Expo Transporte y Expo Logísti-K 2026
Santilli Neumáticos plantea una “segunda revolución”: bajar el consumo de combustible sin resignar durabilidad
Mariano Santilli destacó el impacto que tienen los neumáticos sobre los costos del transporte y planteó una nueva etapa enfocada no sólo en extender su vida útil, sino también en reducir el consumo de combustible. La empresa santafesina, con más de 50 años de trayectoria, presentó además nuevas tecnologías orientadas a combinar durabilidad, adherencia y eficiencia.
El neumático puede convertirse en una herramienta clave para mejorar la rentabilidad de las empresas de transporte, especialmente cuando se trabaja sobre aquellas variables que el empresario sí puede controlar.
Ese fue uno de los principales ejes de la presentación de Mariano Santilli, de Santilli Neumáticos, durante Expo Transporte & Expo Logisti-k 2026, realizada en La Rural.
La compañía, una empresa familiar santafesina con más de 50 años dedicada a la distribución y comercialización de neumáticos, propone ahora avanzar hacia lo que define como una “segunda revolución”: mantener el trabajo realizado durante años para aumentar la durabilidad de las cubiertas, pero incorporando con mayor fuerza el ahorro de combustible.
“El objetivo nuestro nunca cambió. Lo que hablábamos antes de la primera revolución era el cuidado del neumático para una mejor durabilidad y así una mejor rentabilidad. Hoy nuestro objetivo es continuar con esto, pero también empezar a ahorrar combustible”, explicó Santilli.
Un costo central para el transporte
Para Santilli, uno de los primeros desafíos pasa por generar conciencia dentro de las empresas acerca de la incidencia que tienen los neumáticos en la estructura de costos.
“El tercer insumo en orden de importancia es el neumático”, sostuvo al referirse a una empresa de transporte.
Y advirtió que una cubierta que se desgasta incorrectamente representa dinero que ya no puede recuperarse: “El neumático malgastado, sabés que no lo puedo recuperar. Ya se malgastó y ya es plata que estoy perdiendo por no haber hecho los deberes de manera preventiva”.
El punto cobra mayor importancia en un contexto donde buena parte de los costos del transporte escapan de las decisiones directas del empresario.
Combustible, impuestos y peajes son variables sobre las que existe poco margen de acción. Pero hay otras que sí pueden administrarse: los kilómetros recorridos por una cubierta, su mantenimiento, la seguridad, el consumo asociado y la frecuencia con la que debe ser reemplazada.
“Hay gastos que no podemos controlar y gastos que sí podemos controlar”, señaló Santilli.
“Los kilómetros, el consumo de combustible, la seguridad, el tiempo que me lleva a mí poner un neumático que no tengo que reemplazar o que tengo que cambiar con mayor continuidad, todo impacta sobre el bolsillo, sobre la rentabilidad del transporte”, agregó.
Una alineación puede bajar el consumo
La experiencia acumulada por Santilli Neumáticos en sus centros de servicio permitió detectar que parte de las pérdidas de eficiencia no necesariamente se originan en la cubierta, sino en las condiciones mecánicas del equipo.
Santilli puso como ejemplo los resultados obtenidos después de realizar alineaciones completas a los camiones que ingresan al Track Center.
“No me alcanzan los dedos de las manos para contarles anualmente la cantidad de choferes que dicen: ‘me bajó el consumo de combustible’”, afirmó.
En algunos casos, explicó, el problema puede estar provocado por un eje torcido o desalineado que genera resistencia adicional durante la marcha.
“Un eje torcido, cruzado, el eje que se viene arrastrando, viene gastando más combustible”, indicó.
El mantenimiento preventivo aparece así como una herramienta que excede la posibilidad de prolongar la vida de la cubierta: también puede tener consecuencias sobre el consumo general del vehículo.
Santilli planteó incluso la conveniencia de que las empresas con determinada cantidad de unidades dispongan de una persona responsable específicamente del seguimiento de los neumáticos, desde la presión hasta la detección de desgastes anormales.
