Letcher ante capitanes de la Marina Mercante: “La reforma laboral desfinancia la seguridad social y baja salarios

En una charla organizada por el Centro de Capitanes de Ultramar y Oficiales de la Marina Mercante, el economista Hernán Letcher, director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), analizó las consecuencias económicas de la reforma laboral impulsada por el Gobierno y advirtió que el proyecto “modifica la dinámica histórica de negociación en la Argentina”.


18 de febrero de 2026

La actividad, cubierta por Comex, se enmarca en una serie de acciones de visibilización y debate sobre la situación laboral y el impacto específico en el sector marítimo y fluvial, en un contexto de fuerte discusión parlamentaria.

Para Letcher, la discusión no pasa por ajustes técnicos sino por un rediseño estructural del esquema laboral argentino. “El objetivo principal tiene que ver con la cuestión colectiva… hay un particular ahínco por romper la estructura sindical en la Argentina”, afirmó. En su lectura, el corazón del proyecto apunta a debilitar la negociación colectiva. “Todo lo podemos tildar de grave, pero eso me parece que es el eje central.”

Uno de los puntos que generó mayor inquietud fue la exclusión del personal embarcado de la Ley de Contrato de Trabajo. Según explicó, la modificación los coloca en una categoría diferenciada dentro del régimen laboral. “Nos pone con un tratamiento similar al del personal doméstico, los trabajadores agrarios y… junto a los presos que están en situación de encierro”, sostuvo, y agregó con tono crítico: “Más o menos vemos cómo nos tienen considerados.” Ante la consulta puntual sobre el origen de esa decisión, fue cauteloso: “Me comprometo a indagar. Es el negocio de alguien, pero no me animo a aseverar de quién.”

El economista también cuestionó declaraciones de funcionarios como Santiago Bausili y Luis Caputo, quienes mencionaron a Perú como referencia macroeconómica. “Parte del equipo económico ha planteado que la Argentina tiene que ser Perú”, señaló. Para Letcher, el problema es que ese país presenta 70% de empleo informal y baja sindicalización. “Perú es la prueba de que el crecimiento no garantiza el empleo formal. Piensen cómo hacemos para discutir salarios si tenemos un país con 70% de informalidad. Es imposible.”

En materia de indemnizaciones, sostuvo que la reforma modifica el cálculo al excluir los adicionales del salario básico. “La reforma lo que modifica es que te excluye todos los ítems adicionales al salario básico.” En sectores donde esos conceptos representan hasta la mitad del ingreso, el impacto es significativo. “Te recorta la indemnización a la mitad. Te pega en serio en términos de plata.”

Sin embargo, remarcó que el cambio más profundo es conceptual. “La indemnización en Argentina no fue pensada solo como el dinero que tenés cuando te echan. El corazón es que no eches.” A su entender, el nuevo esquema elimina ese efecto disuasivo: “Ahora no tengo ningún incentivo a no echarte. Si no lo pago yo, ¿por qué no te echaría?” Y sintetizó: “Lo que estás haciendo ahora es que el que echa gana.”

Uno de los ejes técnicos de su exposición fue el Fondo de Asistencia Laboral (FAL). En su versión original, implicaba un aporte patronal del 3% de la masa salarial que se compensaba con contribuciones. “Vos vas a poner 3% a cuenta del fondo… pero además te lo vas a ahorrar de las contribuciones patronales. O sea que no pongo un peso.” Según explicó, el dinero que antes financiaba jubilaciones, PAMI y asignaciones familiares pasaría a cubrir indemnizaciones. El impacto estimado inicialmente era de USD 2.100 millones, luego corregido a USD 1.300 millones. “La guita de los jubilados paga la indemnización. No es debatible. Es así.”

Aunque el esquema fue reformulado —1% para grandes empresas y 2,5% para pymes, también compensados— el efecto fiscal, según Letcher, persiste. “Ninguna pone nada de su bolsillo estrictamente. El único resultado es que el sistema de seguridad social tiene un agujero.” En esa línea insistió: “Todo le pega al sistema previsional.”

También alertó sobre la posible utilización financiera de esos recursos y recordó el antecedente de las AFJP. Incluso vinculó el diseño con la estrategia económica oficial: “Caputo lo que quiere es que esa guita le financie deuda.”


La reforma incluye además modificaciones impositivas, como la reducción del Impuesto a las Ganancias empresariales y la actualización de quebrantos por inflación. Para el economista, el beneficio se concentra en grandes compañías y afecta la masa coparticipable. “Esto no era para las chicas. Esto lo hicieron para las grandes.” Y sobre la inclusión de estos artículos en el paquete laboral afirmó: “Si me preguntan hasta hoy, no tiene explicación. Estoy seguro que lo pusieron pensando que finalmente iba a ser la prenda de negociación.” Respecto del impacto en las provincias fue contundente: “Esto le pega a las provincias. Y duro.”

En relación con el trabajo en plataformas como Uber, sostuvo que la reforma consolida su exclusión de la LCT y reduce aportes a la seguridad social. “Todo eso está armado para decir: no hay relación laboral. No vengan a reclamar nada.” A su entender, el efecto agregado será una presión descendente sobre los ingresos. “Lo que creo es que va a tender a bajar el salario en términos generales. No importa dónde trabajes: vas a cobrar menos.”

Letcher comparó el esquema con la década del noventa, por la combinación de reducción de contribuciones, prevalencia de acuerdos individuales y debilitamiento sindical. Estimó que el impacto fiscal agregado podría ubicarse entre USD 5.000 y 6.000 millones. “Es un numerito”, ironizó.

Su conclusión ante un auditorio atravesado por la incertidumbre del sector fue directa: “Desfinancia la seguridad social.” En el transporte y el comercio exterior, donde la negociación colectiva y la estabilidad contractual son pilares históricos, el debate recién empieza y promete trasladarse al Congreso artículo por artículo.