Pérez advirtió sobre la desregulación aduanera: “El comercio exterior siempre fue materia de técnicos”

El presidente del Centro Despachantes de Aduana de la República Argentina cuestionó la eliminación de los requisitos de idoneidad para ejercer la actividad y reclamó que se diferencie a los profesionales matriculados de quienes únicamente se inscriben como declarantes. También se refirió al proyecto de reforma del Código Aduanero y al avance hacia una Aduana sin papeles.


14 de agosto de 2026

Rubén Pérez, presidente del Centro Despachantes de Aduana de la República Argentina (CDA), advirtió sobre las consecuencias de la desregulación de la actividad y sostuvo que el comercio exterior requiere profesionales capacitados para garantizar el cumplimiento de las normas y la seguridad de las operaciones.

La exposición se realizó en el marco del ciclo de conferencias de Expo Transporte y Expo Logisti-k 2026, desarrolladas en La Rural de Palermo. La charla fue moderada por Alejandro Wolf, especialista en logística internacional y transporte marítimo, quien fue presidente de Yusen Logistics en la Argentina e integró la comisión directiva de la Asociación Argentina de Logística Empresaria (ARLOG).

Durante su presentación, Pérez repasó las responsabilidades que asumen los despachantes de aduana y explicó que su función excede ampliamente la carga de una declaración ante el organismo aduanero.

Entre sus tareas mencionó la clasificación arancelaria de las mercaderías, la determinación del régimen legal aplicable, la valoración aduanera, el control de la documentación y el asesoramiento previo a importadores y exportadores.

“El análisis previo de la mercadería y el adecuado control de toda la documentación es lo que nos va a asegurar que la operación resulte sin ningún tipo de inconveniente”, señaló.

El titular del CDA remarcó que los despachantes matriculados debieron capacitarse, aprobar los exámenes exigidos por la Aduana y demostrar su idoneidad antes de quedar habilitados para ejercer la profesión.

Críticas a la desregulación

Pérez sostuvo que, a partir del DNU 70/2023 y de las modificaciones reglamentarias posteriores, la profesión atravesó un proceso que definió no solamente como una desregulación, sino también como una “subvaluación” de la actividad.

Según explicó, actualmente pueden registrarse personas físicas o jurídicas sin acreditar los mismos requisitos de capacitación que históricamente se exigieron a los despachantes matriculados.

El problema, indicó, es que todos quedan incorporados dentro de un mismo registro, lo que dificulta que un importador o exportador pueda distinguir si está contratando a un profesional formado y con experiencia o a una persona recientemente inscripta.

“No sabe si va a contratar a un profesional matriculado, con idoneidad, capacidad y experiencia, o a una persona que se inscribió hace un año solamente porque estaba abierto el registro”, planteó.

También cuestionó que se hayan eliminado los exámenes para ejercer como despachante, mientras que esos requisitos continúan vigentes para los apoderados generales.

“Para ser despachante no rendís examen y para ser apoderado sí. Pareciera que hay una inconsistencia jurídica importante”, afirmó.

Un pedido a Sturzenegger sin respuesta

Frente a este escenario, el Centro Despachantes de Aduana solicitó formalmente una reunión con el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.

Pérez aseguró que, al momento de la exposición, habían transcurrido tres meses sin obtener una respuesta.

La institución también propuso dividir el registro actual para diferenciar claramente a los despachantes matriculados y capacitados de quienes obtuvieron la inscripción sin cumplir los requisitos profesionales anteriores.

Desde el CDA denominan a estos últimos “declarantes”, con el objetivo de que las empresas puedan identificar con claridad a quién están confiando sus operaciones de comercio exterior.

Pérez comparó la situación con otras actividades especializadas y sostuvo que, así como el ingreso de un buque a puerto requiere la intervención de un práctico, las operaciones aduaneras también necesitan profesionales con conocimientos específicos.

“Lo mismo pasa con el comercio exterior. No es una materia común”, enfatizó.

Responsabilidad por las operaciones

El presidente del CDA señaló, además, que los despachantes asumen responsabilidades solidarias por las declaraciones efectuadas y por las diferencias tributarias o infracciones que puedan detectarse posteriormente.

Explicó que existen casos en los que una empresa desaparece, se declara insolvente o quiebra después de una operación, mientras que el despachante permanece como responsable frente a la Aduana.

“Por algo el Código también nos pone la responsabilidad solidaria. En todo lo que sea infracción somos solidarios con el importador”, expresó.

En ese contexto, sostuvo que la capacitación y el control profesional constituyen una primera barrera para prevenir irregularidades, errores documentales y riesgos vinculados con la mercadería ingresada al país.

“No estamos en contra de la desregulación”

Pérez aclaró que la institución no se opone de manera general a los procesos de desregulación.

“No estamos en contra de la desregulación, para nada. Lo que decimos es que no se desregule aquello que pueda generar para el país, para la economía, para la salud humana o para la seguridad una situación de descontrol”, afirmó.

El dirigente advirtió que los controles resultan necesarios frente al posible ingreso de cargas que no cumplan las exigencias técnicas, sanitarias o de seguridad.

A su vez, recordó que el CDA presentó una acción de amparo contra el DNU 70/2023, que todavía continúa en el ámbito judicial.

Reforma del Código Aduanero

Durante la conversación también se abordó la posible actualización del Código Aduanero.

Pérez confirmó que existe un proyecto en manos del Poder Ejecutivo que, una vez evaluado, podría ser enviado al Congreso de la Nación. Sin embargo, indicó que las entidades vinculadas con el comercio exterior todavía no tuvieron acceso oficial al texto completo.

“Se nos dijo que se iba a informar a todas las cámaras vinculadas al comercio exterior sobre este proyecto, pero todavía no hemos podido conocerlo”, señaló.

El dirigente consideró necesaria una actualización, teniendo en cuenta que el Código Aduanero vigente fue sancionado en 1981 y que desde entonces las operaciones, la tecnología y las formas de comercialización internacional se transformaron significativamente.

Hacia una Aduana sin papeles

Otro de los temas fue la digitalización de la documentación utilizada en las operaciones.

Pérez recordó que el director general de Aduanas, Andrés Vázquez, participó recientemente de una jornada organizada por el CDA y manifestó que el objetivo del organismo es avanzar hacia una “Aduana sin papeles”.

“No sabemos si será en seis meses, un año o un año y medio, pero a la larga o a la corta la Aduana sin papeles va a venir”, afirmó.

El presidente del Centro destacó que la digitalización puede agilizar los procedimientos, aunque consideró que debe estar acompañada por sistemas de control inteligentes, utilización de información anticipada y una mayor focalización sobre las operaciones que presentan riesgos.

Como conclusión, Pérez llamó a los profesionales a acompañar a la entidad y a defender conjuntamente la jerarquización de la actividad.

“El comercio exterior siempre fue materia de técnicos”, sostuvo, y agregó que el CDA continuará trabajando para preservar la capacitación, la idoneidad y el reconocimiento profesional de los despachantes de aduana.