Rubén Pérez llevó al Congreso el reclamo de los despachantes por el DNU 70/23 y el régimen courier

El presidente del Centro Despachantes de Aduana, Rubén Pérez, participó de la presentación del sector del comercio exterior ante el Congreso, donde se reclamó recuperar la habilitación profesional eliminada por el DNU 70/23, garantizar la participación de los operadores en las reformas aduaneras y revisar el régimen courier ante los riesgos de contrabando, narcotráfico y falta de controles.


09 de septiembre de 2026

El presidente del Centro Despachantes de Aduana (CDA), Rubén Pérez, llevó al ámbito legislativo uno de los principales reclamos que viene planteando el sector: recuperar la profesionalización de la actividad aduanera y revisar las modificaciones introducidas por el DNU 70/23.

El planteo formó parte de una presentación conjunta realizada ante la Comisión de Comercio de la Cámara de Diputados, respaldada por entidades representativas de prácticamente toda la cadena del comercio exterior argentino.

Junto al CDA participaron ADACE, IAEA, CAESCE, AAACI, CATARA, CADEFIP, AIERA, CACIPRA, CAME, ADIMRA y FECACERA, reuniendo a profesionales y operadores aduaneros, agentes de carga, operadores logísticos, depósitos fiscales, importadores, exportadores y cámaras empresarias.

La exposición puso sobre la mesa tres reclamos concretos: que el sector privado sea convocado ante cualquier modificación relevante del Código Aduanero; que vuelva a existir un sistema de capacitación, examen habilitante y matrícula para quienes representan a terceros ante la Aduana; y que se fortalezcan los controles sobre el régimen courier.

El DNU 70/23, en el centro del reclamo

Uno de los cuestionamientos centrales estuvo dirigido a las modificaciones introducidas por el DNU 70/23.

Las entidades sostienen que la normativa eliminó la capacitación, el examen habilitante y la matrícula profesional que se exigían para ejercer como despachante de aduana.

Según el planteo presentado ante los legisladores, el nuevo escenario permite realizar declaraciones aduaneras sin acreditar previamente formación mínima, capacitación técnica o validación profesional.

Para el sector no se trata solamente de defender una actividad profesional. El argumento es que esa desregulación puede tener consecuencias sobre el propio funcionamiento del sistema aduanero.

Entre los riesgos enumerados aparecen errores en clasificación, valoración y origen de las mercaderías, precariedad documental, dificultades para identificar cargas peligrosas, aumento de la litigiosidad y debilitamiento del control aduanero basado en riesgo.

El planteo impulsado por el CDA busca, por ese motivo, reinstalar un sistema profesional de habilitación, capacitación continua y matriculación.

Pérez y el CDA reclaman que el sector participe de las reformas

Otro de los ejes defendidos por el sector fue la necesidad de que cualquier transformación importante del sistema aduanero sea discutida con quienes participan diariamente del comercio exterior.

La presentación sostiene que profesionales, operadores logísticos, depósitos fiscales, importadores, exportadores y cámaras empresarias poseen conocimiento técnico indispensable para determinar si una reforma puede aplicarse efectivamente en la operatoria.

Las entidades advirtieron que avanzar sin esa participación puede derivar en normas inaplicables, contradictorias, alejadas de estándares internacionales o perjudiciales para la competitividad argentina.

Para respaldar esa posición se mencionaron, entre otros antecedentes, el Acuerdo de Kyoto Revisado de la Organización Mundial de Aduanas, el marco SAFE, el Acuerdo sobre Facilitación del Comercio y el Comité Nacional de Facilitación del Comercio.

Fuerte advertencia por el régimen courier

El tercer capítulo de la presentación estuvo dedicado al crecimiento del régimen courier y a los riesgos que, según las entidades, presenta su funcionamiento actual.

El sector aclaró que no cuestiona la existencia del courier como herramienta del comercio internacional. El reclamo apunta a evitar que un régimen excepcional termine convirtiéndose en una vía habitual con menores niveles de control, trazabilidad y fiscalización.

Se presentaron antecedentes de utilización de CUIT de terceros para operaciones, evasión del límite de envíos por persona e ingreso de mercadería sin los controles correspondientes.

También se mencionó la utilización del sistema courier para narcotráfico internacional, incluyendo un caso en el que se detectaron envíos de cocaína hacia Europa ocultos en consolas y compresores.

A esto se sumó la preocupación por los controles técnicos y sanitarios. La presentación incorporó resultados de ensayos realizados a instancias de la Cámara Argentina del Juguete y cuestionó la laxitud normativa, la falta de controles técnicos, sanitarios y de seguridad, los problemas de trazabilidad y la competencia desleal que, según las entidades, puede producir el esquema actual.

Tres cambios concretos

El planteo encabezado por el CDA junto con las demás entidades terminó condensándose en tres pedidos para el Congreso.

Primero, convocar a los profesionales y operadores del comercio exterior argentino ante cualquier reforma normativa que afecte al sector.

Segundo, reinstalar un sistema profesional de habilitación, capacitación continua y matriculación.

Y tercero, reformar el régimen courier para reforzar los mecanismos destinados a prevenir contrabando, delitos y riesgos sanitarios.

La posición presentada ante los legisladores quedó sintetizada en una definición final: facilitar el comercio no puede significar debilitar los controles que protegen a la sociedad.