Dos nuevos portacontenedores para Naviera del Mercosur llegaron a Nueva Palmira tras una operación que iba a realizarse en la Argentina
El Scaldis y el Duandra fueron transportados desde Europa a bordo del buque semisumergible MV Luisa. La descarga estaba inicialmente prevista a la altura del kilómetro 171 de la vía navegable, pero Prefectura Naval Argentina no autorizó la maniobra. La decisión generó malestar entre operadores y proveedores locales.
Dos nuevos portacontenedores destinados a Naviera del Mercosur, empresa perteneciente al Grupo Boluda, llegaron a Nueva Palmira, Uruguay, para incorporarse a las operaciones fluviales de la compañía en la región.
Se trata del Scaldis y el Duandra, dos grandes unidades de navegación interior que fueron trasladadas desde Países Bajos hasta Uruguay a bordo del MV Luisa, un buque semisumergible especializado en el transporte de grandes estructuras y embarcaciones.
El traslado fue realizado por SAL Offshore, integrante de JSI Alliance, mediante una operación float-on, en la que el buque de transporte se sumerge parcialmente para permitir el ingreso de las embarcaciones que luego son transportadas sobre su cubierta.
Sin embargo, según pudo saber Comex Online, el destino originalmente previsto para realizar la descarga de los dos buques no era Nueva Palmira.
La maniobra iba a concretarse en aguas argentinas, a la altura del kilómetro 171 de la vía navegable, pero la autorización solicitada para realizar la operación no fue otorgada por Prefectura Naval Argentina (PNA).
Fuentes vinculadas a la actividad señalaron a Comex Online que la negativa habría estado relacionada con cuestiones de seguridad y con el tiempo transcurrido desde la última operación de estas características realizada en ese sector.
Ante la imposibilidad de concretar la maniobra en el lugar inicialmente previsto, el operativo fue trasladado a Nueva Palmira, donde finalmente arribó el MV Luisa con ambos buques.
Malestar por la operación que perdió la Argentina
La decisión provocó malestar entre distintos actores vinculados a la actividad marítima y fluvial argentina, no solamente por el traslado puntual de la descarga sino por el movimiento económico que genera una operación de estas características.
Este tipo de maniobras puede extenderse durante varios días y requiere la intervención de diferentes servicios auxiliares: lanchas, prácticos, remolcadores, logística, provisiones, alimentación y otros proveedores relacionados con la atención del buque y las embarcaciones transportadas.
Fuentes consultadas por Comex Online manifestaron su preocupación porque una operación exitosa en Nueva Palmira podría abrir la puerta para que futuros movimientos de características similares terminen realizándose del lado uruguayo.
La situación adquiere especial relevancia por la competencia que mantienen los puertos y prestadores de ambas márgenes por captar servicios asociados al movimiento de buques en la Hidrovía.
Dos unidades de gran capacidad
Los nuevos barcos representan además un salto importante respecto de las dimensiones que habitualmente se observan en los servicios feeder de contenedores de la región.
El Scaldis, construido originalmente en 1998, tiene 134,16 metros de eslora y 16,90 metros de manga. Registros especializados europeos le asignan una capacidad de hasta aproximadamente 500 TEU.
El Duandra, por su parte, tiene unos 135 metros de eslora y 17,10 metros de manga y una capacidad cercana a los 500 TEU.
Ambas embarcaciones fueron adquiridas para su incorporación a Naviera del Mercosur, que opera servicios regulares de transporte de contenedores dentro del sistema Paraguay-Paraná y forma parte del grupo español Boluda.
La compañía ya cuenta con experiencia en este mercado y mantiene desde hace años unidades portacontenedores operando en la Hidrovía.
La llegada del Scaldis y el Duandra supone así una ampliación significativa de su capacidad fluvial y constituye una señal de la apuesta de Boluda por el transporte de contenedores en el eje Paraguay-Paraná.
Al mismo tiempo, la decisión de trasladar a Nueva Palmira una descarga que inicialmente estaba prevista en aguas argentinas vuelve a poner sobre la mesa una cuestión que preocupa a los prestadores locales: la necesidad de generar condiciones para que las operaciones especiales y los servicios asociados a la Hidrovía puedan realizarse y permanecer en la Argentina.







































