La Marina Mercante argentina se declaró en alerta permanente y movilización por la apertura del cabotaje
Las organizaciones sindicales del sector rechazaron el avance de un proyecto que, según advirtieron, profundiza la apertura a buques extranjeros. Reclamaron al Gobierno y al Congreso una reforma que defienda el empleo argentino, la bandera nacional y la soberanía logística.
Las organizaciones sindicales de la Marina Mercante Argentina declararon el estado de alerta permanente y movilización ante el avance de un proyecto de ley que, de acuerdo con su comunicado del 3 de noviembre de 2026, pretende profundizar la apertura del cabotaje nacional a buques extranjeros bajo el argumento de reducir los costos logísticos.
En el documento, encabezado por la Federación Sindical Marítima y Fluvial (Fe.Si.Ma.F.), los gremios sostuvieron que la iniciativa amenaza el empleo argentino, las empresas nacionales, la industria naval y la soberanía logística. Su planteo pone el foco en las consecuencias de sustituir la flota de bandera nacional sin resolver las condiciones que afectan su competitividad.
Competitividad con bandera y trabajo argentinos
Las entidades señalaron que acompañan el progreso, la eficiencia y la competitividad de la actividad, y expresaron la disposición de los trabajadores a asumir compromisos para recuperarla y fortalecerla. También afirmaron que presentaron propuestas concretas y formales con soluciones viables que no fueron consideradas.
El reclamo apunta a corregir las asimetrías económicas, tributarias y operativas que, según las organizaciones, perjudican al transporte nacional. Advirtieron que la reducción de costos no debe utilizarse como fundamento para reemplazar la bandera argentina sin atender esos desequilibrios.
Un mensaje a los gobernadores y las economías regionales
El comunicado incluyó un llamado directo a los mandatarios provinciales: «A los gobernadores: no enfrenten a los trabajadores». Los sindicatos cuestionaron los argumentos que presentan a las banderas extranjeras como única alternativa para las economías regionales y contraponen los empleos en tierra con los puestos de trabajo embarcados.
Las organizaciones remarcaron que ambos forman parte de una misma cadena productiva, que comprende familias, puertos, talleres navales, proveedores y escuelas de formación, además de miles de empleos directos e indirectos. En ese marco, rechazaron que la defensa de unas fuentes laborales justifique la sustitución de otras por trabajadores extranjeros.
Otro de los puntos centrales fue el riesgo de concentración del transporte de las cargas argentinas en empresas extranjeras, particularmente de bandera paraguaya. Los gremios plantearon quién garantizaría tarifas competitivas si desapareciera la flota nacional y advirtieron sobre la posibilidad de que una posición dominante termine imponiendo precios y condiciones a productores y economías regionales.
Infraestructura, equidad tributaria y promoción de la flota
Como alternativa, propusieron impulsar infraestructura portuaria, integración multimodal, equidad tributaria, recuperación de la capacidad de transporte y una política efectiva de promoción de la bandera argentina.
Finalmente, exigieron al Poder Ejecutivo y al Congreso Nacional que cualquier reforma garantice la defensa del cabotaje, la Marina Mercante y el empleo argentino, con participación efectiva de las organizaciones representativas del sector. También convocaron a sindicatos, empresas y sectores productivos a defender un transporte al servicio del desarrollo nacional.
El documento cierra con una definición que sintetiza el posicionamiento gremial: «Sin Marina Mercante nacional no hay soberanía logística».
Fuente: comunicado de las organizaciones sindicales de la Marina Mercante Argentina, fechado el 3 de noviembre de 2026.






































