Gente de Río redobla su apuesta en el negocio portuario: nueva embarcación, expansión y un llamado de atención sobre la informalidad

Con más de tres décadas de trayectoria en el complejo agroexportador, Gente de Río atraviesa una nueva etapa de consolidación y crecimiento. En una entrevista exclusiva con Comex, su socio gerente, Hernán López, analizó el proceso de redefinición estratégica de la compañía, las inversiones en curso, el potencial del puerto de Bahía Blanca y los principales desafíos que enfrenta hoy la actividad portuaria en la Argentina.


09 de febrero de 2026

Lejos de plantear un quiebre con el pasado, López explicó que la redefinición del rumbo forma parte del ADN de la empresa. “La trayectoria de Gente de Río y los más de 30 años que llevamos vinculados a la actividad hacen que este proceso sea permanente. Nos fuimos adaptando a los vaivenes del país, a los cambios del sector agroexportador y a la evolución natural de quienes integramos la compañía”, señaló. En ese sentido, sostuvo que el desafío fue continuar una forma de gestión basada en la flexibilidad, la experiencia y la anticipación de escenarios.

Uno de los pilares de esta etapa fue la decisión de apostar por una estructura operativa propia y robusta. Según explicó López, contar con flota y personal propios fue clave para competir en igualdad de condiciones y generar confianza en el mercado. “Entendimos que para diferenciarnos era indispensable prestar todos los servicios de manera directa, sin depender de terceros”, afirmó. Esa estrategia permitió ganar previsibilidad, mejorar el control de calidad y fortalecer la credibilidad frente a clientes y actores portuarios.

Hoy, ese mismo enfoque se proyecta hacia una segunda fase de expansión, con la ampliación de servicios y una mayor presencia en puertos con alto potencial de desarrollo. Entre ellos, Bahía Blanca ocupa un lugar central. “Es un puerto con enormes posibilidades de crecimiento. Nosotros ya realizamos las inversiones necesarias: tenemos embarcaciones habilitadas, personal propio y capacidad operativa local instalada”, destacó López. En ese marco, señaló que el desarrollo pleno requiere de instancias de articulación y planificación conjunta. “Hay disponibilidad evidente de espacios operativos y un interés compartido en potenciar la actividad. El desafío está en seguir construyendo consensos que permitan avanzar en proyectos que beneficien tanto a las empresas como al puerto en su conjunto”, remarcó.

En paralelo, Gente de Río avanza con una inversión estratégica: la construcción de una nueva lancha multipropósito. La decisión, explicó López, responde al crecimiento sostenido de la cartera de clientes y a la necesidad de estar a la altura de empresas líderes del mercado. “Incorporamos una embarcación especialmente diseñada para distintos tipos de operaciones, con el objetivo de ampliar y mejorar la gama de servicios y brindar mayor tranquilidad a quienes nos eligen”, señaló.

La nueva unidad, actualmente en construcción, estará equipada para la provisión de agua potable a buques, la recepción y descarga de aguas de lavado de bodegas, la gestión de sludge y otros residuos líquidos, y el suministro de lubricantes a granel. Su diseño prioriza la versatilidad operativa, la seguridad y la eficiencia logística, con impacto directo en la reducción de tiempos de espera en puerto.

Se trata, además, de un proyecto íntegramente desarrollado en el país. La embarcación se construye en el Astillero Diamante, con el que la empresa ya trabajó en oportunidades anteriores. Para López, apostar por proveedores y mano de obra local tiene un valor estratégico. “El país cuenta con profesionales altamente capacitados y una muy buena calidad de trabajo. Además, este tipo de decisiones fortalece el desarrollo regional”, afirmó, y destacó que el esquema de pagos ofrecido por el astillero fue clave para concretar la inversión en el actual contexto económico.

Consultado sobre los principales desafíos del sector, López fue contundente: la informalidad es hoy el mayor problema. “Existen empresas que contratan operadores informales, sin personal idóneo ni habilitaciones, lo que les permite ofrecer valores muy por debajo de los estándares del mercado”, explicó. Esta práctica, advirtió, no solo distorsiona la competencia, sino que pone en riesgo la seguridad, un aspecto crítico y no negociable en la actividad portuaria.

Aun así, destacó que parte del mercado comprende esta realidad. “Algunas agencias marítimas y exportadoras siguen apostando por las pocas compañías que operamos cumpliendo estrictamente con todas las normativas laborales, de seguridad y operativas”, concluyó.

Con inversiones en marcha, foco en la calidad del servicio y una mirada estratégica de largo plazo, Gente de Río busca consolidarse como un actor clave del sistema portuario argentino, en un escenario que combina oportunidades de crecimiento con desafíos estructurales que aún esperan respuesta.