Servicios Marítimos se prepara para el crecimiento de Vaca Muerta con inversiones y una fuerte apuesta a la seguridad ambiental
Mónica Navarro, CEO del Grupo Servicios Marítimos y Capitana de Ultramar, adelantó a Comex Online los proyectos que la compañía está desarrollando para acompañar la expansión energética argentina. Durante una charla en el stand de la empresa en Expo GlobalPorts 2026, habló de la nueva base operativa en San Antonio Este, la incorporación de equipamiento especializado y los desafíos que traerá el aumento del tráfico marítimo en el Golfo San Matías.
El desarrollo de Vaca Muerta está transformando la actividad marítima y portuaria de la Patagonia. Nuevas terminales, más embarcaciones y mayores volúmenes de exportación plantean oportunidades para las empresas argentinas, pero también desafíos que requieren inversiones, planificación y medidas de seguridad acordes con la magnitud de los proyectos.
En ese escenario, el Grupo Servicios Marítimos avanza con nuevas iniciativas para ampliar su presencia en el sur del país y acompañar el crecimiento de las operaciones vinculadas con la industria energética.
Durante Expo GlobalPorts 2026, Mónica Navarro conversó con Comex Online en el stand de la compañía sobre las inversiones previstas, la capacitación de personal y la importancia de anticiparse a los riesgos que traerá el incremento de la actividad marítima.
Con una extensa trayectoria en el sector, tanto desde la navegación como desde la gestión empresarial, Mónica puso especial énfasis en la necesidad de que el desarrollo energético esté acompañado por estándares exigentes de seguridad y protección ambiental.
Una nueva base operativa en San Antonio Este
Uno de los proyectos más importantes que tiene en marcha Servicios Marítimos es la instalación de una base operativa en San Antonio Este, provincia de Río Negro, desde donde buscará atender las necesidades de las nuevas operaciones energéticas en el Golfo San Matías.
Para ello, la compañía adquirió aproximadamente tres hectáreas destinadas al desarrollo de instalaciones y servicios especializados.
“Vamos a tener una base operativa en San Antonio, fundamentalmente porque creemos que es el hub para todo”, explicó Mónica.
La ubicación permitirá disponer de recursos operativos próximos a los proyectos energéticos y ofrecer servicios de apoyo a las embarcaciones que comenzarán a operar en la región.
La iniciativa contempla la incorporación de barreras oceánicas, bombas de succión y equipamiento especializado para responder ante eventuales derrames de hidrocarburos y otras emergencias ambientales.
Parte de estos equipos proviene de Fort Lauderdale, Estados Unidos, mientras que otros serán incorporados desde Singapur, mediante la colaboración con un socio internacional especializado en respuesta a emergencias.
La intención es trasladar al ámbito marítimo la experiencia que el grupo ya tiene en la atención de incidentes en operaciones fluviales, incorporando nuevas capacidades para actuar en escenarios de mayor complejidad.
Equipamiento, capacitación y respuesta ante emergencias
La expansión de los servicios ambientales constituye uno de los ejes centrales de esta nueva etapa.
La compañía trabaja en la ampliación de sus capacidades de respuesta ante derrames de hidrocarburos y en los procesos de capacitación y certificación necesarios para intervenir en este tipo de contingencias.
En ese marco, 30 integrantes del equipo de Servicios Marítimos recibieron capacitación especializada, mientras que otros dos profesionales avanzan en programas vinculados con la gestión y utilización del nuevo equipamiento.
La estructura operativa contempla guardias permanentes durante las 24 horas, con personal preparado para intervenir ante una emergencia.
“Y el tiempo de respuesta es inmediato. La guardia es de 24 horas, como ya tenemos hoy”, señaló Mónica.
Para situaciones de mayor magnitud, la empresa también analiza mecanismos que permitan movilizar especialistas y recursos adicionales desde el exterior.
La planificación contempla tiempos estimados de traslado de hasta 24 horas, dependiendo de las características de cada incidente.
Pero más allá de los equipos y la capacidad de respuesta, hay una cuestión que Mónica considera fundamental: la prevención.
“Lo que no se puede escatimar en este proyecto para todo el país es en las medidas de seguridad medioambientales”, sostuvo.
El Golfo San Matías y la necesidad de proteger el ambiente
El crecimiento de las exportaciones energéticas convertirá al Golfo San Matías en un escenario de creciente actividad marítima.
