SPI y Vaca Muerta: “La riqueza sin infraestructura es una ilusión”, afirmó Horacio Tettamanti
La puesta en marcha de las obras vinculadas al proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) continúa movilizando a empresas de distintos sectores industriales que participan en una de las iniciativas energéticas más ambiciosas de la Argentina. Entre ellas se encuentra SPI Astilleros, que fue convocada para intervenir en una etapa clave del desarrollo de la terminal de exportación de crudo que se construye en Punta Colorada, provincia de Río Negro.
En diálogo con Comex On Line, el fundador de SPI Astilleros, Horacio Tettamanti, destacó la relevancia estratégica de la infraestructura asociada a Vaca Muerta y explicó el rol que desempeñará la compañía en las pruebas previas a la entrada en operación del sistema.
“La inversión de Vaca Muerta es una inversión estratégica para la Argentina. No alcanza con tener recursos; lo importante es contar con la infraestructura necesaria para administrarlos y ponerlos en valor”, sostuvo.
Según explicó, la capacidad de almacenamiento, transporte y logística será determinante para transformar el potencial hidrocarburífero de la formación neuquina en una fuente concreta de desarrollo económico.
“Sin infraestructura para asistir tanto al mercado interno como a la exportación, la riqueza termina siendo un abstracto, una ilusión”, remarcó.
Tettamanti recordó que desde hace años defendió técnicamente la ubicación elegida para el proyecto en la costa rionegrina, en una zona de aguas profundas que permite operar buques de gran porte.
“Hubo un debate importante sobre la localización del puerto. Nosotros siempre sostuvimos, desde una mirada técnica y académica, que Río Negro era la ubicación correcta”, señaló.
El ejecutivo explicó que el sistema contempla un oleoducto que transportará el crudo desde Neuquén hasta Punta Colorada, donde será almacenado en seis tanques de aproximadamente 120.000 metros cúbicos cada uno.
“Cuando el proyecto esté completamente desarrollado, esos serán los tanques más grandes de la Argentina”, indicó.
Desde allí, el petróleo será enviado mediante tuberías hacia una terminal offshore equipada con una boya de carga para abastecer buques de gran capacidad.
“Es la primera infraestructura argentina preparada para operar con buques del tipo VLCC y ULCC, unidades que pueden transportar entre 300.000 y 400.000 toneladas. Es una capacidad que hoy el país no tiene”, explicó.
A su entender, la nueva terminal permitirá tanto abastecer mercados internacionales como complementar el suministro de las refinerías locales mediante embarcaciones de menor tamaño.
El papel de SPI en la puesta en marcha
Consultado sobre la participación concreta de SPI Astilleros, Tettamanti precisó que la empresa fue contratada por VMOS para intervenir en las pruebas hidráulicas del sistema.
“Antes de comenzar a transportar hidrocarburos hay que verificar la estanqueidad de los tanques y de toda la red de tuberías. Para eso hay que realizar pruebas hidráulicas de gran escala”, explicó.
La operación demandará el bombeo de alrededor de 150 millones de litros de agua de mar, una alternativa adoptada debido a la imposibilidad de disponer de semejante volumen de agua dulce en la región.
“Vamos a utilizar infraestructura propia del astillero, capacidad de transporte, movimiento de cargas pesadas, sistemas de bombeo e incluso una draga que normalmente empleamos para el mantenimiento de nuestros diques”, detalló.
Si bien reconoció que el proyecto enfrentó desafíos derivados de las condiciones climáticas registradas recientemente en el Golfo San Matías, destacó que los cronogramas continúan avanzando.
“Los plazos se están cumpliendo increíblemente bien. Estamos hablando de una obra de una magnitud impresionante, donde participan numerosas empresas y cuya coordinación representa un desafío enorme”, afirmó.
Respecto de la fecha estimada de entrada en funcionamiento, señaló que el objetivo es que las instalaciones estén operativas entre fines de este año y comienzos del próximo.
Cuatro décadas de desarrollo industrial
Durante la entrevista, Tettamanti también repasó la evolución de SPI Astilleros, empresa que fundó hace más de 40 años y que actualmente desarrolla actividades en distintos puntos del país.
“SPI ha construido una capacidad de ingeniería, logística y desarrollo metalmecánico que excede ampliamente la construcción naval”, sostuvo.
La compañía mantiene operaciones en Mar del Plata, Campana y Caleta Paula, en Santa Cruz, donde trabaja desde hace más de dos décadas.
En ese sentido, destacó el potencial estratégico del puerto patagónico impulsado durante la gestión de Néstor Kirchner.
“Caleta Paula fue una obra visionaria. Hoy comienza a verse la importancia que tiene como centro logístico y de servicios para toda la Patagonia y para los nuevos desarrollos energéticos del sur argentino”, afirmó.
Hacia el final de la conversación, Tettamanti se refirió al debate sobre la actividad pesquera en el Atlántico Sur y cuestionó el enfoque con el que habitualmente se analiza la presencia de flotas extranjeras.
Según su visión, el principal problema no radica en los buques que operan fuera de la Zona Económica Exclusiva Argentina, sino en aquellos que desarrollan actividades pesqueras bajo licencias otorgadas por las autoridades británicas en las Islas Malvinas.
“Todo barco que pesca en las aguas correspondientes a las Islas Malvinas sin ajustarse a la legislación argentina es un buque ilegal e infractor”, sostuvo.
El ingeniero naval consideró que Argentina debería profundizar la defensa de sus derechos sobre los recursos pesqueros del Atlántico Sur y aprovechar mejor determinadas coincidencias geopolíticas existentes en el escenario internacional.
Más allá de ese debate, Tettamanti volvió a poner el foco en la infraestructura energética como uno de los pilares para el crecimiento económico del país.
“Es un orgullo ver que la ingeniería argentina está en condiciones de responder a proyectos de esta escala. Vaca Muerta puede transformar la matriz productiva del país, pero para lograrlo necesita infraestructura, logística y capacidad operativa a la altura del desafío”, concluyó.







