No hay un neumático ideal para todas las operaciones
Otro de los conceptos centrales de la exposición fue que la elección de una cubierta debe realizarse de acuerdo con el trabajo concreto que desarrolla el vehículo.
La filosofía de Santilli Neumáticos, explicó, es que sus vendedores funcionen como asesores comerciales y que la conversación con el transportista no se limite a consultar el precio de una determinada medida.
Cada servicio requiere un diseño diferente.
Como ejemplo mencionó las exigencias que enfrenta un camión que opera en Vaca Muerta, donde puede resultar conveniente pagar más por un diseño preparado para uso mixto si eso permite evitar roturas por las características del terreno.
“Acá la prioridad es que baje el costo”, resumió Santilli.
De esta manera, la discusión deja de estar centrada únicamente en cuánto cuesta comprar una cubierta y pasa a considerar cuánto cuesta utilizarla durante toda su vida útil.
La “segunda revolución”
Sobre esa experiencia, Santilli presentó la nueva etapa que busca desarrollar la compañía.
Durante años, el trabajo estuvo concentrado principalmente en mantenimiento preventivo, capacitación y aumento de la durabilidad.
Ahora se suma otra variable: la relación entre el diseño del neumático y el ahorro de combustible.
“Hoy nuestro objetivo es continuar con esto, pero también empezar a ahorrar combustible. Y eso es lo que nos trae a esta Expo Transporte para hablar de la segunda revolución en materia de neumáticos”, sostuvo.
Una de las herramientas con las que la compañía busca avanzar en esa dirección es Sailun, fabricante que, según explicó Santilli durante la presentación, se ubica entre los diez principales productores mundiales de neumáticos.
La propuesta incluye la tecnología ECO.3, presentada durante la charla como una solución que busca equilibrar tres variables fundamentales: eficiencia en el consumo de combustible, adherencia y durabilidad.
Santilli utilizó una comparación con la Fórmula 1 para explicar el desafío: un neumático más blando puede ofrecer mayor adherencia, pero esa característica generalmente se obtiene a costa de una menor duración.
“Es muy difícil lograr balancear estos tres puntos al máximo”, señaló.
Según explicó, ECO.3 apunta justamente a combinar esas variables para alcanzar “un menor consumo de combustible, una mayor vida del neumático y una mejor seguridad de conducción”.
Del Track Center a la capacitación
El enfoque actual es resultado de un proceso que Santilli Neumáticos comenzó hace casi dos décadas.
En 2007 abrió su primer Track Center con el objetivo de diferenciarse de un modelo concentrado exclusivamente en la comercialización de cubiertas. Allí comenzó a trabajar en mantenimiento, prevención y seguimiento del desempeño.
El desafío inicial era conseguir que el propio transportista detuviera el camión y lo llevara al centro para realizar las tareas preventivas.
En ese proceso, Santilli destacó el acompañamiento de FADEEAC y FPT, que permitieron llevar una campaña denominada “Por Buen Desgaste” a doce ciudades y cámaras del país, con cursos y charlas destinados a transmitir al sector las prácticas necesarias para mejorar el rendimiento de los neumáticos.
“Para nosotros el Track Center es un laboratorio donde testeamos los productos, ayudamos al transporte y mejoramos la rentabilidad del transporte mediante la durabilidad”, explicó.
La empresa sostiene que ese trabajo contribuyó a modificar la forma en que parte del sector administra sus cubiertas y acompañó un proceso de mayor profesionalización del transporte.
Ahora, Santilli busca avanzar sobre un nuevo escalón de esa misma ecuación.
Si la primera etapa estuvo enfocada en conseguir que el neumático dure lo que tiene que durar, la “segunda revolución” apunta a que, además, contribuya a reducir uno de los componentes más sensibles del costo operativo del transporte: el consumo de combustible.










































