El China Zorrilla ya llegó al Río de la Plata y se prepara para su puesta a flote
El ferry 100% eléctrico de Buquebus completó su extensa travesía desde Tasmania a bordo del heavy-lift Black Marlin y realizó su primera escala en Nueva Palmira, Uruguay.
El China Zorrilla, el nuevo ferry 100% eléctrico de Buquebus, llegó al Río de la Plata y completó una de las etapas más importantes del operativo logístico iniciado en Tasmania, Australia.
Transportado a bordo del buque semisumergible Black Marlin, el catamarán arribó a Nueva Palmira, Uruguay, donde se prepara la maniobra que permitirá ponerlo nuevamente a flote.
Buquebus celebró la llegada como la concreción de un proyecto desarrollado durante años y destacó el trabajo conjunto de cientos de personas, empresas, instituciones y equipos de Argentina, Uruguay y otras partes del mundo.
El China Zorrilla fue construido por el astillero Incat Tasmania y es presentado como el ferry 100% eléctrico más grande del mundo. Tiene aproximadamente 130 metros de eslora y 32 metros de manga, con capacidad para transportar hasta 2.100 pasajeros y 225 vehículos.
Su traslado hasta Sudamérica constituyó por sí mismo una operación marítima excepcional. El ferry fue cargado sobre el Black Marlin en Hobart y atravesó el Pacífico, cruzó el Estrecho de Magallanes, navegó por el Atlántico Sur y finalmente ingresó al Río de la Plata rumbo a Nueva Palmira.
La próxima etapa será el denominado float-off. El Black Marlin deberá lastrar sus tanques para sumergir progresivamente su cubierta hasta permitir que el China Zorrilla recupere flotabilidad y pueda ser retirado con asistencia marítima.
La operación está prevista para este sábado 12 de septiembre y estará condicionada por las condiciones meteorológicas. Por las características del procedimiento, la operativa completa podría extenderse entre 24 y 48 horas.
Una vez finalizada esta etapa, el China Zorrilla será trasladado hacia Colonia, donde continuará su alistamiento antes de incorporarse a la conexión de pasajeros entre Uruguay y Argentina.
Su llegada abre una nueva etapa para Buquebus y para el transporte fluvial regional. El ferry fue concebido para operar sin emisiones directas durante la navegación y será una de las mayores incorporaciones tecnológicas realizadas en la histórica conexión entre Buenos Aires y Colonia.







































