Informe sobre oportunidades de negocios con China

El mismo fue elaborado por la Cámara Argentino China y revela como más allá de la distancia geográfica, la relación entre la República Argentina y la República Popular China (RPCh) se ha ido profundizando a la par del lugar, cada vez más preponderante, ocupado por el gigante asiático en el escenario mundial. Los vínculos diplomáticos entre ambos países datan de casi 50 años atrás, donde además de intercambios a nivel económico y político, también se han estrechado los lazos sociales y culturales.

Por Sergio Spadone, presidente de la Cámara Argentino China

15 de julio de 2022  | Fuente: Cámara Argentino China

Específicamente en el ámbito económico, las relaciones sino argentinas han ido afianzándose, siendo China hoy uno de nuestros principales socios a nivel comercial. China, como el país más poblado del mundo, con más de 1.439 millones de habitantes y necesidades de abastecimiento, se ha posicionado como un mercado estratégico y de sumo interés para la región latinoamericana en su conjunto (y también viceversa). El presidente chino Xi Jinping mencionó en 2017, al respecto, que América Latina y el Caribe eran una extensión natural en el megaproyecto de cooperación chino, la Nueva Ruta de la Seda.

Asimismo, los intercambios entre Argentina y China, más allá de posibles transformaciones a lo largo del tiempo, no han dejado de estar basados en la búsque-da de la complementariedad, el beneficio mutuo y la interdependencia, en un contexto de amistad y colaboración. Actualmente, Argentina ostenta el estatus de socio estratégico integral con China, considerado uno de los más importantes dentro del esquema chino de alianzas internacionales. Dicho estatus, reconocido desde el año 2014, implica la voluntad conjunta, de ambos estados, de trabajar en el desarrollo de diferentes aristas, las cuales abarcan la economía, los asuntos internacionales, la educación, el polo científico-tecnológico, los aspectos culturales e incluso cuestiones de carácter militar.

Además, tal como ha estado presente en los discursos de los presidentes Alberto Fernández y Xi Jinping en el Foro Económico Mundial de Davos de
2021, ambos países sostienen la idea de avanzar hacia un futuro global y único para nuestro planeta, compartido, con objetivos de una sociedad más solidaria, que contribuya al crecimiento y al bienestar de todos los ciudadanos.

Volviendo a las relaciones entre los estados, China ha realizado múltiples inversiones en el país, enfocadas en la minería, el petróleo, la energía hidroeléctrica, la energía solar, el biodiesel, el transporte y las telecomunicaciones, entre otros sectores diversos. Estas inversiones se han traducido en el avance de acuerdos conjuntos, como en el caso de proyectos de transporte ferroviario, energía, infraestructura y obras públicas, e incluso otros de índolecultural y deportiva, como el reciente acuerdo por la Academia Internacional de Fútbol Argentino-China.

En este sentido, si hay una cuestión que se vislumbra claramente, a partir de los distintos capítulos que conforman este trabajo, es justamente que las relaciones sino argentinas están signadas por la diversidad y la multiplicidad de vertientes: desde el intercambio cultural y educativo hasta el mencionado flujo comercial creciente, al avance de la inversión del país asiático o el apoyo financiero de la moneda china yuan a las reservas del Banco Central argentino, por nombrar sólo algunas de ellas.

Asimismo, durante el contexto de emergencia por la pandemia de COVID-19, la dimensión sanitaria fue también incorporada, mediante la donación de todo tipo de insumos médicos hacia nuestro país.

