Entrevista
“Los salvamentistas nunca nos negamos a un trabajo”
Así lo destacó Mauricio Garrido, presidente de T&T Salvage, en una entrevista con Comex Online, junto con Máximo Padilla, directivo de Clean Sea, quienes se refirieron a cómo fueron los orígenes de este Joint Venture que hicieron ambas empresas, que hoy prestan servicios en conjunto en Argentina.
El mercado argentino fue una incursión casual, explicó el presidente de T&T Salvage -una empresa familiar que se fundó en 1957 en Texas y se especializó en brindar salvamento marítimo, servicios de emergencias y remoción de naufragios-. En la actualidad es socia internacional de la empresa argentina Clean Sea y ambas empresas trabajan desde el 2016 en conjunto en la región brindando respuestas a emergencias marítimas.
¿Cuáles son los desafíos actuales que tienen en el país, cómo ven este sector desde una mirada internacional?
Mauricio Garrido: En estos 60 años que tiene la empresa, ha habido un crecimiento bastante marcado en cuanto a expansión de servicios. Pero siempre centrados en brindar servicios de emergencia. Se trata de servicios a situaciones poco comunes en el sector marítimo, lo cual eso nos ha diferenciado porque en general las empresas que brindan servicios en este sector, lo hacen de manera rutinaria, con prestaciones y un business plan muy definido. Lo nuestro en cambio es impredecible, porque no sabemos cuándo viene el próximo siniestro.
¿Argentina estaba en sus planes de expansión, por qué se interesaron por este mercado?
M.G.: En sus inicios, la empresa se centraba en lo que es la región americana, en el Golfo de México básicamente, pero tenía como objetivo en algún momento poder ingresar a competir con las empresas globales de salvamento, que son principalmente las holandesas. Y en el 2008 pudimos dar ese paso, empezamos a trabajar, por así decirlo, en la "Champions League" del salvataje y así de a poco fuimos ganando más mercado.
La verdad que incursionar en el mercado Argentina no estaba en nuestros planes, lo que es el Río Paraná, dado que por muchos años las empresas holandesas habían invertido muchos esfuerzos en posicionarse ahí, por la gran incidencia de siniestros que ocurren en esa vía.
Máximo Padilla: Incluso en ese momento había empresas de remolques internacionales en el país que trabajaba con remolcadores propios, que eran muy activas, así que era muy difícil poder ingresar en ese mercado.
M.G.: Por eso preferimos abstenernos de competir en esa liga, porque había mucha competencia, y nos concentramos en otras áreas que nos fue bien. Pero este negocio siempre lo relaciono con el sector médico, porque lo que ocurre es que se va corriendo la voz, y así como uno recomienda médicos, lo mismo ocurre con este tipo de servicios. Y así empezamos a crecer y desarrollarnos aunque al comienzo Argentina, Brasil y Uruguay estaban fuera del mapa.
Es en el 2010, a raíz de un gran derrame que hubo en Estados Unidos, que surge interés a través de unos contactos para que vayamos a dar unas charlas al Uruguay, sobre sobre estos temas de respuesta ante emergencias, control de derrames, porque se venía en esa época toda la explotación petrolera en la cuenca del Uruguay, así que estaban muy interesados. Uruguay es una plaza muy interesante, es un país importante en el aspecto marítimo, como lo son también Argentina y Brasil; y pensamos que eso podía ser un puntapié inicial para esa región, porque se fueron dando muchos contactos.
Y Un día fuimos a dar una conferencia a Oslo, en Noruega y ahí nos preguntaron por nuestras nuestras actividades en Uruguay, y al poco tiempo nos contactaron por un barco lleno de carga, un tanquero, que se acaba de varar y aceptamos el trabajo.
M.P.: Era un barco que había salido de San Lorenzo, con carga de aceite vegetal y se varó en la Isla de Lobos, frente a Punta del Este. Se trataba de un caso complicado porque el buque estaba varado sobre roca, en la Isla de Lobos, que es una reserva natural de lobos marinos.
M.G: Y si ese barco llegaba a tener un derrame, era realmente una catástrofe, así que había mucho interés por parte de la naviera danesa y sus aseguradoras noruegas, de manejar bien el tema bien; y se dio que el representante de la aseguradora era de Argentina y en esas conversaciones mencionó a la empresa Paraná Logística y Clean Sea. Y así fue como luego armamos un equipo de operaciones conjunto y empezamos a hacer ese trabajo.
Y una cosa fue encadenándose a otra, porque a raíz de esas operaciones en Uruguay, es que después nos llamó un cliente muy importante que tenemos alemán para avisarnos que se les había varado uno de sus barcos en el Río de la Plata, donde nos adjudicaron el contrato y así empezamos a trabajar en Argentina asociados con Paraná Logística que tenía mucho conocimiento del mercado argentino.
El proyecto, en nuestra primera intervención, fue un éxito cuando en el año 2016 tuvimos un operativo en el último barco en Argentina que requirió de un alije para removerlo. En general es eso se hace con remolcadores, que tiran y sacan el barco, pero este buque estaba muy varado y hubo que sacarle como 7000 t, hacer un alije, traer un barco de afuera, tramitar un waiver (permiso) con todo lo que eso implica.
M.G.: La verdad que era muy complicada la operación y sin embargo se pudo salir adelante. Por suerte el proyecto salió muy bien, el barco se pudo reflotar y al mes apareció otro buque varado griego en el Paraná; ahí contratamos dos remolcadores. Ese fue nuestro segundo proyecto en Argentina y de ahí arrancamos y no paramos más, luego fueron 16 trabajos seguidos uno tras otro. Por eso digo que éste es un mercado impredecible y nosotros jamás hubiéramos podido proyectar esa cantidad de siniestros.
