Congreso de Puertos Privados: definiciones concretas, proyectos en marcha y una agenda urgente para bajar costos logísticos
El Congreso de Puertos Privados 2026 volvió a reunir en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires a los principales referentes del sistema logístico argentino, en una jornada que, más allá del diagnóstico, dejó definiciones operativas y anuncios concretos. El evento, organizado por la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC) y cubierto por Comex, puso el foco en la competitividad, la infraestructura y las reformas necesarias para sostener el crecimiento del comercio exterior.
En la apertura institucional, la presidenta de la CPPC, Gabriela Ardissone, marcó el tono del encuentro al subrayar el peso estructural del sistema portuario. Señaló que “detrás de cada tonelada que se exporta hay empleo, inversión y desarrollo federal”, y advirtió que la eficiencia logística será determinante en un escenario global más exigente.
Infraestructura, costos y ley multimodal en el centro del debate
El Panel I, sobre diversificación de cargas y eficiencia logística, reunió a Roberto Tirav Cuestas (Exolgan), Daniel Swier (Grupo Euroamérica) y Cristian López (Patagonia Norte), con moderación de Emiliano Galli. Allí se coincidió en que el sistema portuario argentino tiene capacidad instalada, pero enfrenta limitaciones en accesos y procesos.
Los expositores señalaron que a las terminales “les falta principalmente mejorar accesos viales y ferroviarios, además de avanzar en digitalización”, y advirtieron que muchos procesos aún dependen de documentación física. En ese sentido, remarcaron la necesidad de implementar de manera efectiva la ley multimodal como herramienta para integrar los distintos modos de transporte.
También alertaron sobre costos que afectan la competitividad. “Hay tasas y regulaciones que terminan desviando carga a otros puertos”, indicaron, en referencia a sobrecostos operativos que impactan directamente en la ecuación logística.
Agroindustria, hidrovía y reglas de juego
En el Panel II, centrado en agroindustria y sistema portuario, Luis Zubizarreta (CPPC) y Gustavo Idígoras (CIARA-CEC) coincidieron en que el país cuenta con una infraestructura moderna, pero que requiere ampliaciones y mejoras en accesos para sostener el crecimiento.
Idígoras remarcó que “la logística define la competitividad del complejo agroexportador” y advirtió sobre la necesidad de reglas claras y estabilidad normativa para atraer inversiones. Ambos hicieron hincapié en la importancia de profundizar la hidrovía y mejorar la articulación con el ferrocarril para reducir costos.
Cabotaje y desregulación
El Panel III, a cargo del diputado Nicolás Mayoraz, puso el foco en la necesidad de reactivar el cabotaje. Allí se anticipó el envío de un proyecto de ley para desregular la actividad, con el objetivo de reducir costos y recuperar competitividad frente a flotas extranjeras.
Mayoraz sostuvo que “el transporte fluvial puede ser significativamente más económico que el camión”, y planteó la necesidad de eliminar barreras regulatorias que hoy limitan su desarrollo.
Accesos, tótems y un nuevo esquema de financiamiento
Uno de los anuncios más concretos llegó en el Panel VI. Cristian Cunha, secretario de Cooperación de Santa Fe, detalló la implementación del sistema STOP 5.0 para ordenar el ingreso de camiones a los puertos.
“El objetivo es terminar con las filas interminables y los riesgos viales”, explicó Cunha, al tiempo que precisó que el sistema incluye turnos obligatorios y control mediante tótems con tecnología que permitirá monitorear accesos en tiempo real. Además, advirtió que habrá sanciones progresivas para quienes incumplan el esquema.
En ese mismo panel, Cunha planteó la necesidad de reemplazar la tasa vial municipal por un esquema más eficiente. Según explicó, se trabaja en la creación de un fideicomiso público-privado financiado por la cadena logística, orientado a sostener obras de infraestructura sin generar distorsiones en los costos.
Ferrocarril: licitación y venta de material rodante
También en el Panel VI, Alejandro Núñez, presidente de Trenes Argentinos Cargas, confirmó que el Gobierno avanzará con la licitación del sistema ferroviario de cargas. El esquema prevé dividir la operación en distintas unidades de negocio para atraer inversión privada.
En esa línea, adelantó que “el material rodante será vendido para constituir un fideicomiso que financie la infraestructura”, en lugar de incluirlo dentro de las concesiones. El objetivo es, según explicó, “romper la inercia del sistema y aumentar la capacidad de transporte”.
Geopolítica, costos y competitividad
El Panel V, con la participación de Juan Maximiliano Moreno (INAI) y Julio Delfino (Centro de Navegación), abordó el impacto del escenario internacional en el comercio. Allí se advirtió sobre el avance del proteccionismo y la necesidad de fortalecer acuerdos comerciales.
Delfino explicó que “el costo del combustible puede representar hasta el 40% del flete marítimo”, lo que vuelve aún más crítico mejorar la eficiencia logística local para compensar esas variables externas.
Seguridad y modernización
En el Panel VIII, Martín Ferlauto y el prefecto general Néstor Kieferling, director de Tráfico Marítimo, Fluvial y Lacustre en la Prefectura Naval Argentina, pusieron el foco en la seguridad del sistema. Destacaron la incorporación de tecnología para monitoreo y control, y la necesidad de reforzar las medidas contra el narcotráfico en un contexto de mayor volumen de cargas y mayor complejidad operativa.
La “bomba” de la hidrovía: recta final de la licitación
El cierre técnico llegó en el Panel IX, donde Iñaki Arreseygor, director ejecutivo de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, aportó la principal novedad del Congreso. En su exposición sobre la Vía Navegable Troncal, confirmó que el proceso licitatorio entra en una etapa decisiva.
“Posiblemente mañana estemos firmando el dictamen de selección en base al sobre tres”, anticipó, y detalló que en un plazo de entre siete y diez días se conocerán las ofertas económicas. Esto permitirá comparar precios en un esquema competitivo entre las dos empresas que superaron las etapas previas.
Arreseygor destacó que el proceso incluyó más de 200 consultas y la participación de múltiples actores, además de una auditoría internacional que aportó transparencia. Según explicó, una de las ofertas iniciales fue descalificada por no presentar garantías, mientras que las restantes corresponden a compañías de primer nivel global.
El funcionario subrayó que se trata de “un proceso inédito por su nivel de participación y consenso”, y planteó como objetivo lograr una reducción de al menos 15% en los costos del sistema. También remarcó que la futura concesión será a riesgo empresario, con foco en mejorar la eficiencia y competitividad de la vía navegable.
Un sistema clave que busca reformas urgentes
A lo largo del Congreso, el diagnóstico fue claro: el sistema portuario argentino tiene escala y capacidad, pero necesita ajustes urgentes para sostener su competitividad. La mejora de accesos, la integración modal, la reducción de costos y la actualización normativa aparecen como los ejes centrales de una agenda que ya no admite demoras.
Las definiciones que dejaron los distintos paneles muestran que el debate empieza a traducirse en medidas concretas. Ahora, el desafío será avanzar en su implementación.













































