“Necesitamos rápidamente poner en marcha todos los aparatos industriales que tengamos para incorporar más trabajadores”
El Sindicato Argentino de Obreros Navales y Servicios de la Industria Naval (SAONSINRA), conducido por Juan Speroni, encarniza una firme lucha ante el cierre del Astillero UABL de Punta Alvear, Santa Fe, que dejó a 50 trabajadores desafectados.
“Nosotros en principio, al conocer la decisión del Astillero, que forma parte de un grupo de inversión que tiene además una empresa naviera, no solamente hicimos conocer nuestra preocupación, sino que además expusimos que no estábamos dispuestos al cierre. En ese marco nosotros generamos una reunión en el Ministerio de Industria y Producción donde fue el Directorio de la empresa, estuvo el Secretario de Industrias, Ariel Yale, Julieta Loustau, Domingo Contessi como presidente de la Federación de la Industria naval Argentina, y Sandra Cipolla, presidente de ABIN. En ese momento manifestamos que no solamente los trabajadores eran la preocupación que teníamos”, expresó Speroni.
Cabe remarcar que el Sindicato hace más de 3 décadas que viene gestionando y planteando que la industria naval necesita determinados instrumentos que son fundamentales para su puesta en marcha. “Recordemos que durante el 2018 nos vetaron dos artículos de la ley en los que habíamos generado un consenso muy importante con todos los actores, tanto organizaciones sindicales públicas como privadas, las organizaciones marítimas y las cámaras empresarias donde logramos construir una síntesis acerca de la posibilidad de poner en marcha, para esa etapa, a la industria naval y a la marina mercante; sin embargo, dos artículos fundamentales de esa ley fueron vetados, estos tenían que ver con la competitividad y con los costos”, recordó Speroni. Sin embargo, en un contexto más actual protagonizado por la pandemia, que aún nos atraviesa, con el cambio de gobierno, se declaró como esencial y de interés a la Industria Naval Argentina. “Se planteó como un sector estratégico para la economía nacional y en consecuencia se instrumentaron determinados criterios de decisiones políticas que tienen que ver con la financiación para la construcción de buques, bienes de capital en la industria, construcción o reconstrucción, para infraestructura y se otorgó además como una hipoteca naval como instrumento financiero, por otra parte, además se impidió la importación de buques usados”, explicó Juan al respecto.
“Con ese escenario todos los astilleros se pusieron a trabajar de manera tal que hoy tenemos por ejemplo del sector Atlántico, en Mar del Plata, Astilleros que tienen órdenes de construcción de buques pesqueros hasta el año 2025, lo cual genera una condición objetiva para que la industria naval esté en un ciclo de poder recomponer toda su cadena productiva. Por eso fuimos al Ministerio de Desarrollo Productivo; éste es un Astillero que se construyó hace más de una década en Punta Alvear, en Villa Gobernador Gálvez ubicado en la Provincia de Santa Fe, y tiene unas condiciones tremendas desde el punto de vista de la capacidad productiva, los instrumentos de tecnología que tiene son de última generación y cuentan con la mejor maquinaria, en términos tecnológicos, que cualquier astillero de Sudamérica. Por otra parte, cabe destacar que está en un lugar estratégico del Paraná, es un Astillero que perfectamente puede comenzar a trabajar para aportar a la Hidrovía Paraná-Paraguay, para la renovación de la flota pesquera, puede aportar también a la construcción de buques graneleros; es decir aportar a cuestiones que son trascendentales para el comercio exterior y para restituir mínimamente el tema de la Marina Mercante en base a la pérdida que tiene nuestro país hoy por el flete. Es por esto que nosotros estamos trabajando, gestionando y no escatimamos en ningún tipo de medida ni resorte a los efectos de que este aparato productivo estratégico para el país no sea cerrado”, explicó Juan Speroni.
“Hoy hay una decisión muy firme por parte del Astillero en la que no piensa seguir; contra esto nos oponemos. El día lunes a las 12 del mediodía tenemos una reunión con el Ministerio de Trabajo a la que fuimos convocados la empresa y el sindicato. Ahí seguiremos insistiendo con esta alternativa de que, si ellos no quieren seguir por otro lado, hay voluntad de funcionarios y de empresarios argentinos de poder generar las condiciones para que ese Astillero pueda seguir funcionando”, adelantó Speroni.
Los argumentos para que continúe trabajando son numerosos y sólidos. “Inicialmente fue un Astillero para construir barcazas, pero se puede adaptar a la construcción de cualquier tipo de unidad, además tiene capacidad para el área metalmecánica. Es un predio muy extenso que tiene todas las condiciones para realmente poder generar una multiplicidad de trabajos que se pueden llevar a cabo. Actualmente hay alrededor de cincuenta trabajadores, pero en su momento más productivo tuvo cuatrocientas personas trabajando”, concluyó Speroni haciendo hincapié en la importancia de preservar e incrementar el número de trabajadores.








































