San Juan apuesta a una zona franca minera y acelera la planificación logística para el boom del cobre

La provincia de San Juan comenzó a delinear la infraestructura que acompañará el desarrollo de los grandes proyectos cupríferos previstos para la próxima década. La creación de una zona franca con perfil minero en Jáchal, la recuperación de un tramo ferroviario estratégico, la búsqueda de nuevas salidas al mar y las inversiones en energía forman parte de un plan que busca preparar el terreno para el crecimiento de la actividad.

 


14 de julio de 2026

"Estamos trabajando fuertemente para abrir la zona franca de nuestra provincia en el norte de San Juan y tendrá un perfil minero", afirmó el secretario de Coordinación para el Desarrollo Económico, Alfredo Aciar, durante una entrevista con ComexOnline. El funcionario explicó que el objetivo es concentrar allí la logística vinculada al transporte del concentrado de cobre que producirán los yacimientos del Distrito Vicuña, cuyo inicio de producción está previsto para 2031.

Aciar señaló que la magnitud de esos proyectos obliga a planificar con varios años de anticipación. "Estamos hablando de más de 100 camiones diarios en una primera etapa y ese volumen irá creciendo. La logística para sacar ese mineral es estratégica", sostuvo.

En ese marco, destacó la importancia de analizar alternativas para el transporte de la producción, tomando como antecedente la experiencia de Bajo La Alumbrera, que combinó mineraloducto, ferrocarril y transporte marítimo hasta los puertos del Gran Rosario.

La estrategia también contempla fortalecer los vínculos con Santa Fe. Según explicó, el convenio firmado entre ambos gobiernos apunta no solo a potenciar la participación de la industria metalmecánica santafesina en los desarrollos mineros, sino también a trabajar conjuntamente en soluciones logísticas.

De la charla también participó el director de Comercio Exterior de San Juan, Adrián Alonso, quien remarcó la ubicación estratégica de Jáchal como futuro nodo logístico del desarrollo minero. En ese sentido, destacó que la futura zona franca concentrará la conexión entre el corredor bioceánico, la Ruta Nacional 40 y los accesos hacia los principales proyectos cupríferos de la provincia, convirtiéndose en un punto clave para la salida de la producción hacia los mercados internacionales.

Uno de los proyectos considerados prioritarios es la reconstrucción del tramo ferroviario Bardón-Jáchal, actualmente fuera de servicio. Para Aciar, recuperar esos aproximadamente 160 kilómetros permitiría transportar el concentrado desde el norte sanjuanino hacia Mendoza y luego conectar con los puertos del complejo Rosario-San Lorenzo.

"Hoy no está operativo, pero ya forma parte de la agenda de infraestructura porque será muy necesario para el desarrollo minero", indicó.

Al mismo tiempo, San Juan continúa evaluando la alternativa de exportar por los puertos del Pacífico. Si bien la cercanía con Chile representa una ventaja, el funcionario reconoció que el Paso de Agua Negra todavía presenta importantes limitaciones para el tránsito de cargas pesadas.

En ese aspecto, Alonso explicó que la provincia viene trabajando desde hace tiempo en la consolidación del corredor bioceánico y recordó que recientemente se logró coordinar organismos argentinos y chilenos para realizar pruebas de cruce de mercaderías por el paso internacional. Además, resaltó el potencial del puerto de Coquimbo, que dispone de capacidad ociosa y nuevas terminales de carga para acompañar el crecimiento del comercio exterior regional.

Aciar señaló que el desafío no se limita al transporte. El desarrollo de los nuevos proyectos también demandará importantes inversiones en infraestructura energética. Según explicó, la puesta en marcha del Distrito Vicuña implicará prácticamente duplicar la demanda eléctrica de la provincia.

"Estamos trabajando en nuevas líneas de alta tensión para conectarnos al sistema interconectado nacional y garantizar la capacidad de transporte que necesitarán las minas", indicó.

El funcionario recordó además que San Juan cuenta con una matriz energética mayoritariamente renovable, compuesta por generación hidroeléctrica y solar, y anticipó que la provincia continuará ampliando esa capacidad.

Para financiar parte de las obras necesarias, la Legislatura provincial aprobó recientemente una ley que habilita al Poder Ejecutivo a emitir deuda internacional.

"El desafío ahora es colocar esa deuda y conseguir rápidamente los recursos para ejecutar toda la infraestructura que hace falta", afirmó.

Aciar remarcó que la minería requiere tiempos de planificación muy distintos a los de otras actividades productivas. "Una mina demanda alrededor de cinco años de construcción y puede operar durante más de dos décadas. Antes de eso hay procesos de exploración que llevan muchos años. Por eso hay que acompañar ese desarrollo con infraestructura y planificación", explicó.

En paralelo, la provincia avanza con programas de capacitación para formar mano de obra destinada al sector minero. Según estimaciones oficiales, si los proyectos avanzan según lo previsto, San Juan podría registrar una fuerte reducción del desempleo hacia el final de la década.

Más allá de la minería, el funcionario destacó que la provincia mantiene una matriz productiva diversificada. Recordó que San Juan es el principal productor y exportador de aceite de oliva del hemisferio sur, lidera la producción de pistacho en la región y continúa desarrollando actividades vinculadas a la vitivinicultura, la elaboración de mosto y la producción de pasas de uva.

"Queremos que la minería sea un motor de crecimiento, pero sobre una economía diversificada y con infraestructura que permita aprovechar todas las oportunidades de desarrollo", concluyó.