Un portacontenedores se incendió y hundió tras recibir el impacto de un proyectil en el estrecho de Ormuz

El GFS Pride, de bandera de Singapur y con capacidad para 2.824 TEU, fue alcanzado mientras navegaba por una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo. Sus 21 tripulantes fueron evacuados sin sufrir heridas. Otro portacontenedores de la misma bandera también resultó alcanzado.


14 de octubre de 2026

Un nuevo episodio de violencia contra la navegación comercial sacudió al estrecho de Ormuz. El portacontenedores GFS Pride, de bandera de Singapur, se incendió y posteriormente se hundió tras recibir el impacto de un proyectil no identificado mientras transitaba por esta estratégica vía marítima que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán.

El incidente ocurrió el 13 de octubre de 2026 y fue confirmado al día siguiente por la Autoridad Marítima y Portuaria de Singapur (MPA), que informó que el buque sufrió importantes daños y un incendio a bordo antes de hundirse.

Los 21 integrantes de la tripulación fueron evacuados a salvo, sin que se registraran personas heridas.

El GFS Pride era un portacontenedores con capacidad para transportar 2.824 TEU, operado bajo bandera singapurense y gestionado por GFS Ship Management FZE, empresa con sede en los Emiratos Árabes Unidos.

Un segundo portacontenedores también fue atacado

La autoridad marítima singapurense confirmó además que el GFS Giselle, otro portacontenedores de la misma bandera, fue alcanzado por un proyectil no identificado el 14 de octubre mientras navegaba por el estrecho de Ormuz.

En este caso, el impacto provocó daños en el casco, aunque la embarcación consiguió continuar navegando por sus propios medios hasta alcanzar una zona de fondeo segura.

Sus 22 tripulantes también se encuentran a salvo y no se reportaron heridos.

La MPA informó que mantiene contacto con la compañía responsable de la gestión de los buques y continúa siguiendo la evolución de ambos incidentes.

Crece la preocupación por la seguridad del comercio marítimo

Los ataques se producen en un escenario de creciente tensión militar en Medio Oriente, con consecuencias directas sobre la seguridad de la navegación comercial y las principales rutas internacionales de transporte de mercancías y energía.

El estrecho de Ormuz constituye uno de los corredores marítimos más importantes del planeta. Antes del actual conflicto, por sus aguas transitaba aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado.

La sucesión de ataques contra petroleros, graneleros y portacontenedores incrementa los riesgos para las tripulaciones y genera incertidumbre sobre la continuidad de las operaciones marítimas en la región.

La Autoridad Marítima y Portuaria de Singapur manifestó su profunda preocupación por los ataques contra buques comerciales y sostuvo que estas acciones constituyen una violación del derecho internacional.

El hundimiento del GFS Pride representa un nuevo episodio de gravedad para el transporte marítimo internacional, en momentos en que la seguridad de las rutas comerciales se ha convertido en uno de los principales desafíos para las navieras y los operadores logísticos.