Expo Transporte y Expo Logísti-K 2026
La IA transforma la logística: las empresas buscan talento con capacidad de adaptación y nuevas habilidades
Referentes de Scania Argentina, Yusen Logistics y DP World analizaron el impacto de la inteligencia artificial sobre el empleo y las operaciones logísticas. Coincidieron en que la tecnología no elimina el valor de las personas, pero obliga a desarrollar nuevas competencias, capacitarse y adaptarse a procesos que cambian cada vez más rápido.
La inteligencia artificial ya dejó de ser una tecnología a futuro para convertirse en una herramienta presente en las operaciones logísticas, el transporte y la gestión de las empresas. El desafío ahora pasa por cómo preparar a las personas para trabajar en un escenario donde los cambios tecnológicos son cada vez más rápidos.
El tema fue analizado durante la charla “IA y Talento: las claves para transformar la logística en tiempos de incertidumbre”, realizada en el Encuentro de Comercio Exterior, en el marco de Expo Transporte & Expo Logisti-k, en La Rural.
El panel estuvo integrado por Anahí Perharic, HR Manager de Yusen Logistics; Romina Cacacio, jefa de People Experience de Scania Argentina; y Noelia Riguetti, Manager HR, IMS & Sustainability de DP World Group.
Uno de los puntos centrales fue la necesidad de dejar de pensar la inteligencia artificial exclusivamente en términos de reemplazo de puestos de trabajo y comenzar a analizar cómo modificará las tareas y las capacidades que necesitarán las empresas.
“Las nuevas tecnologías están en nuestras operaciones, en todas las operaciones de logística y también de proveedores y de la cadena de valor de la logística”, se destacó durante el encuentro.
Para quienes ya forman parte del mercado laboral, capacitarse y adaptarse a estas herramientas comienza así a formar parte de su propio desarrollo profesional. Y para quienes buscan ingresar, la apertura al cambio y la capacidad de aprendizaje serán competencias cada vez más valoradas.
Adaptabilidad, una de las nuevas competencias
Durante el panel se planteó que las empresas deberán mirar más allá de las competencias técnicas tradicionales.
La capacidad de adaptación, la curiosidad, la inteligencia emocional y la posibilidad de generar vínculos aparecen como atributos que pueden adquirir mayor importancia a medida que las herramientas tecnológicas asuman nuevas tareas.
“Los paradigmas cada vez son más cortos, cambian, son quiebres constantes”, se señaló durante la charla.
En ese contexto, las personas capaces de adaptarse rápidamente y aprender nuevas herramientas pueden resultar incluso más atractivas para las empresas que aquellas que ya poseen determinados conocimientos técnicos pero muestran menor flexibilidad frente al cambio.
También apareció el concepto de “inteligencia relacional”, entendido como la capacidad de construir confianza y vínculos con compañeros, clientes, proveedores y organizaciones.
La conclusión fue que, frente al avance tecnológico, determinadas capacidades específicamente humanas pueden ganar valor en lugar de perderlo.
Lo que la IA todavía no puede resolver sola
La velocidad para procesar información aparece como una de las principales ventajas de la inteligencia artificial.
Durante la charla se mencionó como ejemplo el análisis de documentos o reportes de sustentabilidad de alrededor de 100 páginas, una tarea que anteriormente podía demandar días de lectura y que ahora puede reducirse significativamente.
Pero esa velocidad no elimina la necesidad de intervención humana.
“Lo que todavía nos queda a nosotros es entender qué hacer y cómo relacionar esa información”, se explicó.
Además, los posibles datos incorrectos y la necesidad de validar resultados continúan requiriendo conocimiento y criterio humano.
¿Adaptar la IA a la empresa o transformar la empresa?
Otro de los debates fue hasta qué punto las compañías están incorporando inteligencia artificial dentro de procesos que fueron diseñados para una realidad anterior.
Durante el panel se planteó que el próximo paso debería ser más profundo: preguntarse cómo se organizaría una empresa si pudiera diseñarse hoy desde cero teniendo disponibles las nuevas tecnologías.
