Respaldo empresario al giro procompetitividad: Mercosur-UE y reforma laboral, en el centro de la agenda exportadora

Las principales Bolsas de Cereales y de Comercio del país salieron a respaldar públicamente la ratificación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea y la sanción de la Ley de Modernización Laboral, dos decisiones que (según destacaron) redefinen el marco de competitividad y previsibilidad para la Argentina productiva.


02 de marzo de 2026

Desde el sector bursátil vinculado al agro y al comercio se subrayó que la convergencia de ambas medidas configura un cambio estructural en el entorno de negocios. La combinación entre apertura de mercados y actualización del régimen laboral, afirmaron, establece reglas más claras, incentivos a la inversión y condiciones más favorables para la generación de empleo formal.

La ratificación del entendimiento entre el Mercosur y la Unión Europea amplía el acceso a uno de los bloques económicos más exigentes del mundo en términos regulatorios y sanitarios. Para las entidades firmantes, este paso mejora la inserción internacional del país y abre oportunidades concretas para incrementar exportaciones con mayor valor agregado.

En clave de comercio exterior, el acuerdo no solo diversifica destinos, sino que también fortalece la integración en cadenas globales de valor. En un contexto de alta competencia por mercados, contar con preferencias arancelarias y marcos estables de intercambio se traduce en una ventaja estratégica para complejos agroindustriales, industriales y de servicios basados en conocimiento.

Modernización laboral e incentivos a la inversión

En paralelo, la nueva Ley de Modernización Laboral incorpora el Régimen de Incentivo a Medianas Inversiones (RIMI), un instrumento orientado a dinamizar la incorporación de bienes de capital y la actualización tecnológica.

Las Bolsas destacaron que la reforma introduce mecanismos para reducir distorsiones que afectan la productividad, entre ellos la disminución de cargas sociales y herramientas que apuntan a la formalización del empleo. Desde su perspectiva, el fortalecimiento de la seguridad jurídica y la simplificación normativa son condiciones necesarias para expandir la inversión privada.

El RIMI, en particular, es señalado como un vector para acelerar decisiones de inversión en sectores estratégicos, promoviendo encadenamientos productivos y mayor competitividad sistémica.

Para las entidades bursátiles, la simultaneidad de ambas decisiones envía una señal consistente hacia el mercado local e internacional: previsibilidad normativa, estímulos a la producción y vocación de integración global.

En términos estructurales, sostienen que se trata de definiciones que impactan en el modelo económico y productivo, al remover sesgos considerados antiproductivos y alinear incentivos hacia el crecimiento sostenible y federal.

Con mayor acceso a mercados, reglas laborales actualizadas y estímulos a la inversión, la Argentina,afirman, mejora su posicionamiento como proveedor confiable en el comercio internacional y consolida un marco más atractivo para la radicación de capital y la generación de empleo genuino.