Vaca Muerta acelera su salida al mundo: adjudican la construcción del primer gasoducto argentino pensado exclusivamente para exportar GNL

La Argentina dio un nuevo paso en su estrategia para posicionarse como proveedor global de gas natural licuado. El consorcio integrado por la firma italiana Sicim y la constructora argentina Víctor Contreras fue seleccionado para desarrollar los principales tramos del primer gasoducto onshore destinado exclusivamente a exportaciones de GNL desde Vaca Muerta hacia la costa atlántica de Río Negro.


27 de mayo de 2026

La definición quedó en manos de San Matías Pipeline, sociedad encargada de impulsar la obra vinculada al proyecto de licuefacción de Southern Energy, y representa uno de los movimientos de infraestructura energética más relevantes de los últimos años para el comercio exterior argentino.

El ducto tendrá una extensión total de 472 kilómetros y conectará la cuenca neuquina con el Golfo San Matías, donde operarán las futuras unidades flotantes de licuefacción. A diferencia de otros desarrollos recientes orientados al abastecimiento interno, esta infraestructura fue concebida exclusivamente para exportar gas argentino hacia mercados internacionales.

La adjudicación de los tres segmentos principales del trazado demandará una inversión cercana a los 530 millones de dólares, mientras que la obra total del sistema supera los 1.300 millones de dólares dentro del esquema presentado bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).

Fuentes vinculadas al proceso señalaron que la propuesta de Sicim-Víctor Contreras terminó imponiéndose tanto por competitividad económica como por condiciones técnicas y contractuales. En la compulsa participaron también grupos de fuerte peso en el negocio energético y de infraestructura, entre ellos la UTE conformada por Techint Ingeniería y Construcción junto a Sacde, además del consorcio integrado por Bonatti, Pumpco y Contreras Hermanos.

La licitación incluyó además la construcción de una planta compresora intermedia de 46.000 HP en territorio rionegrino. Ese segmento quedó adjudicado a Oilfield Production Services (OPS), por un monto cercano a los 95 millones de dólares.

El proyecto contempla un ducto terrestre de 36 pulgadas de diámetro, preparado para transportar hasta 28 millones de metros cúbicos diarios. El recorrido atravesará 29 kilómetros en Neuquén y más de 440 kilómetros en Río Negro, siguiendo en gran parte la traza del oleoducto Vaca Muerta Sur.

La infraestructura se complementará con dos ductos submarinos de seis kilómetros cada uno, que permitirán conectar el sistema terrestre con las unidades flotantes de licuefacción que se instalarán frente a la costa rionegrina.

El cronograma prevé el inicio de los trabajos hacia mediados de 2026, con un plazo estimado de ejecución de 24 meses. El objetivo operativo es que el gasoducto esté finalizado antes del invierno de 2028. Durante la etapa constructiva se proyecta la generación de unos 1.500 puestos de trabajo directos.

La iniciativa forma parte de una apuesta de mayor escala que busca convertir a la Argentina en un actor relevante dentro del mercado global de GNL. En ese esquema, Southern Energy prevé la operación de dos buques de licuefacción. El primero será el Hilli Episeyo, con entrada en funcionamiento prevista para septiembre de 2027 y capacidad de producción de 2,45 millones de toneladas anuales. El segundo, denominado MKII, comenzaría a operar hacia fines de 2028, aportando otras 3,5 millones de toneladas por año.

Con ambas unidades activas, el país podría exportar alrededor de 27 millones de metros cúbicos diarios de gas, volumen equivalente a casi una quinta parte de la producción nacional actual.

El negocio ya tiene además un primer destino asegurado. Southern Energy alcanzó un acuerdo de suministro con la estatal alemana SEFE para exportar 2 millones de toneladas anuales durante ocho años, en un contrato valuado en más de 7.000 millones de dólares.

Detrás del proyecto aparecen algunos de los principales jugadores del sector energético. Southern Energy S.A. (SESA) está integrada por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, en una alianza que busca acelerar la salida exportadora del gas de Vaca Muerta y transformar el potencial energético argentino en divisas de largo plazo.