Muchas de estas cuestiones, sin embargo, son fruto de largas negociaciones, que se sostienen en el recorrido histórico y político de ambas partes y que, en la mayoría de los casos, todavía tienen un largo camino por delante en cuanto a sus posibilidades de crecimiento. Para dar cuenta de la complejidad de las relaciones entre China y Argentina, la presente entrega se divide en seis capítulos, que son el resultado de la labor de los socios que integran las Comisiones de Trabajo temáticas, y que serán descritos a continuación:

En el Capítulo 1, titulado «Comercio Exterior y análisis de la Ruta de la Seda», se presentan las características de los intercambios bilaterales. En este sentido, el trabajo ofrece un análisis pormenorizado entre las importaciones y las exportaciones que conforman el intercambio comercial entre Argentina y China, en las cuales se ve un claro desbalance comercial en contra de nuestro país, que se limita a exportar agroalimentos (especialmente soja, carne bovina y aceite de soja) e importar maquinarias y equipos vinculados a la industria.

No obstante, también se remarcan las potencialidades de crecimiento, por ejemplo, nuevas oportunidades se generarían si se hiciera efectiva la adhesión de la Argentina a la iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda. A su vez, se incluye también un análisis del mercado de consumo chino y su ecosistema digital.

Seguidamente, en el capítulo 2 «Alimentos para el mayor mercado del mundo», se presenta un informe de oportunidades vinculadas a los agroalimentos, sector en el que Argentina ya posee amplio reconocimiento en China (y también en Asia, a nivel general). Dicho apartado se subdivide, a su vez, en una sección de granos donde se ve la situación del sorgo, la soja no transgénica y la cebada; una de protección de origen animal, que hace hincapié en la carne bovina y porcina; una de productos de mar; otra de frutas y frutos secos; y, finalmente, una última para los alimentos con valor agregado (como
los vinos o el pet food).

Se destaca, además, el estado de productos recientemente insertos en el mercado chino, como es el caso de las cerezas y/o con posibilidades de ingreso, como las nueces pecán. A partir de este capítulo, pueden verse también asuntos vacantes, en particularen lo referido a acuerdos arancelarios para mejorar las
oportunidades del país y a protocolos fitosanitarios, que en algunos casos se encuentran presentes, pero que no reflejan las verdaderas posibilidades de la oferta argentina. Otros, en tanto, falta desarrollar en China, ya que hoy ingresan a ese país en forma triangulada, a través de
otros territorios como Vietnam.

Luego, en el capítulo 3, «La colaboración sino-argentina en el nuevo paradigma de la sostenibilidad», se rea- liza un detallado pasaje sobre el gran potencial argen- tino en recursos energéticos y minerales estratégicos, y el posicionamiento de China como uno de los mayores usuarios a nivel mundial de los mismos.

Además, se da la presentación de diversos proyectos estratégicos y/o de gran interés para China: de logística terrestre, fluvial, puertos e inversiones en transporte y desarrollo energético entre ambos países. El recorrido, que hace hincapié en la necesidad de un entendimiento intercultural, explica, entre otros temas, los cambios que se están dando a nivel mundial, relacionados con la búsqueda de energías renovables, la sostenibilidad y la protección ambiental. En este sentido, se suman aún más posibilidades para el trabajo colaborativo y, por ende, una gran oportunidad para Argentina, si puede sacar provecho de su implementación.

En el capítulo 4, «Telecomunicaciones y tecnología de la información: la autopista a los negocios», se trata el avance de Argentina en esta materia y su situación actual: empresas existentes, posibilidad de alianzas, re- cursos tecnológicos y recursos humanos capacitados disponibles, áreas comunes de trabajo con relación a la transformación digital, entre otros temas, con una visión adicional de los aspectos legales e impositivos. Una de las mayores desventajas detectadas en este sector, en el contexto de relación argentino-china, remite a un tema impositivo, donde diversas exportaciones argentinas de servicios y productos, se encuentran sujetas al Impuesto a las Ganancias en nuestro país, pero también sufren retenciones en el país asiático. Para evitar este problema, existe un acuerdo entre ambos países, firmado en 2018, de “Eliminación de la Doble Imposición con Respecto a los Impuestos sobre la Renta y el Patrimonio y la Prevención de la Evasión y Elusión Fiscal”, pero que sigue aún a la espera de ser ratificado por el Congreso Nacional argentino y, por lo tanto, no se encuentra en vigencia.

