecto busca que la próxima definición oficial no repita un esquema cerrado sobre grandes cargadores, sino que incorpore a pymes, economías regionales, pasajeros y operadores logísticos de menor escala.

 


04 de marzo de 2026

La propuesta surge en un momento clave. El Gobierno nacional dejó sin efecto la alternativa de privatización bajo el esquema de open access y analiza un modelo de concesión vertical tradicional, con fuerte concentración en grandes volúmenes de carga y una inversión estimada en torno a los US$ 3.000 millones. Según los impulsores del 5F, tanto ese formato como el vigente tienden a priorizar cargadores masivos, con baja o nula integración intermodal y escasa consideración por servicios de pasajeros y operadores regionales.

Frente a ese escenario, el 5F plantea una concesión vertical pero no monopólica, estructurada sobre 30.000 kilómetros de vías organizadas en cuatro mallas a 99 años. El programa prevé una inversión del orden de los US$ 40.000 millones en 15 años, más otros US$ 10.000 millones asociados al ecosistema logístico, incluyendo transporte automotor, nodos regionales y servicios complementarios. El concepto central es la “economía de variedad”: detrás de la locomotora, competirían múltiples negocios, sin subsidio estatal y con integración efectiva entre ferrocarril, camión, puertos y cabotaje.

Durante los últimos dos meses, referentes del proyecto mantuvieron reuniones virtuales y presenciales con más de 100 actores de 17 provincias. Participan universidades, cámaras empresarias, agencias de desarrollo y municipios. El objetivo inmediato es elevar una nota formal a gobernadores y al Poder Ejecutivo nacional para que el Modelo 5F sea evaluado como alternativa dentro del proceso de concesionamiento.

En Mendoza, la Cámara de Comercio, Industria y Agropecuaria de San Rafael fue sede de un encuentro clave que marcó el cierre de esta primera etapa de consultas. Allí se discutió la necesidad de articular una posición regional frente a décadas de pérdida de conectividad ferroviaria. El Oasis Sur y Cuyo, señalaron los participantes, acumulan proyectos aislados de cruce hacia Chile y de conexión con Neuquén que nunca lograron masa crítica financiera. La tesis del 5F es que, integrados en una red nacional con lógica sistémica, esos desarrollos podrían alcanzar viabilidad económica.

En paralelo, en San Luis, el gobernador Claudio Poggi recibió a referentes de AIMAS y manifestó interés en la propuesta. La provincia cuenta con antecedentes en innovación logística y con la Zona de Actividades Logísticas de Villa Mercedes, donde recientemente se inauguró un nuevo depósito de contenedores operado por la firma internacional Broom Group. En ese esquema, la articulación entre ferrocarril y transporte automotor aparece como un eje estratégico para ampliar servicios.

Uno de los puntos más sensibles del debate es el transporte de pasajeros. Según los impulsores del modelo, el sistema vertical tradicional (fragmentado entre concesiones) no logró consolidar servicios metropolitanos ni regionales robustos. El caso del Tren del Valle, que conecta Neuquén y Río Negro con frecuencias limitadas, fue mencionado como ejemplo de las restricciones actuales. El 5F propone trenes mixtos zonales y metropolitanos con integración de micrologística, buscando que la demanda de pasajeros y la de carga se potencien dentro de un mismo ecosistema operativo.

El cronograma proyectado por los promotores es ambicioso. Si el Gobierno considerara la propuesta en las próximas semanas, 2026 sería un año de negociaciones entre operadores logísticos, cargadores e inversores; en 2027, ya adjudicadas las cuatro mallas bajo un esquema de gobernanza público-privada, comenzarían los acuerdos contractuales; y en 2028 los concesionarios estarían en condiciones de estructurar financiamiento para reconstrucción de infraestructura, unificación de trochas y expansión de servicios.

Un aspecto que consideran central es que la futura licitación incluya un régimen de incentivos específico (un “RIGI ferroviario”) no sólo para el concesionario del riel, sino también para las miles de inversiones logísticas que se generarían en estaciones, centros de transferencia y nodos regionales. La lógica, insisten, no es financiar únicamente vías y material rodante, sino consolidar un ecosistema completo.

En un contexto donde el comercio exterior demanda mayor competitividad sistémica y menor costo logístico, la discusión sobre el modelo ferroviario trasciende la infraestructura. La pregunta de fondo es si la próxima concesión será una réplica ampliada del esquema concentrado en grandes cargas o si abrirá espacio a una red que incorpore a pymes, pasajeros y economías regionales como clientes efectivos del sistema. El Modelo 5F busca, precisamente, entrar en esa definición.