La llegada de nuevos buques, remolcadores y embarcaciones de apoyo plantea la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención y control, especialmente por las características ambientales de la región.
Mónica recordó que se trata de una zona de gran sensibilidad ecológica, con presencia de ballenas, pingüinos y otras especies que forman parte de un ecosistema que requiere especial protección.
En ese sentido, consideró indispensable que las nuevas operaciones se desarrollen bajo condiciones rigurosas de seguridad.
“Ahí la vara tiene que estar bien alta para que todos trabajemos en concordancia con lo que hay que cuidar”, expresó.
Servicios Marítimos también manifestó su disposición a colaborar con la Prefectura Naval Argentina en programas de capacitación, entrenamiento y disponibilidad de recursos para atender contingencias.
La propuesta contempla mecanismos de cooperación que permitan mejorar la preparación ante posibles incidentes y facilitar la utilización de equipamiento especializado.
El objetivo es que la infraestructura de respuesta ambiental crezca al mismo ritmo que las operaciones energéticas.
Más buques, más servicios y nuevos desafíos logísticos
La expansión de Vaca Muerta no solamente generará una mayor demanda de transporte marítimo. También impulsará una amplia variedad de servicios complementarios.
Entre ellos aparecen el abastecimiento de combustibles, la gestión de residuos provenientes de las embarcaciones, el mantenimiento naval, la asistencia operativa y la atención de emergencias.
Durante la conversación, Mónica planteó la importancia de anticiparse a estas necesidades.
El incremento del tráfico marítimo exigirá contar con instalaciones adecuadas para recibir y tratar los residuos generados por los buques, además de establecer procedimientos claros para aquellos materiales que requieren un tratamiento especial.
En ese sentido, considera importante avanzar en un marco normativo que contemple sitios habilitados para la recepción y el tratamiento de esos residuos, con criterios ambientales acordes con las características de la región.
Se trata de un desafío que requiere coordinación entre las empresas que están invirtiendo y las autoridades competentes, para que el crecimiento de la actividad cuente con los servicios y las condiciones operativas necesarias.
Para Servicios Marítimos, el objetivo no pasa únicamente por acompañar la llegada de nuevas embarcaciones, sino por desarrollar una estructura capaz de sostener esas operaciones de manera segura y eficiente.
Capacitación y oportunidades para el empleo local
Otro aspecto importante de los proyectos que desarrolla la compañía es la incorporación de trabajadores de las comunidades cercanas a las nuevas instalaciones energéticas.
Servicios Marítimos participa en actividades de formación y capacitación coordinadas con municipios y empresas vinculadas con el sector.
Los programas incluyen preparación para atender emergencias médicas, traslados, incendios y situaciones que puedan presentarse tanto en embarcaciones como en instalaciones portuarias.
También se desarrollan capacitaciones técnicas y mecánicas, con el apoyo de talleres ubicados en Bahía Blanca y Buenos Aires.
La expansión de la actividad energética abre oportunidades para tripulantes, personal de mantenimiento naval, buzos, agentes marítimos, operadores logísticos y profesionales vinculados con el comercio exterior.
En ese contexto, la formación de recursos humanos locales aparece como una herramienta fundamental para que el crecimiento de las inversiones también se traduzca en nuevas posibilidades laborales.
La Grisel N y los servicios sobre el Paraná
Más allá de los proyectos vinculados con Vaca Muerta, el Grupo Servicios Marítimos continúa desarrollando sus actividades tradicionales en el sistema fluvial argentino.
Durante la charla también hubo espacio para hablar de la Grisel N, una embarcación utilizada para operaciones de transferencia de cargas y completamiento de buques.
Actualmente, según explicó Mónica, la unidad trabaja para Renova en el transporte de harina de soja y cuenta con un sistema que permite realizar transferencias de productos mediante una operatoria similar a la de una instalación portuaria flotante.
Su versatilidad abre posibilidades para utilizarla en otros puertos y adaptarla a diferentes tipos de carga.
Este tipo de soluciones permite ampliar las alternativas logísticas disponibles para el comercio exterior argentino, particularmente en aquellas operaciones donde las condiciones de navegación o la infraestructura portuaria presentan limitaciones.
La actividad sobre el Paraná también llevó la conversación hacia otro tema central para el sector: el futuro de la Hidrovía y las condiciones de seguridad de la navegación.