Actualmente, buena parte de las compañías incorpora IA sobre estructuras y procedimientos existentes. El cambio de fondo podría llegar cuando sean los propios procesos los que se rediseñen en función de las posibilidades tecnológicas.
Eso permitiría, según se planteó, una complementación mucho mayor entre las capacidades humanas y las herramientas de inteligencia artificial.
Scania: tecnología para reducir costos y estrés del conductor
La aplicación de estas herramientas ya comienza a tener efectos concretos sobre el transporte.
Desde Scania se explicó que la tecnología incorporada a sus vehículos requiere también capacitación a lo largo de toda la cadena de valor, desde los colaboradores del área de servicio hasta los conductores de las empresas de logística.
Entre las soluciones mencionadas aparecen aplicaciones capaces de analizar cómo se está conduciendo un vehículo y orientar al chofer para mejorar su desempeño.
El objetivo es conseguir una operación más eficiente en consumo de combustible, utilización de repuestos y frenos, además de favorecer una conducción preventiva.
Pero el impacto no se limita a los costos.
Según se explicó durante el encuentro, los conductores que utilizan estas herramientas pueden terminar su jornada con menores niveles de estrés.
“La tecnología, sin personas que puedan aprovecharla, sin personas que puedan usarla, no tiene sentido”, fue una de las definiciones de la exposición.
Más de 4.000 mujeres interesadas en conducir camiones
La transformación del mercado laboral logístico también abrió el debate sobre la incorporación de nuevos perfiles a una actividad que enfrenta necesidades de conductores profesionales.
Scania presentó la experiencia de su programa de formación de conductoras de transporte pesado.
Según se informó durante la charla, la convocatoria vigente había superado las 4.000 postulantes de distintos puntos del país.
La capacitación es cubierta en un 100% mediante una beca y busca que las participantes obtengan formación profesional y posteriormente puedan incorporarse al mercado laboral registrado.
La compañía también desarrolla desde 2005 el programa Técnicos y Técnicas del Futuro. Durante los últimos cinco años participaron 183 alumnos y el 42% terminó incorporándose efectivamente a la empresa.
Mujeres al volante: todavía representan apenas el 1,2%
Desde Yusen Logistics se aportó otra experiencia vinculada con la incorporación de mujeres al transporte.
Durante el panel se indicó que actualmente las mujeres representan aproximadamente el 1,2% de los conductores en Argentina, en un mercado donde la disponibilidad de choferes profesionales aparece como una preocupación creciente.
La compañía recibe a conductoras egresadas de los programas de capacitación que se encuentran geográficamente cerca de sus operaciones y las incorpora a una práctica profesionalizante de dos meses.
Durante ese período son contratadas y reciben el mismo salario correspondiente a un conductor, con el objetivo de que acumulen experiencia profesional. Posteriormente, una parte de las participantes recibe una propuesta para incorporarse de manera permanente.
El proceso también requiere preparar a quienes históricamente ocuparon esos puestos.
La experiencia presentada durante la charla mostró que la incorporación de mujeres funciona mejor cuando los conductores experimentados participan de su integración, transmitiendo conocimientos y facilitando su adaptación a la actividad.
El desafío no es solamente tecnológico
La conclusión del encuentro volvió sobre una cuestión que atraviesa toda la discusión sobre inteligencia artificial: la incertidumbre que genera en las personas.
El avance de la automatización y las versiones sobre posibles pérdidas de puestos de trabajo generan ansiedad dentro de las organizaciones.
Por eso, antes incluso de enseñar a utilizar una determinada herramienta, las áreas de Recursos Humanos y los líderes deberán ayudar a gestionar esa transformación.
El desafío para la logística no será únicamente incorporar más inteligencia artificial.
Será conseguir que tecnología, capacitación y talento humano evolucionen al mismo tiempo, en una actividad donde la capacidad de adaptación empieza a convertirse en una de las competencias más importantes para los próximos años.







