En el siguiente capítulo 5, «Marca país Argentina en China», se reflexiona en torno a las preguntas de cómo se presenta Argentina, qué imagen construye, y de qué manera puede hacer negocios con China, a partir de dicha imagen. La Marca País refiere a la percepción que posee el ámbito internacional sobre un Estado, y que impacta en todo tipo de relaciones e intercambios a ese nivel: comerciales, turísticos y financieros. En primer lugar, se remarca al idioma español como un vehículo para llevar la Marca País Argentina hacia la República Popular y la internacionalización de la educación argentina como
posibilidad. Al respecto, se enumeran fortalezas pero también limitaciones (por ejemplo, en torno a las exigencias migratorias), a la par de propuestas para superarlas.

Luego se avanza hacia el área del deporte (el fútbol, el polo y los e-sports como nuevo puente cultural), el tango y su inserción en China y los productos textiles, también promotores de la Marca País. En último lugar, se incluyen algunos puntos clave acerca de la Propiedad Intelectual,
los Derechos de Autor y de Imagen.

Finalmente, este reporte cierra con el Capítulo 6, titulado «Turismo chino en Argentina Visitando el fin del mundo», donde se piensa el refuerzo de la Marca País como posibilidad para estrechar vínculos entre Argentina y China (especialmente, se hace referencia al Tango, al Fútbol y al Enoturismo). Allí, la distancia no se plantea como una desventaja, sino que se posiciona en tanto oportunidad, la cual adquiere valor a través de la ponderación de los rasgos culturales argentinos y la diversidad de los destinos y paisajes que el país tiene para ofrecer.

Sin embargo, se refuerza la necesidad de adaptar los servicios y productos turísticos, de acuerdo con las ne- cesidades particulares del turista chino. Es decir, pensar Argentina con miras a China, y nuestras particularidades como exóticas o de interés para personas del otro lado del mundo buscando, a la vez, que a los turistas les sea posible desenvolverse cómodamente. Asimismo, se trabaja sobre temas tales como la tramitación de visados (para facilitar el turismo) y/o la infraestructura hotelera.

Para concluir con esta introducción, se propone destacar problemáticas o hilos a trabajar, que son comunes a todas las áreas. De acuerdo con el desarrollo de las distintas secciones, se destaca la necesidad de lograr un conocimiento profundo sobre los consumidores chinos, quienes se presentan con un mayor poder adquisitivo, pero también cada vez más exigentes. Este entendimiento refiere no sólo a saber qué tipo de productos comprarían, sino a comprender su idiosincrasia, para ofrecerlos también de la manera y a la región adecuadas. Se puede decir que este aspecto no sólo es primordial a nivel comercial, sino que también permite discernir qué características de nuestro propio territorio y nuestra cultura, son las más atractivas para el público chino, y buscar así profundizar relaciones de todo tipo, que beneficien a ambos estados.

Otra cuestión de vital preponderancia son las mencionadas negociaciones en torno a la firma de acuerdos de libre comercio y/o de reducción de aranceles de importación para ciertos productos/servicios estratégicos, con el fin de competir al mismo nivel que otros países, como nuestro vecino Chile. En casos como estos, más allá de poseer productos de alta calidad, la realidad es que China optará por aquellos que posean mayores facilidades para ser incorporados, por lo que las cuestiones arancelarias e impositivas se presentan como limitantes importantes.

Ante esto, Argentina debe, sobre todo, mostrarse como un socio confiable, continuo, con intención de trabajar a largo plazo y, como fue mencionado con anterioridad, con un conocimiento integral acerca de las necesidades de la República Popular China y su mercado. Nuestro país, en este sentido y como se verá a lo largo de toda la producción, tiene mucho por ofrecer, aunque también enormes desafíos para poder seguir desarrollándose en los mercados que ha logrado abrir de una manera máscompetitiva y, sobre todo, para insertar productos y servicios tecnológicos y/o con mayor valor agregado.