El practicaje, una cuestión clave para las nuevas operaciones
El crecimiento de la actividad marítima en el Golfo San Matías también plantea la necesidad de avanzar en definiciones sobre las condiciones de navegación y el practicaje en las nuevas terminales energéticas.
Para Mónica, que además de conducir el Grupo Servicios Marítimos es Capitana de Ultramar, se trata de un aspecto central de la seguridad operativa, especialmente ante la llegada de buques de grandes dimensiones que deberán realizar maniobras en instalaciones de creciente complejidad.
La proximidad del inicio de nuevas operaciones vuelve particularmente importante contar con un marco regulatorio claro, que contemple las características de la zona, las exigencias técnicas de las maniobras y la experiencia de los profesionales involucrados.
Durante la conversación con Comex Online, Mónica puso el acento en que las distancias de navegación deben evaluarse considerando las dimensiones de los buques, sus condiciones de maniobrabilidad y los espacios necesarios para detenerlos o modificar su rumbo.
En ese contexto, considera que avanzar en las definiciones sobre practicaje permitiría sumar previsibilidad y seguridad a las inversiones que ya se están desarrollando en la región.
El planteo se inscribe en una visión más amplia: acompañar el crecimiento de Vaca Muerta con estándares internacionales de seguridad y una coordinación permanente entre las empresas, la Prefectura Naval Argentina y las autoridades competentes.
La Argentina cuenta con profesionales, experiencia marítima y capacidades técnicas para afrontar este desafío. El objetivo es que esas fortalezas formen parte del desarrollo de las nuevas operaciones energéticas.
Inversiones privadas y condiciones para acompañar el crecimiento
El avance de los proyectos energéticos en el Golfo San Matías está movilizando inversiones privadas en infraestructura, equipamiento, embarcaciones y capacitación. Empresas como Servicios Marítimos ya están ampliando sus capacidades para responder a las necesidades de esta nueva etapa.
Sin embargo, este crecimiento también plantea desafíos que requieren una articulación cada vez más estrecha entre el sector privado y las autoridades nacionales y provinciales.
Entre las cuestiones que Mónica considera prioritarias aparece la necesidad de avanzar en un marco claro para el practicaje en el Golfo San Matías, establecer condiciones adecuadas para la recepción y el tratamiento de los residuos provenientes de los buques y generar previsibilidad para las inversiones en embarcaciones de bandera argentina.
Son aspectos que exceden las decisiones individuales de las empresas y que requieren definiciones y coordinación desde el ámbito público, para que las inversiones puedan desarrollarse con reglas claras y una perspectiva de largo plazo.
En particular, la posibilidad de incorporar nuevas unidades de bandera nacional necesita un horizonte de estabilidad que permita planificar inversiones de largo plazo, fortalecer los servicios marítimos argentinos y ampliar las oportunidades de empleo para las tripulaciones nacionales.
Lejos de plantearlo como un cuestionamiento, Mónica considera que existe una oportunidad para que el crecimiento de Vaca Muerta también impulse el desarrollo de los servicios marítimos nacionales, genere empleo argentino y consolide estándares internacionales de seguridad y protección ambiental.
Del caño al buque: el desafío de la nueva etapa
La expansión de Vaca Muerta abre una oportunidad para que las empresas argentinas de servicios marítimos acompañen el crecimiento de las exportaciones energéticas con inversiones, tecnología y empleo nacional.
En ese camino, la articulación entre el sector privado y el Estado será fundamental para avanzar en tres cuestiones: las condiciones de practicaje en el Golfo San Matías, un marco adecuado para la recepción y tratamiento de residuos de los buques y la previsibilidad necesaria para invertir en flota de bandera argentina.
Son definiciones que permitirán acompañar el esfuerzo inversor que ya están realizando las empresas y consolidar una actividad marítima segura, competitiva y ambientalmente responsable.
Mónica resume esa visión con una definición que combina entusiasmo por las oportunidades y compromiso con los desafíos pendientes:
“Vaca Muerta ya llegó a la costa. Ahora el desafío es el último tramo, del caño al buque, con estándares internacionales, gente argentina y la vara ambiental bien alta. Nosotros ya estamos en el golfo y queremos crecer con el hub”.









































