Capitanes de Ultramar redobla la defensa de la Marina Mercante y la reserva del cabotaje nacional

En el marco de su 108° aniversario, el Centro de Capitanes de Ultramar y Oficiales de la Marina Mercante ratificó su rechazo a los proyectos que buscan eliminar la reserva de cabotaje y planteó una contradicción entre la defensa de la soberanía sobre Malvinas y los recursos marítimos y una mayor apertura de la navegación a buques de bandera extranjera.


09 de septiembre de 2026

El Centro de Capitanes de Ultramar y Oficiales de la Marina Mercante celebró su 108° aniversario con un fuerte pronunciamiento en defensa de una Marina Mercante Nacional integrada por buques de bandera argentina y tripulaciones nacionales.

Durante el acto, la conducción de la entidad repasó parte de la historia de la Marina Mercante y puso el foco sobre la discusión actual en torno al futuro del cabotaje nacional y la participación de embarcaciones extranjeras.

El planteo vinculó directamente la política marítima con la defensa de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y los recursos de la plataforma continental.

“¿Cómo liberar el mar a cualquier bandera en un contexto de usurpación de nuestras islas y nuestros recursos?”, fue uno de los interrogantes planteados durante el discurso.

La entidad consideró que una política orientada a facilitar la operación de embarcaciones extranjeras entraría en contradicción con una posición de defensa de los intereses soberanos argentinos sobre el Atlántico Sur.

La reserva de cabotaje, en el centro de la discusión

El Centro ratificó además que continuará enfrentando las iniciativas que busquen eliminar la reserva del cabotaje nacional, uno de los puntos centrales del debate que atraviesa actualmente a la actividad marítima argentina.

Desde la institución sostienen que la recuperación de una Marina Mercante Nacional debe analizarse no solamente desde el empleo de los trabajadores embarcados, sino también desde su impacto económico y logístico.

Durante el discurso se recordó el papel que tuvieron históricamente la Flota Mercante del Estado, ELMA y las flotas de YPF y Yacimientos Carboníferos Fiscales, tanto en el desarrollo del transporte marítimo como en la generación de actividad para la industria naval argentina.

También se destacó que contar con capacidad propia de transporte permite reducir la salida de divisas asociada al pago de fletes a buques extranjeros.

La institución reconoció, sin embargo, que el escenario internacional cambió sustancialmente y advirtió sobre el creciente nivel de concentración existente en el negocio naviero mundial.

Capacitación y nuevas oportunidades laborales

Otro de los ejes fue la capacitación profesional de los oficiales de la Marina Mercante.

Durante este año, el Centro capacitó bajo un esquema especial a más de 140 afiliados y otorgó 217 becas, destinadas principalmente a profesionales que se encuentran en lista de espera para embarcar.

Entre las nuevas capacitaciones se encuentran cursos relacionados con cargas líquidas, operaciones offshore y gobierno asimutal, estos últimos desarrollados utilizando el simulador que la institución posee en Isla Demarchi.

Según se destacó durante el encuentro, las propias empresas comenzaron a solicitar vacantes para incorporar a sus oficiales a estas capacitaciones aun cuando algunos de los cursos no son reglamentariamente obligatorios.

El objetivo es profundizar esa estrategia con la construcción de un Centro Integral de Capacitación, cuya finalización está prevista para enero de 2028.

La entidad considera que la formación de posgrado y la actualización permanente tendrán una incidencia cada vez mayor en las oportunidades laborales de los profesionales embarcados.

A 108 años de su creación, el Centro volvió así a colocar en el centro del debate una discusión que atraviesa a la actividad marítima argentina desde hace décadas: el desarrollo de una Marina Mercante Nacional con buques de bandera argentina y tripulados por profesionales argentinos.