Puerto Quequén movilizó más de 4,1 millones de toneladas en siete meses y amplía su perfil logístico

Puerto Quequén movilizó 4.199.834 toneladas de cargas entre enero y julio, con un total de 175 buques operados durante los primeros siete meses del año, según el balance difundido por la estación marítima bonaerense.

 


12 de agosto de 2026

Los datos muestran el peso que mantiene el complejo agroexportador dentro de la actividad portuaria. La cebada encabezó el movimiento de mercaderías, con 1.353.780 toneladas y una participación del 32,23% sobre el total.

En segundo lugar se ubicó el trigo, con 1.012.934 toneladas y el 24,12%, seguido por el maíz, que representó el 16,62% con 698.116 toneladas.

El movimiento se completó entre los principales productos con girasol, que alcanzó las 536.406 toneladas y una participación del 12,77%, y soja, con 469.534 toneladas y el 11,18%.

De esta manera, los cinco principales productos concentraron prácticamente la totalidad del volumen movilizado por Puerto Quequén durante el período.

Diversificación y vínculo con Vaca Muerta

Más allá de las cargas agroexportadoras, el puerto también destacó su estrategia de diversificación logística, particularmente a partir de su participación en operaciones vinculadas con el desarrollo energético de Vaca Muerta.

En ese marco, Puerto Quequén informó el movimiento de 12 anclas y 12 cadenas con destino a Punta Colorada, donde avanza el desarrollo de la infraestructura destinada a la exportación de petróleo proveniente de Vaca Muerta.

La operación representa una carga diferente al tradicional perfil granelero del puerto y se inscribe en la búsqueda de nuevas oportunidades logísticas y de cargas de proyecto.

La ubicación de Quequén, su infraestructura y su capacidad para atender distintos tipos de operaciones aparecen así como parte de una estrategia que apunta a complementar su fuerte actividad agroexportadora con nuevos segmentos vinculados a la industria y la energía.

Según destacó la administración portuaria al presentar los resultados, la planificación de las operaciones y el trabajo desarrollado durante los primeros siete meses permitieron sostener el movimiento de cargas y avanzar, al mismo tiempo, en la incorporación de nuevas alternativas para la terminal marítima.