Un buque salmonero quedó semihundido en Chile con 161.000 litros de combustible a bordo
El Vali impactó contra roqueríos cerca de Melinka, en la región de Aysén. Sus 14 tripulantes fueron evacuados ilesos. La inspección detectó una avería de unos tres metros en la proa; el parte oficial informó restos oleosos en el lugar, aunque sin evidencias de pérdidas desde los tanques de combustible.
El buque Vali, dedicado al transporte de peces vivos para la industria salmonera, quedó varado y parcialmente hundido tras impactar contra roqueríos el lunes 12 de octubre en la región chilena de Aysén. El accidente ocurrió mientras prestaba apoyo al centro de cultivo Serrano, en el sector de isla Verdugo, aproximadamente a 18 millas náuticas al sudeste de Melinka.
La embarcación sufrió ingreso de agua y sus 14 tripulantes debieron abandonarla. La lancha Don Facundo los trasladó a un centro de cultivo cercano, sin que se registraran lesiones.
La emergencia movilizó a la Capitanía de Puerto de Melinka, que desplegó la unidad LSR-4420 para trasladar a los tripulantes a la posta de salud local y verificar el estado del buque. También se activó un caso de búsqueda y salvamento marítimo en fase de peligro.
Una inspección preliminar realizada con un vehículo submarino operado a distancia, conocido como ROV, identificó una avería de aproximadamente tres metros en la zona de proa, a la altura del propulsor de maniobra. Ese daño fue señalado como el principal punto de ingreso de agua.
El volumen de combustible a bordo constituye uno de los aspectos centrales del seguimiento: alrededor de 161 metros cúbicos, equivalentes a 161.000 litros.
El parte oficial registró la aparición de restos oleosos tras el impacto, pero también precisó que el combustible permanecía almacenado en los tanques, sin evidencias de derrames desde ellos al medio marino durante la verificación. Son observaciones que deben distinguirse para dimensionar correctamente el incidente.
El accidente vuelve a poner en primer plano la prevención y la capacidad de respuesta ante emergencias en las rutas de abastecimiento de la actividad acuícola. La presencia de combustible en una nave averiada plantea un riesgo que requiere vigilancia, aun cuando no se haya constatado una pérdida desde sus tanques.
La información verificada para esta nota no permite confirmar el reflotamiento del Vali ni establecer un balance definitivo de las consecuencias ambientales. Tampoco permite atribuir una causa técnica o una responsabilidad determinada por el impacto.








