Porque además, una vez que ocurre el siniestro, la empresa tiene que estar posicionada como para poder realizar el trabajo y ofertar el servicio de una manera competitiva, y hay trabajos que depende la envergadura, requieren de un salvamentista internacional, como fue el operativo de la Isla de los Lobos.
Esos dos casos, el de la Isla de Lobos y el del Río Paraná, fueron los que le abrieron la puerta a la empresa para comenzar a trabajar acá, y después sí empezamos a trabajar con muchas varaduras regulares.
¿Cómo es el posicionamiento de sus equipos y cuál es el valor agregado que tiene este Joint?
M.G.: Hoy la empresa mantiene bases operativas y alianzas a lo largo de América, Europa y Asia, lo que nos permite poder posicionar equipos propiedad de la compañía en todo el mundo.
Una de las claves de este negocio, en el salvamento, es poder convencer al cliente de que estás mejor posicionado físicamente que la competencia. Eso brinda confianza, porque la información que se envía es más cercana, actualizada, así que ese punto es clave.
Luego vienen los equipos para las operaciones de varaduras regulares, como las que ocurren en el Río Paraná, ahí es importante contar con embarcaciones, los remolcadores bien equipados, con tripulación experimentada y dispuestos a movilizarse rápidamente. Y ese es el valor agregado que nosotros tenemos con Paraná Logística en Argentina, ya que que ellos tienen el contacto diario con las empresas de remolcadores.
Y también están los equipos portátiles, muy técnicos, que no son fáciles de conseguir, como los que llevamos a Uruguay para ese proyecto importante.
En ese sentido hay diferentes estrategias. La nuestra es la de tener los equipos repartidos por todo el mundo, que se llama el modelo Starbucks, para poder ofrecer, cuando ocurren los siniestros, equipos que ya están en el país que no requieren hacer Aduana.
En general nuestra competencia se maneja con otro modelo, en donde los equipos salen de una base central. Pero muchas veces ocurre que esas cosas no son contempladas y luego se suman costos de vuelos, Aduanas, etc. que no estaban previstos
Por eso es importante tener una mezcla de equipos, con gente que confías, que puede comunicarse rápidamente. Y eso es uno de los puntos más importantes de destacar de este Joint en cuanto a fortalezas. Tenemos agilidad y autonomía en la gestión y eso es clave en una emergencia: la rapidez. La agilidad en este negocio es vital, que va junto con brindar un buen servicio.
¿Cómo ve una empresa internacional el trabajo en esta zona, en cuanto a varaduras, sobre todo teniendo en cuenta ahora las cuestiones climáticas que afectan al Río Paraná, como la bajante?
M.P.: Si nos basamos en las estadísticas de salvamentos hechos en la historia de la empresa, Argentina es uno de los países del mundo con mayor siniestralidad, donde más casos han atendido. Barranquilla va segundo. De hecho Argentina fue que siempre un mercado que le preocupó mucho a las aseguradoras, sobre todo por los valores que se manejaban en los incidentes. Había 4 o 5 varaduras por mes. Es un mercado atractivo porque tiene un alto volumen de tráfico, con alto nivel de incidencia, y con navieras importantes.
M.G.: Si las varadura en general se ven más en ríos con las características como el Río Paraná, porque tienen mucha sedimentación, con corrientes agresivas. Río Congo también tiene mucha sedimentación. Nosotros con la experiencia que tenemos, asesoramos también en cómo se puede prevenir y mejorar la respuesta y la eficiencia de manejo de incidentes. Singapur es otra plaza nuestra que tiene mucho movimiento, pero por el volumen de tráfico, ahí se dan muchas colisiones.
¿Qué perspectivas de crecimiento manejan en Argentina? ¿En dónde ven oportunidades?
M.P.: Hoy estamos trabajando con T&T más que nada lo que es salvamento, pero tenemos otros servicios especiales acá, para empezar a brindar otro tipo de prestaciones, por ejemplo lo que son bombas hidráulicas, que acá no se consiguen, por ejemplo un barco que se le rompe la bomba en un tanque y les queda el producto adentro y necesita una bomba sumergible hidráulica, la idea es brindar un servicio adicional cotidiano, más allá de esperar emergencias.
Y ahora estamos enfocados en poder brindar respuestas a derrames en el offshore. Es un sector que nosotros creemos que se va a desarrollar muho y las empresas de contención de derrames no se centran tanto en la actividad Mar Adentro, entonces un poco la idea es enfocarnos y crecer en ese mercado. Especializarnos en lo que son las contingencias de los derrames Off-Shore
M.G.: Es un mercado muy delicado porque las consecuencias de un derrame pueden ser catastróficas.
¿Cómo ven que se encuentra el país en cuanto a reglamentaciones y protección del medio ambiente?
M.G.: En Latinoamérica, la verdad que Argentina está a la vanguardia en esos temas, como también Uruguay, que es un país de avanzada en ese sentido.
Siempre digo que hay que trabajar en conjunto para proteger a la región. Esta es una región muy homogénea por lo tanto hay que adaptar la reglamentaciones medioambientales, que ya se han aplicado exitosamente en otros países, como Estados Unidos, y simplemente modificarlas para adaptarlas e implementarlas localmente.
El país ha dado un paso muy importante este tiempo con los planes de contingencia y eso ha funcionado; porque además no hay que olvidar que muchas de las navieras que trabajan acá, son las mismas que en otros países actúan y cumplen con reglamentaciones muy estrictas en cuanto a cuidado del medio ambiente. Por eso, estoy convencido de que hay que poder trabajar de manera coordinada, como región, con protocolos homogéneos.










































