Brasil: El sector portuario lanza un manual con estrategias frente a delitos y amenazas globales
El sector portuario brasileño dio un paso importante hacia el fortalecimiento de la seguridad con el lanzamiento de la Guía de Mejores Prácticas de Seguridad Portuaria y Aduanera, presentada el pasado martes (7) en Brasilia. El documento reúne un conjunto integral de 67 recomendaciones orientadas a proteger las infraestructuras portuarias frente a amenazas cada vez más complejas y diversificadas.
Coordinada por la Asociación de Terminales Portuarios Privados, la guía fue desarrollada en conjunto con la Universidad Federal de Maranhão y contó con la colaboración de la Coalición Portuaria, además de la Asociación Brasileña de Entidades Portuarias e Hidroviarias y especialistas del sector.
La publicación aborda una amplia gama de riesgos, entre ellos el robo y hurto de cargas, el tráfico y contrabando, la presencia de polizones, el terrorismo, el sabotaje, el espionaje industrial y los ciberataques. Para hacer frente a estos desafíos, el documento propone la adopción de tecnologías avanzadas como drones, radares, cámaras térmicas, reconocimiento facial y detectores de metales, además de reforzar la importancia de capacitaciones continuas y simulaciones operativas.
Según el presidente de la ATP, Murillo Barbosa, el documento constituye una herramienta estratégica para el sector. La iniciativa busca promover la adopción de buenas prácticas alineadas con normas nacionales e internacionales, así como fomentar una mayor integración entre los distintos actores involucrados en las operaciones portuarias.
La guía también subraya que la evolución de la seguridad portuaria en Brasil depende directamente de la cooperación entre instituciones como la Policía Federal, la Receita Federal, las administraciones portuarias y organismos internacionales. Entre las recomendaciones se incluyen la creación de fuerzas de tarea, operaciones conjuntas, redes coordinadas de información y modelos híbridos de control.
Otro eje central del documento es el uso de tecnologías inteligentes, incluidos sistemas de videovigilancia y herramientas de inteligencia artificial. Estos recursos permiten el monitoreo en tiempo real, el análisis predictivo de riesgos y respuestas más rápidas ante incidentes, elevando el nivel de protección de las operaciones portuarias.
Además del componente tecnológico, la guía enfatiza la necesidad de una cultura organizacional orientada a la seguridad y de una gobernanza colaborativa entre los sectores público y privado. El objetivo es consolidar un entorno más seguro, eficiente y confiable para el comercio exterior brasileño.
De acuerdo con la ATP, la guía no reemplaza la legislación vigente, sino que actúa como un instrumento complementario, orientando a gestores y operadores en la adopción de prácticas más modernas e integradas. La implementación de estas medidas, no obstante, dependerá del compromiso conjunto de todos los actores del sistema portuario.






































