Langostino: tras meses de tensión, el sector pesquero logró cerrar paritarias y busca encaminar la temporada

Luego de meses de negociaciones y en un contexto marcado por la crisis que atraviesa la actividad, las cámaras empresariales del sector pesquero lograron cerrar acuerdos salariales con los gremios marítimos, destrabando así uno de los principales conflictos que mantenían en suspenso el inicio de la temporada de langostino en aguas nacionales.


07 de mayo de 2026

Las cámaras CAPIP, CAPeCA y CEPA alcanzaron acuerdos con el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) y el Sindicato de Conductores Navales de la República Argentina (SICONARA), un paso clave para avanzar ahora hacia la prospección biológica y la posterior apertura de la pesquería.

Desde la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), su presidente Agustín de la Fuente destacó que el entendimiento alcanzado permitió “descomprimir la situación” y generar previsibilidad para empresas y trabajadores.

“Hemos logrado cerrar las paritarias después de extensas negociaciones. Nadie quería repetir lo ocurrido en 2025, cuando se perdió mucho tiempo de pesca y eso impactó tanto en las compañías como en los trabajadores”, sostuvo el dirigente empresario.

Uno de los puntos centrales del acuerdo estuvo vinculado a la modificación del esquema de liquidación del concepto producción para las tripulaciones. Según explicó De la Fuente, el sistema anterior tomaba como referencia valores históricos que ya no reflejaban la realidad actual del negocio.

“Se trabajó sobre una adecuación del convenio colectivo y sobre precios promedio de exportación que fija la Aduana. El esquema anterior estaba atado a referencias de hace casi dos décadas, cuando el mercado y la estructura de costos eran completamente distintos”, indicó.

El nuevo mecanismo contempla tablas variables vinculadas a los valores internacionales del langostino, en línea con la evolución real del mercado exportador. Para el sector empresario, este cambio era considerado indispensable para sostener la actividad en un escenario de fuerte presión sobre los costos y caída de rentabilidad.

“Acá no hay ganadores ni perdedores. Hay una adecuación de un negocio que necesitaba replantearse y ordenarse”, resumió De la Fuente al referirse al resultado de las negociaciones.

En paralelo, el dirigente remarcó que el acuerdo aporta “tranquilidad y certezas” para una actividad de la que dependen miles de familias en la Patagonia y en distintos puertos del país.

Con el frente sindical encaminado, ahora la atención se concentra en las decisiones administrativas que deberán adoptar la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesca y el Consejo Federal Pesquero (CFP). El organismo prevé convocar el próximo 15 de mayo a la Comisión de Seguimiento del Langostino, donde se analizarán los pasos necesarios para el inicio de la temporada.

En ese marco, se espera que el INIDEP presente un proyecto de prospección para evaluar el estado biológico del recurso y determinar las zonas habilitadas para la apertura comercial.

Desde el sector consideran que el cierre de las paritarias despeja uno de los principales obstáculos para avanzar con normalidad en el arranque de la temporada. “Ahora tenemos previsibilidad para que el proceso siga por los carriles habituales”, concluyó el titular de CAPIP.