Se vienen nuevas desregulaciones: La Fesimaf se reunió con la Organización Internacional del trabajo
En el marco del proyecto de decreto en el que se encuentra trabajando el Gobierno Nacional, con el objetivo de desregular el transporte marítimo y fluvial del país, se respira un ambiente tenso en el sector.
La Federación Sindical Marítima y Fluvial se reunió con la oficina de la Organización Internacional del Trabajo en Argentina, donde se manifestó la preocupación sobre el decreto que establece un régimen de excepción para la navegación marítima y fluvial en Argentina y se cuestionó sobre las medidas a implementar: “no tienen ni la menor idea de lo que están haciendo”, expresó Jorge Tiravassi, presidente del Centro de Capitanes de Ultramar.
Cabe destacar que el documento declara como servicio esencial la navegación por agua marítima y/o fluvial destinada al transporte comercial, de pasajeros, de carga, servicios conexos y operaciones costa afuera, lo que iría en contra del derecho a huelga de los trabajadores, y, además, permite el cese de bandera provisorio para buques y artefactos navales inscritos en el Registro Nacional de Buques.
Con estas cartas bajo la mesa, los representantes gremiales expresaron su fuerte oposición al decreto ya que “la norma no resuelve los problemas estructurales, logísticos y reglamentarios que afectan a la Marina Mercante argentina”.
En la charla sostuvieron que la medida es un remedo mal hecho del viejo decreto 1772 del 91, que permitió la extranjerización de las tripulaciones y convirtió a los marinos mercantes en trabajadores sometidos a la legislación laboral de la bandera que enarbolan los buques con una fuerte tendencia a la precarización.
Los líderes sindicales también criticaron la falta de consulta con los sectores afectados y la ausencia de interlocutores. "Los propios empresarios dicen que esta norma no sirve", afirmaron.
También se destacó la importancia estratégica de la Marina Mercante argentina, y se recordó especialmente el contexto del conflicto Malvinas: "Los marinos mercantes ofrendamos nuestras vidas en buques de bandera nacional que sirven, sirvieron y servirán para la defensa estratégica de nuestros mares", dijeron.
Finalmente, se cuestionó la lógica económica detrás del decreto, ya que la importación de servicios de buques extranjeros equivale a comprar mercadería en el exterior: "Son dólares que se van del Banco Central al exterior", concluyeron."