Uruguay habilita nuevas zonas de transbordo de mineral de hierro y suma presión competitiva sobre la logística argentina
La decisión del gobierno uruguayo de autorizar nuevas áreas de transbordo de mineral de hierro en aguas jurisdiccionales del Río de la Plata volvió a encender señales de alerta en el negocio logístico regional. La medida beneficia a la firma LHG Mining Uruguay S.A.S., vinculada al gigante brasileño del mineral de hierro, y podría modificar parte de los flujos operativos que hoy involucran terminales y zonas de transferencia en territorio argentino.
La resolución fue publicada en el Diario Oficial de Uruguay y otorga a la compañía un permiso temporal de seis meses para operar dos zonas de transbordo ship-to-ship frente a las costas de Canelones y Maldonado, dentro de la franja de jurisdicción exclusiva uruguaya establecida en el Tratado del Río de la Plata.
Según surge del expediente oficial, la empresa argumentó la necesidad de validar operativamente nuevas áreas que permitan reducir tiempos de espera y mejorar la eficiencia logística del sistema de exportación de mineral de hierro.
En el sector marítimo y portuario la lectura fue inmediata: la habilitación abre la puerta a un esquema de salida directa al océano para parte de las cargas minerales provenientes de Brasil, sin necesidad de recurrir a operaciones de alije o transferencia en zonas bajo jurisdicción argentina.
El movimiento tiene impacto regional porque LHG opera una porción relevante del flujo de mineral de hierro que baja por la Hidrovía Paraguay-Paraná desde Corumbá, en Brasil, hacia Nueva Palmira, principal nodo de salida de este tipo de cargas en Uruguay.
Fuentes del sector explicaron que el esquema más probable contempla el arribo del mineral mediante convoyes de barcazas hasta Nueva Palmira y, posteriormente, el transbordo a buques de mayor porte en las nuevas zonas habilitadas en el Río de la Plata. Otra alternativa podría involucrar embarcaciones feeder, aunque operadores consultados consideran más compleja esa opción desde el punto de vista operativo y económico.
Hasta ahora, parte de ese mineral tenía participación en circuitos logísticos vinculados a terminales argentinas, especialmente en operaciones de transferencia y servicios asociados. Con las nuevas áreas autorizadas por Montevideo, Uruguay gana capacidad para ofrecer mayores calados y economías de escala directamente bajo su jurisdicción.
La resolución, firmada por la ministra de Transporte y Obras Públicas de Uruguay, Lucía Etcheverry, detalla que las dos fracciones autorizadas abarcan unas 685 hectáreas cada una y estarán destinadas exclusivamente a operaciones ship-to-ship de mineral de hierro.
El permiso establece además estrictas obligaciones ambientales, de seguridad y navegación para la compañía operadora, incluyendo seguros, señalización, mantenimiento de infraestructura y coordinación con organismos marítimos y ambientales uruguayos.
En paralelo, el avance uruguayo vuelve a poner sobre la mesa la creciente competencia regional por captar negocios logísticos vinculados al comercio exterior y a la Hidrovía. Mientras Nueva Palmira consolida su posicionamiento como plataforma de salida de cargas minerales y agrícolas, en Argentina persisten debates sobre costos, infraestructura y marcos regulatorios que impactan en la competitividad del sistema portuario.
La creación de nuevas zonas de transbordo no solo amplía la capacidad operativa uruguaya, sino que también fortalece una estrategia de largo plazo orientada a captar mayor volumen de cargas de la región, especialmente aquellas vinculadas a commodities de exportación.
Para los operadores del sector, el movimiento representa otro capítulo en la disputa logística del Río de la Plata, donde la eficiencia operativa, los calados disponibles y la previsibilidad regulatoria comienzan a definir cada vez más el destino de los negocios marítimos regionales.







































